Una tatuadora rosarina inmortalizó una "Barbie Leo Mattioli"
En medio del furor por la película de la muñeca de Mattel, Mel Romero creó la versión más santafesina imaginable.

Miércoles 16 de Agosto de 2023

El furor por la película “Barbie” es un fenómeno a nivel global que toma dimensiones inesperadas. Recaudó más de un billón de dólares y rompió varios récords de audiencia en distintas partes del mundo. Pero también tuvo réplicas específicas y muy locales. La tatuadora rosarina Mel Romero diseñó e inmortalizó una Barbie muy particular en la piel de su hermana.

Una de las facetas más populares del momento “Barbie” fueron, por supuesto, los memes. En redes, se multiplicaron las respuestas creativas a la idea de las infinitas versiones de la muñeca y aparecieron ediciones con referencias argentinas como la Barbie precarizada, Barbie cancha, e incluso la Barbie Leonel Messi.

En este contexto, Mel decidió poner manos a la obra sobre la tendencia, con un trabajo con mucho significado personal: una Barbie con remera de Leo Mattioli que come papitas de un local de comida rápida.

Según contó en diálogo con La Capital, la pieza buscó representar la adolescencia de su hermana Bell, la receptora del tatuaje. “Es un diseño que teníamos armado ya hace unos meses y decidimos que era tiempo de hacerlo aprovechando la oleada”, aseguró la artista, que se dedica a esta profesión hace casi veinte años y hace cuatro abrió su estudio particular "Casona Tattoo".

Como referencia, usaron el modelo de la primera Barbie de su hermana, la cual fue bautizada Florencia. Y es que sin dudas, el factor nostalgia de varias generaciones que crecieron jugando con estas muñecas (y sus versiones de otras marcas) fue una parte clave del éxito de la película “Barbie”.

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El diseño, de diez por seis centímetros, se completó con otras referencias de esa época. “Logramos combinar todo lo que la marcó allá por el 2000. Tenía que tener también el lado musical y cumbiero que marcó esa etapa, a su amado Leo Mattioli. Ella es fanática a full hasta el día de hoy”, compartió Mel. Su hermana, por su parte, es artista de piercings y el tatuaje sirvió también para celebrar la apertura de su propio estudio de perforaciones corporales que se llama "Ay amor", como la canción del León santafesino. Y el logro es certero: se puede imaginar fácilmente a la Barbie que ahora vive en la piel de Bell escuchando "Tramposa y mentirosa" mientras se toma una cerveza en lata.

El trabajo refleja el estilo de microrealismo a color en el que se especializa la tatuadora. “Hago mucho retrato de mascotas, por ejemplo, y a veces también surgen estas ideas hermosas”, sumó Romero, quien además es una de las gestoras del Ciclo Tatuadoras, que reúne a las mejores artistas rosarinas cada marzo desde hace tres años.

En otra publicación, Mel contó más sobre el proceso de ejecución del tattoo, que contiene quince colores y le llevó unas cinco horas de trabajo, además de "mucha paciencia y concentración".

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