El dueño de Micropack compró el inmueble donde funcionaba el Rich
El inmueble de San Juan 1031 se vendió. Pero no es cualquier edificio sino uno que representa una parte importante de la historia de la cuidad: el que albergó, hasta 2008 y por casi 76 años, al restaurante Rich. Hubo expectativa en el barrio y entre sus otroras parroquianos y ex empleados, pero duró poco porque su nuevo dueño, Lucio Di Santo, un empresario local que (entre varios emprendimientos) está al frente del supermercado mayorista Micropack, habría adquirido el edificio como inversión inmobiliaria.

Domingo 12 de Julio de 2009

El inmueble de San Juan 1031 se vendió. Pero no es cualquier edificio sino uno que representa una parte importante de la historia de la cuidad: el que albergó, hasta 2008 y por casi 76 años, al restaurante Rich.
  Hubo expectativa en el barrio y entre sus otroras parroquianos y ex empleados, pero duró poco porque su nuevo dueño, Lucio Di Santo, un empresario local que (entre varios emprendimientos) está al frente del supermercado mayorista Micropack, habría adquirido el edificio como inversión inmobiliaria. Y no se descarta que vayan a levantar en el predio, de 27 metros de frente y unos 50 de fondo, una nueva torre de departamentos de propiedad horizontal.
  Desde Micropack hubo un silencio cerrado sobre la inversión que, supuestamente, se realizó el mes pasado.
  “El edificio no pertenecía a la familia que estaba a cargo del restaurante, así que habrá que preguntarles a los propietarios por cuánto lo vendieron”, señaló una fuente empresarial, que agregó que “no se descarta levantar una torre o un emprendimiento hotelero en el lugar”.
  La presunción no es azarosa. Di Santo, además de ser el titular de Micropack y de la empresa de indumentaria Nasa, está a cargo de la firma de diseño y construcciones Fundar. Pero no es el primer edificio que compra. También adquirió hace dos años el que ocupaba Sancor, en Pellegrini y Constitución.
  Por entonces se afirmó que el empresario iba a abrir una estación de servicio en el lugar, pero en la actualidad hay un depósito.
  Si bien no hay certezas con la última compra, “prácticamente se descarta lo de reabrir el Rich”, aseguró la misma fuente.

Ravioles y yacaré. Ravioles Marcelino o tallarines al blanco de pavita eran dos de las especialidades del Rich, que supo servir platos exóticos como pavo, faisán, codorniz, yacaré, pescados de mar y río, conejos, ranas y, por supuesto, carne argentina de exportación. Tenía capacidad para 180 comensales, una cava de vinos y hasta una marca propia de cepajes procedentes de viñedos mendocinos.
  El emblemático restaurante, inaugurado el 11 de mayo de 1932, cerró definitivamente sus puertas en mayo de 2008.
  La marca (fondo de comercio) fue licitada en más de una oportunidad, pero como no hubo oferentes en octubre pasado se vendieron los bienes muebles del comercio en una subasta que duró una seis horas y a la que no faltaron nostálgicos ex clientes.
  Atrás había quedado la ilusión de un grupo de 40 empleados que en 2006 formó una cooperativa para mantener la fuente laboral, tras el concurso preventivo abierto dos años antes.
  Por sus mesas desfilaron figuras de la política, la cultura, el deporte y el espectáculo: Lisandro de la Torre y Enzo Bordabehere, Luis Sandrini, Alfonso Ortiz, Mirtha Legrand, Margarita Xirgu, Atahualpa Yupanqui, Osvaldo Pugliese y Mercedes Sosa, entre otros grandes. l