Industria del mueble: en su peor crisis, apuesta al diseño y maderas nativas

El sector cayó más que el promedio general en los últimos dos años. Ahora apuesta a conquistar mercados de alto valor. Durante el 149° Congreso Maderero que se realizará desde este jueves 7 al 9 de mayo en Cañada de Gómez debate su futuro

Miércoles 06 de Mayo de 2026

La industria del mueble argentina atraviesa uno de sus momentos más difíciles en décadas. Los índices de producción acumulan caídas interanuales severas, la mitad de las empresas del sector redujo personal o evalúa hacerlo en los próximos meses, y los márgenes de competitividad se achican por factores que, según los especialistas, poco tienen que ver con la capacidad real del sector. Sin embargo, en medio de ese panorama sombrío, una oportunidad toma forma: la exportación de muebles de alta gama elaborados con maderas nativas argentinas empieza a mostrarse como una salida concreta para las empresas que apuestan al diseño y la diferenciación.

Así lo planteó Pablo Bercovich, asesor de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) y coordinador del Instituto del Mueble Argentino (IMA), en la previa del 149° Congreso Maderero de la República Argentina, que se realizará este hoy y hasta el sábado 9 de mayo en Cañada de Gómez, uno de los polos históricos de la industria del mueble del país.

Faima es una federación que agrupa a cámaras que representan a toda la cadena foresto-industrial, desde los aserraderos y la primera transformación de la madera hasta la fabricación de muebles y la construcción con madera. Algunas de esas cámaras se encuentran entre las más antiguas del país, lo que da cuenta del peso histórico y la tradición del sector. Pero la historia no alcanza para amortiguar la coyuntura.

Bercovich describió un escenario de caída sostenida que se agravó en los últimos dos años y medio. Como muestra, mencionó los datos del último Índice de Producción Industrial (IPI) del Indec que registró una baja interanual del 8,7% para el conjunto de la industria. El segmento de muebles y otras industrias manufactureras cayó un 12,3%, por debajo del promedio general, mientras que el rubro madera retrocedió un 1,5%. “Son números interanuales comparados con el 2025, que ya fue un año muy malo, y el 2024 fue peor”, advierte el especialista.

Calidad y productividad de la industria

Respecto a la posibilidad de una reconfiguración interna que permita al sector recuperar terreno, consideró que el problema no está adentro de las fábricas. “Cuando comparamos la calidad y productividad dentro de la fábrica con los niveles de competitividad, te das cuenta de que esta última no tiene que ver con lo que hace el empresario o sus trabajadores, sino con factores exógenos”, explicó.

En ese marco, y para salir de la encrucijada actual, en IMA trabajan en dos iniciativas concretas. Una es el Laboratorio del Mueble Argentino, un programa que vincula empresas del sector con estudios de diseño industrial para desarrollar nuevos productos. Ya va por su tercera edición y este año recibió un número récord de inscriptos, con cerca de 25 empresas seleccionadas para trabajar durante seis meses en el desarrollo de propuestas alineadas con sus necesidades comerciales. La otra es la Feria de la Madera y el Mueble Argentino, cuya segunda edición se realizará del 24 al 27 de septiembre en La Rural.

Exportación de alta gama

La apuesta más ambiciosa del sector pasa por la exportación de productos de alta gama. Bercovich reconoce que el comercio internacional de muebles no es de los más voluminosos por las dificultades logísticas que implica, pero señaló que el mercado global de productos de calidad está en expansión. “Tenemos empresas que exportan a Estados Unidos, Europa y Asia muebles de muchísima calidad”, afirma.

La estrategia se apoya en dos activos que Argentina tiene disponibles y que, según el especialista, están subaprovechados: las maderas nativas desde la Patagonia hasta el Norte Grande y una tradición en diseño industrial. “Buscamos generar una reconversión ofreciendo muebles con nuestras maderas nativas. Tenemos un altísimo nivel de diseño y una tradición muy fuerte trabajando con esta disciplina”, sostiene.

A esa estrategia se suma una lectura del mercado interno. Es que los segmentos de consumo de alta gama no sufrieron la misma contracción que los de clase media y baja, lo que abrió una ventana para que algunas empresas exploren nichos que antes no habían trabajado.

Otro frente que el sector busca desarrollar es la construcción con madera, especialmente el sistema wood frame, que en Argentina está asociado casi exclusivamente a viviendas de bajos recursos, mientras que en otros países se utiliza en construcciones de todo tipo, incluyendo las de mayor valor. “Queremos posicionar el wood frame. En Argentina no está explotado, pero en otros países se utiliza para todo tipo de viviendas, incluso de altísimo poder adquisitivo”, señala Bercovich.