El representante de Expreso Brío pidió una semana más para responder al reclamo de los más de 60 trabajadores despedidos. Mientras tanto, los empleados denunciaron nuevos ceses y cuestionaron la falta de respuestas
15:43 hs - Jueves 16 de Julio de 2026
La audiencia de conciliación convocada por el Ministerio de Trabajo de Santa Fe para intentar destrabar el conflicto en Expreso Brío pasó a un cuarto intermedio hasta la próxima semana. Durante el encuentro, el representante legal de la empresa solicitó un plazo de siete días para presentar una propuesta destinada a los más de 60 trabajadores despedidos.
La respuesta de la firma generó un fuerte rechazo entre los trabajadores, quienes calificaron el pedido como "una falta total de respeto" ya que la empresa les adeuda dos meses de salario, el medio aguinaldo y las indemnizaciones que corresponderían en caso de que los despidos queden firmes.
Gabriela Díaz, una de las trabajadoras despedidas y con 20 años de antigüedad en la empresa, contó que además este jueves otros cinco empleados tampoco pudieron ingresar a sus puestos de trabajo. "Cuando se presentaron en la empresa les dijeron que estaban despedidos y que no podían ingresar", relató y estimó que apenas quedan unos 20 trabajadores en actividad dentro de la firma.
Posible compra de la empresa
En paralelo, Díaz señaló que entre los trabajadores circulan versiones sobre un posible interés de OCA en adquirir la empresa. Sin embargo, indicó que, según trascendió, la eventual operación apuntaría únicamente a incorporar a los choferes de larga distancia, sin contemplar a los trabajadores de las áreas administrativas, de despacho o de reparto.
"El representante de la empresa nos pidió siete días más para traer una respuesta a nuestro reclamo. Es una falta de respeto para los trabajadores despedidos. Esto es totalmente desalentador. Además, se sumaron cinco despidos más. Nos llama la atención que ni el intendente ni el gobernador se muestren interesados por el destino de más de 60 familias rosarinas", sostuvo Díaz.
La trabajadora aseguró que la situación tomó por sorpresa a la mayoría del personal. Hasta poco antes de que estallara el conflicto, explicó, la actividad se desarrollaba con normalidad. Se trata de una empresa con más de tres décadas de trayectoria en el transporte de cargas y la logística, con sucursales en distintas provincias y una fuerte presencia sobre el corredor de la ruta nacional 9.
Los primeros inconvenientes aparecieron cuando los salarios comenzaron a abonarse fuera de término. Esa situación derivó en una medida de fuerza impulsada por el Sindicato de Camioneros, que se extendió durante unas tres semanas mientras la empresa buscaba una solución financiera. Sin embargo, esa alternativa nunca llegó a concretarse. Las protestas se retomaron y, hacia fines de junio, la crisis terminó por agravarse. El 30 de junio, cuando los trabajadores se presentaron para cumplir con su jornada habitual, encontraron restringido el acceso a la empresa.