El PBI creció 4,4% en 2025, pero se desaceleró por segundo trimestre consecutivo

Las exportaciones impulsaron la recuperación, aunque industria y comercio siguen rezagados. El rebote económico pierde fuerza

Viernes 20 de Marzo de 2026

La economía argentina cerró 2025 con signos de recuperación, pero con una dinámica que empezó a perder impulso hacia el final del año. El producto interno bruto (PIB) creció 4,4% en términos interanuales, aunque el último tramo mostró una desaceleración que enciende señales de cautela sobre la sostenibilidad del repunte, de acuerdo con el informe de avance del nivel de actividad publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

En el cuarto trimestre, el PIB avanzó 2,1% frente al mismo período de 2024, detalló el organismo estadístico. Sin embargo, en la medición desestacionalizada el crecimiento fue de apenas 0,6% respecto del trimestre previo, lo que marca la segunda desaceleración consecutiva en la comparación trimestral.

El desempeño anual estuvo impulsado principalmente por el consumo privado, que creció 7,9%, y por una fuerte recuperación de la inversión, con un salto del 16,4%. También aportaron las exportaciones, con una suba de 7,6%, mientras que el consumo público se mantuvo prácticamente estancado, con un leve incremento de 0,2%.

No obstante, hacia el cierre del año comenzaron a evidenciarse señales de enfriamiento. En el cuarto trimestre, la formación bruta de capital fijo retrocedió 2,1% interanual y 2,8% en términos desestacionalizados, mientras que el consumo público también mostró caídas. En contraste, el consumo privado logró sostener un crecimiento moderado (4,1% interanual) y las exportaciones volvieron a destacarse, con un alza de 10,9%.

El complejo agropecuario

Desde el lado de la oferta, el repunte estuvo traccionado por sectores puntuales. Se destacaron la intermediación financiera, con un crecimiento interanual del 17,2% en el cuarto trimestre, y el complejo agropecuario, que avanzó 16,1%, consolidando su rol como uno de los motores de la recuperación. También mostraron desempeños positivos la minería y la pesca.

En sentido contrario, la industria manufacturera volvió a mostrar debilidad y registró una caída del 5% en el último trimestre del año, mientras que el comercio también retrocedió, reflejando las dificultades para sostener la demanda interna.