Viernes 04 de Septiembre de 2009
El gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a través del Comfer, "denegó" ayer el permiso de fusión de las señales de cable Cablevisión y Multicanal, medida que fue calificada de "arbitraria" e "ilegal" por parte de la empresa.
La decisión fue anunciada por el titular del Comité Federal de Radiodifusión (Comfer), Gabriel Mariotto, en el Congreso, adonde concurrió para informar sobre la nueva ley de medios que impulsa el gobierno.
"Antes de venir, firmé la resolución denegando el permiso que pidió Cablevisión para operar en conjunto con Multicanal", anunció Mariotto.
Desde la empresa, se emitió un comunicado en el que "la resolución aludida carece de toda lógica y sustento legal, ya que Cablevisión cumple estrictamente la ley, tanto en lo que se refiere a multiplicidad de licencias como a todos los demás aspectos (societarios, de contenidos, etcétera)".
"Por todo esto —continuó Cablevisión— resulta aún más arbitraria, intempestiva e ilegal la resolución anunciada en el día de la fecha. Y por todo esto Cablevisión iniciará, una vez más, todas las acciones administrativas y judiciales que sean necesarias para resguardar sus derechos constitucionales y los de todos sus clientes".
Por último, la compañía expresó que "como sucedió hace menos de un mes con Fibertel, Cablevisión vuelve a ser víctima del abuso y el autoritarismo de quienes, al margen de la ley, pretenden no ejercer su función pública, sino utilizarla como un ariete político para esconder sus verdaderos intereses".
Hace pocos días, la Corte Suprema de Justicia había avalado esa fusión, al no encontrar objeciones jurídicas al reclamo. Sin embargo, ayer, Mariotto anunció la medida oficial y explicó que la decisión se había adoptado para "terminar con esa situación de posición dominante en el mercado".
"La suspensión de la venta de pliegos más el monopolio de los contenidos del fútbol generaron un monopolio de los sistemas de distribución de cable. De esta manera, no podían surgir nuevos cableoperadores y aquel que tenía un contenido vital, popular o trascendente como el fútbol, lo distribuía por las empresas de su propio holding", argumentó Mariotto en defensa de la medida.
Agregó que "con esta metodología, se fundieron miles y miles de cables, porque no podían adquirir esos contenidos y los abonos iban entonces al cable de la competencia, que era de la misma empresa que tenía el propio contenido del fútbol".
La primera de las empresas rechazó la medida de la Casa Rosada por "ilegal" y "arbitraria"