Plantearon que el aumento de la morosidad y el peso de las cuotas reducen la capacidad de compra de las familias y propusieron cambios regulatorios y una menor carga impositiva sobre los préstamos
19:29 hs - Jueves 20 de Agosto de 2026
La Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (Cadam) salió a alertar sobre el impacto que el creciente endeudamiento de las familias tiene sobre el consumo. Plantearon que cuando una familia debe destinar una proporción cada vez mayor de sus ingresos al pago de cuotas, intereses y otros cargos, pierde capacidad de compra para alimentos y productos de primera necesidad. Para la entidad, el problema del endeudamiento trasciende así al sistema financiero y termina impactando directamente sobre el nivel de consumo.
En febrero de 2025, la entidad había publicado un informe en el que advertía que los créditos personales, lejos de convertirse en una herramienta de alivio para los sectores de menores ingresos, podían terminar profundizando sus dificultades financieras. Más de un año después, Cadam sostiene que aquella advertencia se materializó en un contexto de mayor morosidad y de un creciente peso de las deudas sobre los ingresos de los hogares.
La advertencia apuntaba a que un crédito tomado para resolver una necesidad inmediata podía transformarse en una carga adicional para las familias si el costo financiero terminaba absorbiendo una parte creciente de sus ingresos.
Ahora, con un deterioro de la capacidad de pago y una mayor morosidad, la entidad volvió sobre ese diagnóstico y planteó a través de un comunicado que el crédito personal puede convertirse en un “salvavidas de plomo”. En ese sentido, sostuvieron que el crédito se convirtió en “una herramienta que, en lugar de ayudar a salir de una situación financiera complicada, termina profundizando el problema”.
Para Cadam, uno de los puntos a revisar es el funcionamiento del sistema de crédito y el nivel de morosidad que acumulan las entidades prestamistas.
La cámara sostiene que, cuando una entidad otorga préstamos de manera riesgosa y acumula una elevada cantidad de créditos incobrables, ese costo termina trasladándose a las tasas que pagan los clientes que sí cumplen con sus obligaciones.
Mayores exigencias para bajar la morosidad
Por eso, la entidad propone evaluar mecanismos regulatorios que establezcan mayores exigencias para las entidades con altos niveles de morosidad. La intención, según plantea Cadam, no sería fijar o controlar directamente las tasas de interés, sino generar incentivos para un otorgamiento de crédito más responsable.
La cámara también plantea que tanto las entidades bancarias como las aplicaciones y plataformas financieras deberían estar alcanzadas por regulaciones y supervisión del Banco Central, con la morosidad como uno de los indicadores centrales para evaluar el funcionamiento del sistema.
A la problemática de la morosidad se suma, según Cadam, la carga impositiva que recae sobre las operaciones de crédito. Impuestos como Ingresos Brutos, Sellos y distintas tasas provinciales y municipales terminan, de acuerdo con el planteo de la entidad, incrementando el costo final que debe afrontar el consumidor.
El objetivo, según sostienen, es recuperar la capacidad de consumo de los hogares y evitar que una parte creciente de los ingresos quede absorbida por el pago de deudas.