Viernes 10 de Abril de 2015
Exponente de una época donde el pop rock y el glamour se apoderaban de la escena musical argentina, a finales de los turbulentos 70, Virus fue, es y será uno de los grandes pilares del rock nacional. El grupo irrumpió en los escenarios con sus peinados excéntricos y sus canciones sensuales, liderado por Federico Moura hasta 1988, quien murió a causa del sida. Tras la muerte de su hermano, y con su aprobación, Marcelo Moura quedó a la cabeza de la banda que marcó un quiebre en la historia. Esa historia, que tuvo momentos felices y dolorosos, es lo que cuenta Moura en su primer libro "Virus, por Marcelo Moura", un recorrido por la trayectoria de la banda, desde sus orígenes hasta la actualidad, donde "el éxito y el fracaso suenan en estéreo".
Moura llega a Rosario para presentar su libro y hacer un show electroacústico junto a su esposa Ana Naón, hoy a las 19, en el Espacio Cultural Universitario (San Martín 750) y mañana, a las 22, dará un show en Mc Namara (Tucumán 1016) junto a Gonzalo Aloras. Pero antes, el artista habló del eterno resplandor de Virus, de la oscuridad de la dictadura que se llevó a su hermano, del reciente conflicto con Músicos con Cristina, de los nuevos talentos y de la luz al final del túnel.
PUNCTUATION_SPACEEN_SPACEEN_SPACEEM_DASHEl libro es una oportunidad para conocer cómo fue la movida de los 80 con bandas que trajeron una bocanada de aire fresco y rompieron con la opresión de la dictadura. ¿Qué te movilizó para ponerte a escribir?
—Escribir una biografía requiere haber tenido una vida intensa. Nosotros hemos pasado por todas las situaciones; el éxito más glorioso, estadios de fútbol repletos, el asesinato de un hermano, dos años de agonía de Federico, y luego su muerte. Cada vez que contaba una anécdota me decían: ¡Cómo no vas a escribir un libro!
PUNCTUATION_SPACEEN_SPACEEN_SPACEEM_DASHEn un momento del libro hablás de las adversidades que tuvo que atravesar la banda, desde conflictos políticos, pésimas críticas de la prensa hasta la enfermedad y la muerte, pero que pese a ello, siguieron dando batalla...
—Los momentos de bonanza y éxito son para disfrutar pero en los momentos intensos se aprende más. Virus es la palabra que nos hizo conocer el cielo y el infierno. Igualmente, a través del libro se ve una visión optimista, los hechos dramáticos no están relatados para pasar factura, ni haciéndome la víctima de nada, todo lo contrario, siempre respondiendo a eso con más coraje y convicción. Y más durante estos últimos días que tuve un lío bárbaro porque me involucraron en una cuestión política y terminó armándose una bola de nieve. Nunca dije lo que me conviene, siempre dije lo que pienso y a esta altura de mi vida no voy a cambiar. Con Virus hemos tenido millones de ofrecimientos de mucho dinero para hacer cosas que no compartimos, y nos hemos negado, y yo estoy orgulloso de eso.
PUNCTUATION_SPACEEN_SPACEEN_SPACEEM_DASHContás que durante la época de la guerra de Malvinas fueron criticados porque se negaron a participar en un recital para recaudar fondos para los soldados porque desconfiaban que les llegaran, y lo veían más como una movida política. ¿Considerás que les sucedió algo similar la semana pasada con tu pedido de salir de la lista de Músicos con Cristina?
—Claro, para mí era muy fuerte cuando hablaban de Virus como un grupo superficial porque en un momento de dictadura estábamos cantando el "Wadu wadu" como si fuésemos unos tarados. Era muy fuerte saber que los tipos que lo decían no habían vivido ni la mitad de lo que nosotros habíamos pasado. Pero entendí que no me servía de nada ir a tirarle una piedra a la casa de Videla sino que yo podía ayudar desde otro lado; tratando de unir a la gente con los mensajes "hay que salir del agujero interior" y "a la vida hay que hacerle el amor". Lo mismo sucedió con Músicos con Cristina, de quien no soy opositor, pero no soy incondicional de nadie. Cuando pedí que me saquen de la lista, recibí una amenaza en la puerta de mi casa que decía "cuidá a tus hijos porque van a tener un accidente" y lo publiqué en mi Facebook. Pero no sé quién fue, pudo haber sido un recontra K o un recontra anti K para crear un quilombo. En definitiva, por decir lo que pienso, me puse al gobierno y a la oposición en contra, así que en cualquier momento me voy a pedir trabajo a Rosario. Cuando voy a comprar algo estos días, no me cobran y me dicen: "Necesitamos muchos Moura en este país".
PUNCTUATION_SPACEEN_SPACEEN_SPACEEM_DASHVirus fue exponente de una época de gran creatividad, en la que se tomaron riesgos desde lo musical hasta lo escénico. ¿Encontrás bandas arriesgadas como lo fueron ustedes en los 80?
—Sí, la diferencia es que, si Virus saliese hoy, no provocaría el cambio que produjo en ese momento. La última banda distinta que apareció en el mundo fue The Police. Después de grandes períodos de opresión surge el destape. Y Virus estuvo en el lugar exacto, en el momento justo. Cuando murió Federico y continuamos con Virus, yo fui objeto de agresiones de una violencia muy grande y fue muy doloroso. No hubo decisión más jugada y valiente que la que tomé yo. Vi un camino lleno de espinas pero vi una luz al final del túnel y le di para adelante. Hoy vamos a un teatro, y está lleno de gente de 18 años que puede ver al único grupo que queda intacto de esa década dorada. Creo que desde Bandana para acá hay miles de grupos que duran dos años y se separan, chicos que de un día para el otro suben a una limusina y los tratan de ¡artistas! Es como ver a Vicky Xipolitakis diciendo: "Nosotros los artistas". ¡Pará! Yo, te juro por mis hijos, cuando vuelo y lleno el formulario de migraciones, en ocupación, pongo "otros", no pongo "músico" porque siento que todavía me queda grande.