Viernes 23 de Noviembre de 2012
Lo que se vislumbra es otra crisis que se agudiza, y desde el gobierno nacional ya no saben cómo revertir el flujo que presienten los indignados, especialmente los que siempre pagan los platos rotos, es decir esos renglones de clase media que son los que han venido soportando el esquema del llamado "modelo", a través de sus bolsillos. Sólo intuyen que muy pronto otra camada de dirigentes se retirará del espectro de conducción, con el rótulo de "multimillonarios" eludiendo como siempre toda justicia que podría cercarlos. Y en el literal "si te he visto no me acuerdo", habrá quedado la suma de promesas incumplidas en todas partes y un festival de créditos por pagar. El itinerario muestra en los últimos nueve años "con relato de crecimiento a tasas chinas", un número de pobres e indigentes que verdaderamente asusta, respecto del trabajo masivo que es tan escaso como los sueldos. Los jubilados continúan en la lona, la inflación es de las más altas del mundo como las estadísticas de inseguridad. Llueven las incautaciones por deuda en default, las rutas nacionales son un desastre y con respecto a los trenes es mejor ni mencionarlos. En fin, la soja se vendió, la plata se cobró, pero lo que se hizo con esa plata sólo muy pocos lo saben, y mucho se parece a un cuento chino.
Felipe Demauro