Chávez le ganó a Capriles por 54% a 44% y seguirá seis años más
Caracas. — Hugo Chávez triunfó en las elecciones venezolanas y logró otro período como presidente. Chávez gobernará así por otros seis años, hasta 2019. Logró un 54,4 por ciento de los votos contra el 44,97 por ciento de su adversario, Henrique Capriles.

Lunes 08 de Octubre de 2012

Caracas. — Hugo Chávez triunfó en las elecciones venezolanas y logró otro período como presidente. Chávez gobernará así por otros seis años, hasta 2019. Logró un 54,4 por ciento de los votos contra el 44,97 por ciento de su adversario, Henrique Capriles. Chávez gobierna de manera continuada desde febrero de 1999. Después de varias horas de enorme expectativa, la incógnita comenzó a disolverse incluso antes de que llegara la palabra oficial de la autoridad electoral. Hacia las 23.15 (hora argentina) seguidores de Chávez empezaron a celebrar cuando un ministro del presidente anticipó por Twitter "una victoria perfecta". El perdedor Henrique Capriles tuvo de todas maneras una performance netamente superior a los anteriores adversarios de Chávez y quedó posicionado como jefe indiscutido de la oposición. Con sólo 40 años, su futuro político es prometedor.

La jornada electoral fue larguísima: se inició a las 6 de la mañana, cuando abrieron las mesas de votación y continuó en algunos centros de sufragio mucho más allá de la hora de cierre de las 18, por la presencia de votantes. Luego, Venezuela se sumió en la tensa espera del resultado. La prohibición absoluta de emitir sondeos privados o bocas de urna dejaba en manos del Estado la única alternativa de información.

Hacia las 22 (23.30 en Argentina), Tibisay Lucena, titular del Consejo Nacional Electoral (CNE), hizo su aparición ante las cámaras de televisión y los micrófonos. Lucena destacó, antes de dar a conocer el dato que todo el país esperaba, que el nivel de participación había sido de los más altos jamás registrados. Para esa hora, tanto Chávez como Capriles ya sabían el resultado anticipadamente. Lucena anunció "un boletín parcial": con el 90 por ciento del voto emitido y un 80,4 por ciento de participación, Chávez logró un 54,42 por ciento, 7.440.000 de votos; Capriles alcanzó un 44,97 por ciento, equivalente a 6.151.000 de votos.

De inmediato estallaron fuegos artificiales en Caracas, lanzados por los seguidores de Chávez, que en verdad ya sabían el resultado global porque lo había anticipado el ministro de Interior y Justicia, Tareck el Aissami, quien media hora antes había escrito en Twitter que habían logrado una "victoria perfecta, viva la patria de Bolívar", mientras que el viceministro de Exteriores, Temir Porras, aseguró que tenían "8,5 millones de razones para estar contentos".

Admisión y discurso.Mientras la militancia chavista celebraba en las calles, Capriles tomó el micrófono e hizo un largo discurso de reconocimiento de su derrota. El clima de desazón en su comando de campaña era completo. El joven dirigente logró levantar el ánimo a sus seguidores recordando que "esos más de 6 millones de venezolanos (que lo votaron) no están solos, hablamos de casi la mitad del país. Aquí el pueblo no se debe sentir derrotado". Capriles mostró su temple en el peor momento y no olvidó remarcar su juventud: "Tengo 40 años y formo parte de un nuevo liderazgo", declaró entre aplausos. "Un proyecto que tiene 14 años sepa que casi la mitad del país no está de acuerdo con esta opción. Al candidato ganador le pido respeto, consideración y reconocimiento a casi la mitad del país", destacó. Capriles contestó preguntas de la prensa que convirtió en pequeñas arengas cargadas de emotividad dirigidas a calmar a su base militante y a esos seis millones de votantes que lo apoyaron. "Creo profundamente en la construcción de un solo país", dijo sobre el final.

Himno y celebración. Hugo Chávez habló cuando ya eran casi la 1 de hoy en Argentina. Antes, desde el balcón del palacio presidencial de Miraflores, entonó con sus seguidores el himno nacional. La inusual ceremonia. Luego Chávez lanzó sus conocidos "vivas" a "la revolución bolivariana" y Venezuela. A sus anchas y con una multitud celebrando sus palabras, Chávez hizo exhibición de su gusto por el tono coloquial. Habló de un "mensaje", a un conjunto de "significados y sentimientos e ideas". Luego hizo un "reconocimiento a los 30 millones de venezolanos, a la patria de Simón Bolívar, por este día memorable, signado por un avance democrático de todos nosotros, con más de 80 por ciento de particiación electoral". Envió sus palabras de reconocimiento "a todos los que votaron en contra de nosotros, por su demostración cívica que hoy han dado". Una señal que los más de seis millones de votos de Capriles son un capital. También felicitó "a la dirigencia opositora porque han reconocido la victoria del pueblo". El "candidato de la derecha acaba de reconocer la victoria bolivariana", un dato muy importante "en la convivencia de todos nosotros". Luego invitó a los adversarios "al diálogo y al trabajo conjunto con la Venezuela bolivariana". La jornada electoral fue "la batalla perfecta, una batalla democrática", agregó el líder, recurriendo a la retórica militar que tanto gusta al caudillo venezolano. Chávez aseguró que su formación ganó "en 30 Estados de la república". También citó el mensaje que le envió Cristina Kichner: "muy emocionada, me mandó un abrazo para todo el pueblo venezolano" (ver recuadro).

Perspectivas.Chávez exhibió al final de la campaña una inusual dosis de autocrítica, reconociendo fallas de gobierno y comprometiéndose a ser "mejor presidente" y a dialogar con la oposición. Pero su difusa promesa de pasar un "poderoso cerrojo" para asegurar un viaje "sin retorno" hacia el Estado socialista ha levantado las sospechas de sus adversarios, que temen un posible paquete de medidas o reformas radicales.

Muchos temen que el cáncer que padece pueda transformarse nuevamente en el peor enemigo del mandatario, quien se declaró curado hace cinco meses tras pasar por tres cirugías. Chávez nunca ha designado a quién podría ser su sucesor. El bolivariano es aliado de otros polémicos líderes mundiales, como el iraní Mahmoud Ahmadinejad, el sirio Bashar al-Assad y los hermanos Fidel y Raúl Castro de Cuba.