La huelga aceitera entra en su tercer día y paraliza al complejo agroexportador

La paritaria sigue sin acuerdo, en medio de cruces entre las representaciones sindical y empresaria. Trabajadores reclaman el “salario mínimo aceitero”.

Jueves 08 de Agosto de 2024

El paro nacional de los trabajadores aceiteros entra en su tercera jornada, al no haber acuerdo salarial con las cámaras empresarias del complejo oleaginoso. De esta manera, las plantas de molienda de soja, que constituyen la principal fuente de ingresos de divisas, seguirán paralizadas.

La huelga por tiempo indeterminado fue convocada por la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA) y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (Soea) San Lorenzo.

Ambas organizaciones, que durante mucho tiempo actuaron por separado, profundizaron en los últimos años su accionar común. Y hace pocas semanas realizaron un plenario nacional de delegados, que dio mandato a sus conducciones para tomar “las medidas de fuerza que consideraran necesarias para defender el salario aceitero y las condiciones laborales”.

El salario aceitero

Como desde hace casi 20 años, el reclamo salarial aceitero se basa en el salario mínimo, vital y móvil que debe ganar un trabajador del sector para satisfacer las nueve necesidades que establece la ley de contrato de trabajo y el artículo 14 de la Constitución: alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones y previsión. Este piso de ingresos es de $ 1,55 millón. Esto es equivalente a un 26% respecto del sueldo actual.

Ciara, Ciavec y Carbio, las cámaras patronales, ofrecieron un aumento de 12% en julio y 5% en septiembre, que se suma al 77% de aumento que se dio en el año, contra una inflación del 79%. Las entidades señalaron en un comunicado que, con su oferta, el incremento en septiembre acumularía 94% y remarcaron que la industria “paga salarios muy por encima de la media nacional”. El 60% del personal, dijeron, tiene ingresos mensuales por encima de los $ 2,8 millones.

También se quejaron de que el gremio presiona para hacerles compensar el aumento del impuesto a las ganancias que los obreros volverán a pagar partir de la sanción del paquete fiscal impulsado por el presidente Javier Milei. “Es un problema ajeno a la industria”, señalaron los empresarios, que también advirtieron que continuarán con el descuento de los días de paro.

“Llamamos a los líderes sindicales a levantar la medida rápidamente, a volver a la mesa de negociación de las paritarias y evitar planteos políticos que son ajenos a la realidad de una industria que paga salarios muy por encima de la media nacional”, dijeron en un comunicado.

Los gremios, en cambio, acusan a las cámaras empresarias de dilatar un acuerdo salarial para presionar al gobierno por algún beneficio, como una baja de retenciones o una devaluación. “Esta huelga comenzó después de tres semanas de reuniones en las que no hicieron otra cosa que dilatar el diálogo porque ellos tienen tiempo, no tienen problemas”, respondieron.

“Nosotros no tenemos tiempo, al igual que el resto de las y los trabajadores vemos cómo el salario cada vez alcanza para menos y no queremos perder lo que conquistamos con años de lucha”, agregaron.

Tal como lo expresaron en el plenario realizado días atrás en San Lorenzo, los representantes de la federación y del Soea reiteraron su convicción sobre que la patronal “añora los años 90, cuando las políticas neoliberales demolieron la industria nacional y mantuvieron a los trabajadores en una situación cercana a la pobreza”.

“Luchamos durante 20 años para salir de ese lugar”, recordaron.

Aunque el tránsito de mercadería no es tan fluido como en el pico de cosecha, en parte también por la lenta comercialización de la producción, la parálisis de las plantas aceiteras provocó la espera de camiones y trastocó la carga de buques que esperan sobre el río Paraná. El principal impacto es para el Banco Central, que no se hará de esas divisas.

“Nuestra huelga, que es una medida legítima de acción sindical, se cumple porque las y los aceiteros no van a trabajar y las empresas son las únicas responsables por las situaciones que puedan generarse con las filas de camiones que se estacionan a la vera de las rutas”, indicaron desde la federación y el Soea.

Y elevaron la apuesta: “Los representantes de las patronales sostienen que nuestro salario es elevado porque -en el fondo- quieren que el mismo se siga destruyendo hasta que sólo nos alcance para cubrir nuestra alimentación y la de nuestras familias”, advirtieron.

El sector aceitero ya fue escenario hace algunos años de dos grandes conflictos que duraron más de un mes. Por los objetivos conquistados a lo largo de una historia de pelea que arrancó durante la época de la tercerización y precarización en las fábricas, las luchas gremiales del complejo oleaginoso son seguidas con atención por todo el arco sindical.