"El Hobbit 2": Los nuevos monstruos
El Hobbit se puso nuevamente en marcha. La segunda película de la trilogía, "El Hobbit 2", que se estrena hoy en todo el mundo basada en "La desolación de Smaug", de J.R.R. Tolkien, continua...

Jueves 12 de Diciembre de 2013

El Hobbit se puso nuevamente en marcha. La segunda película de la trilogía, "El Hobbit 2", que se estrena hoy en todo el mundo basada en "La desolación de Smaug", de J.R.R. Tolkien, continua con la aventura del personaje principal, Bilbo Bolsón, en su viaje con el mago Gandalf y trece enanos, liderado por Thorin Escudo de Roble en la búsqueda por recuperar el Reino Enano perdido de Erebor.

Las tres películas -la tercera ya tiene fecha de estreno para el 17 de diciembre de 2014- cuentan una historia ubicada en la Tierra Media, 60 años antes de "El señor de los anillos", que Peter Jackson y su equipo, nuevamente al frente de "El Hobbit 2", llevaron a la pantalla grande también en forma de trilogía y que terminó con un Oscar para "El retorno del Rey".

"El Hobbit 2" se transforma así en una suerte de precuela y retoma la aventura del personaje principal, Bilbo, en su recorrido con el mago Gandalf y trece enanos, liderados por Thorin, en una épica travesía para retomar la Montaña Solitaria y Erebor. Luego de sobrevivir el comienzo de su viaje, la compañía viaja hacia el este, encontrándose en el camino a Beorn el mutante, y un enjambre de arañas gigantes en el traicionero bosque de Mirkwood.

Tras escapar de su captura por los duendes del bosque, los enanos viajan a la Ciudad del Lago y finalmente, a la Montaña Solitaria, donde deben enfrentar el peligro más grande de todos, el Dragón Smaug, una criatura que no sólo pondrá a prueba la profundidad de su valor, sino también los límites de su amistad.

Equipo. La película está nuevamente protagonizada por Martin Freeman (Bilbo), Sir Ian McKellen (Gandalf), Richard Armitage (Thorin), la película trae de regreso a Orlando Bloom (Légolas) y la presentación de Evangeline Lilly (Tauriel), en tanto que Benedict Cumberbatch, actualmente en los cines en el rol de Julian Assange en "El quinto poder", le puso la voz original al Dragón Smaug.

"El mundo de Tolkien es tan rico", dijo Jackson. "Es casi como pasar páginas de un libro de historia, regresando a ese mundo para un nuevo capítulo, y viendo a nuevos personajes, criaturas y lugares a los que nunca antes fuiste", añadió.

Al adaptar "El Hobbit" en tres largometrajes, Jackson y sus guionistas colaboradores, Fran Walsh y Philippa Boyens, junto con Guillermo del Toro, tuvieron la libertad de evitar tener que cortar o resumir el libro. Es más, decidieron incorporar los datos incluidos en 125 páginas de un apéndice escrito por Tolkien en el que el autor da referencias sobre el ambiente y la política de la Tierra Media.

"El desafío de hacer estas películas es permanecer fieles al espíritu del libro", compartió Walsh. "«El Hobbit» es un libro con el que se puede jugar más, pero en la segunda mitad de la novela, algunos de los temas más densos y oscuros que Tolkien desarrolló en su trilogía posterior de «El Señor de los Anillos» verdaderamente entran en juego en la forma de la naturaleza del poder, el valor, la avaricia y el sacrificio. Así que es natural que la segunda película debía tener un tono un poco más oscuro".

Habiendo presentado a los quince personajes principales de la película en el primer largometraje, Jackson y sus colaboradores también pudieron usar lo que Jackson describe como el "ritmo sin descanso" del segundo libro. "Podés entrar a la historia directamente donde terminó la primera película, así que no hay mucha necesidad de explicación", dijo. "Al mismo tiempo, con la segunda película, el desafío era profundizar el conflicto e incrementarlos para nuestros personajes".

Así es como la atmósfera se hace más densa en relación al anterior. "Quería que se sintiera un poco como un thriller, al intensificarse los eventos y aumentar las apuestas. Eso es lo que me parece tan emocionante de esta película. Es una continuación de la historia, pero te lleva a un mundo completamente nuevo. Viajamos a nuevos lugares, conocemos nuevos personajes y, obviamente, se puede ver el momento épico de Tolkien en hace que Bilbo se enfrenta a un dragón".

El título de la película refiere a la destrucción y ruinas que quedaron tras el paso del poderoso y feroz ataque del dragón Smaug al reino enano de Erebor, a la que dejó como una zona desolada de tierras calcinadas, ciudades en ruinas y pueblos desesperados. "Los dragones aman el oro, y este dragón en particular, que era malo, y estaba hambriento en ese entonces, y se llamaba Smaug", explicó Philippa Boyens, conocida como la "fanática de Tolkien" del grupo de guionistas. "Descendió inesperadamente sobre los enanos, y destruyó no solo el reino de Erebor, sino también la ciudad de Dale, que está a los pies de la Montaña Solitaria. Fue un día de destrucción tal que literalmente calcinó la tierra en kilómetros a la redonda, lo que llegó a conocerse como la Desolación de Smaug", explicó.

El ataque de Smaug. Cuando era un joven príncipe enano, Thorin presenció el ataque de Smaug, durante el cual perdió a su familia, su estatus y su hogar. Tras décadas en el exilio Thorin decide reclamar su reino perdido y en esa instancia se encuentra con Gandalf. "Gandalf siempre está tratando de controlarlo todo", dijo McKellen. "Sus críticos lo llamarían un entrometido. Pero tiene un lado paternal y siente que no sólo debe cuidar de Bilbo, sino a Thorin, quien no necesita que lo cuiden. Thorin es un enano con problemas. Rara vez sonríe y tiene un sentido de su propio destino que puede ser un poco alarmante porque involucra poner en riesgo la vida de otras personas", señaló con ironía el prestigioso actor.

Al finalizar la primera película, los personajes pasan por la perturbadora experiencia de enfrentarse a orcos, wargos y trolls hambrientos que los transforma. Pero tal vez el más cambiado de todos sea Bilbo, quien además conoció a Gollum y su misterioso anillo, lo cual no fue un factor menor. De ese encuentro Bilbo salió con un poco más de valor y logró apoderarse del anillo que tienen el poder de hacer invisible a quien lo porta, pero cada vez tiene una relación más incómoda y contradictoria con ese maravilloso objeto.

"Creo que al continuar la travesía, Bilbo puede ver el mundo con un poco más de valor", dijo Martin Freeman sobre el Hobbit en que se basa la historia y al cual interpreta desde el principio. "Sigue siendo la misma persona, y a pesar de todo aún tiene miedo. No es un guerrero o un aventurero por naturaleza, pero al estar entre diferentes especies que quieren matarlo o comérselo... no hace falta decir qué tan grande es ese cambio", bromeó. "Bilbo encuentra un valor que no sabía que tenía, y más importante, que ninguno de los otros sabían que lo tenía".