Audiencia clave por Expreso Brío: trabajadores despedidos esperan que se destrabe el conflicto

Tras casi dos semanas sin respuestas, unos 60 trabajadores aguardan que este jueves la empresa de logística se presente en el Ministerio de Trabajo y explique cómo abonará los salarios pendientes

11:08 hs - Miércoles 15 de Julio de 2026

La incertidumbre sigue marcando el presente de unas 60 familias rosarinas que quedaron sin trabajo luego del cierre intempestivo de la sucursal local de Expreso Brío. Mientras continúan reclamando el pago de salarios, aguinaldos e indemnizaciones adeudados, los trabajadores esperan que la audiencia de conciliación convocada por el Ministerio de Trabajo de Santa Fe para este jueves abra una instancia de diálogo y permita comenzar a destrabar el conflicto.

Los empleados aseguran que fueron despedidos sin previo aviso y, hasta el momento, no recibieron ninguna explicación sobre cómo ni cuándo cobrarán lo que les corresponde. El conflicto tuvo un nuevo capítulo el lunes con una audiencia realizada en el Ministerio de Trabajo de Santa Fe, donde funcionarios provinciales resolvieron convocar para este jueves a los responsables de la empresa para intentar destrabar una situación que lleva casi dos semanas sin respuestas.

Gabriela Díaz, una de las trabajadoras despedidas y con 20 años de antigüedad en la firma, relató que el grupo decidió organizarse por sus propios medios. "Nos presentamos a trabajar y nos encontramos con el portón cerrado. Nos autoconvocamos porque estábamos sin representación, ni siquiera gremial. Lo único que buscamos es que la empresa se presente y explique cómo nos va a pagar todo lo que nos debe", señaló.

Según explicó, los trabajadores acudieron al Ministerio de Trabajo el 2 de julio y, tras esa primera presentación, fueron convocados a una nueva audiencia encabezada por las autoridades laborales Marisa Castro y Julio Genesini, quienes ahora intentarán que los directivos de la empresa comparezcan este jueves.

"Necesitamos respuestas porque ya vencieron los plazos que la propia empresa fijó en los telegramas de despido para efectuar los pagos. No tenemos ninguna contestación y hay 60 familias que hoy están sin un peso después de haber trabajado dos meses gratis", sostuvo.

Díaz aseguró que la situación tomó por sorpresa a la mayoría del personal porque, hasta poco antes del conflicto, la actividad continuaba con normalidad.

Expreso Brío, recordó Díaz, tiene más de tres décadas de trayectoria en el transporte de cargas y logística, con sucursales distribuidas en distintas provincias y una fuerte presencia sobre el corredor de la ruta nacional 9. "Era una de las empresas más importantes de la región y yo estaba orgullosa de trabajar ahí. Si bien la situación económica afectaba a todos, nosotros seguíamos trabajando bien y los camiones continuaban llegando con mercadería de las distintas sucursales", contó.

La situación en la empresa logística

Los primeros problemas comenzaron cuando los salarios empezaron a pagarse fuera de término. Esa situación derivó en una medida de fuerza impulsada por el Sindicato de Camioneros, que se extendió durante unas tres semanas mientras la empresa buscaba una solución financiera. Díaz contó que desde el gremio les transmitieron que existía la posibilidad de que ingresaran nuevos inversores para aportar capital y garantizar la continuidad de la empresa. "Nos dijeron que volviéramos a trabajar porque había aparecido una persona que iba a hacer una inyección de dinero. Nosotros regresamos para cuidar nuestra fuente laboral", recordó.

Sin embargo, ese acuerdo nunca terminó de concretarse. Días después volvieron las medidas de fuerza y, hacia fines de junio, llegó el desenlace. El 30 de junio, cuando los empleados se presentaron a cumplir su jornada habitual, descubrieron que el acceso a la empresa estaba restringido. Aunque los telegramas de despido tenían fecha de emisión del día anterior, muchos trabajadores todavía no los habían recibido porque, según denuncian, fueron enviados con errores en los domicilios.

"Los delegados nos decían que golpeáramos para ver si nos dejaban entrar. El gerente miraba un listado en su teléfono y decidía quién podía ingresar y quién no. Fue una situación muy humillante. Después de veinte años en la empresa jamás imaginé vivir algo así", relató Díaz.

Según explicó, solo unas pocas personas pudieron ingresar ese día, principalmente vinculadas al servicio de larga distancia, mientras que la mayoría de los trabajadores administrativos y de distribución local quedaron desafectados.

La referente de los trabajadores indicó que la empresa continúa operando parcialmente. "Se priorizó la larga distancia. Hasta donde sabemos, esa parte sigue funcionando. La paquetería y la corta distancia también continúan, aunque nosotros habíamos entendido que la empresa se vendía en su totalidad", afirmó.

La situación de los trabajadores

Los trabajadores sostienen que, además de las indemnizaciones, la empresa les adeuda los salarios correspondientes a mayo y junio, el medio aguinaldo y cuotas pendientes de un bono anual. "Estamos en la calle, sin trabajo y sin el sueldo con el que sosteníamos a nuestras familias. Hay compañeros que alquilan, madres solteras con hijos a cargo y personas que no saben cómo van a pagar los medicamentos o la comida. Es una situación totalmente inhumana", describió.

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Díaz también denunció presuntas irregularidades en la liquidación de haberes de los últimos meses. Según indicó, el salario de abril fue abonado parcialmente por una empresa distinta de Expreso Brío y el resto en efectivo, mientras que hasta ahora tampoco recibieron los recibos correspondientes.

"Todo fue muy extraño. Parece un vaciamiento intencional y por eso queremos explicaciones. No podemos entender cómo una empresa que venía trabajando normalmente, de un día para el otro se queda sin nada", afirmó.

Otro de los cuestionamientos de los trabajadores apunta al papel que desempeñó el Sindicato de Camioneros durante el conflicto. Díaz recordó que, en un primer momento, los delegados acompañaron a los empleados en las puertas de la empresa y les indicaron que realizaran la denuncia por no poder ingresar a sus puestos de trabajo. Sin embargo, asegura que esa situación cambió rápidamente. "Nos convocaron a una reunión en el sindicato y nos dijeron que no se iba a hacer más nada. Al día siguiente vimos que los delegados estaban trabajando adentro, reemplazando a muchos de nosotros que habíamos sido despedidos. Ahí entendimos que estábamos solos", expresó.

A partir de entonces, el grupo decidió organizarse por cuenta propia y continuar el reclamo directamente ante el Ministerio de Trabajo. Mientras avanza el intercambio de telegramas laborales, los despedidos aguardan que la empresa finalmente se presente este jueves ante las autoridades provinciales. "La única expectativa que tenemos es que den la cara y nos expliquen qué va a pasar con nuestros salarios y nuestras indemnizaciones. Hasta ahora no responden absolutamente nada", concluyó Díaz.