Martes 12 de Septiembre de 2023
“Caminemos Valentina”, la nueva película de Alberto Lecchi que se estrena este jueves en Rosario, es definida como una “historia de superación y empoderamiento”, en este caso, de dos exmonjas, Sandra y Valentina. La trama narra cómo superaron el trauma de los abusos de parte de su maestra de novicias durante el aspirantado, a la edad de 16 años, luego de los cual lograron transformar el dolor en amor y unirse en matrimonio.
La película está basada en el libro “Raza de víboras, memorias de una novicia”, de Sandra Migliore, y tiene guion cinematográfico de Lecchi y Daniel Romañach. El elenco cuenta con las participaciones de Ana Celentando, Víctor Laplace y Lidia Catalano y el testimonio de la propia autora y su compañera Valentina Rojas Pervieux.
Lecchi, que debutó hace tres décadas con “Perdido por perdido” y autor de filmes como “Nueces para el amor” y “El dedo en la llaga”, destacó el efecto que tuvo sobre él la lectura de “Raza de víboras”. “El libro es impactante porque está escrito por una de las que sufrieron esos abusos en su adolescencia, a los 16 años. Todo lo que pasa en el relato es terrible. Pero lo que más me llamó la atención es la historia de amor de ella con otra de las abusadas. A partir de los abusos pudieron recomponerse y años después construyeron una historia de amor muy preciosa, conmovedora, que conservan hasta hoy”, destacó en declaraciones a la prensa.
Sin embargo, el cineasta aclaró: “No es una película contra la Iglesia, sino que es una historia de amor de dos personas que creyeron mucho y que ante la hipocresía de determinado sector o determinados miembros de la Iglesia frente a lo que sufrieron durante su adolescencia, cuando hacían el aspirantado, pudieron a pesar de todo sobreponerse”.
Lecchi contó cómo el libro llegó a convertirse en una película: “Unos años atrás me llamó Eliseo Subiela y me dijo que le habían llevado la historia y pensó en mí para filmarla. A partir de allí tomé contacto con Sandra. A lo largo de las charlas conocí la historia de amor que no está en «Raza de víboras», un libro que surgió a partir de las denuncias y de lo que sufrió en el aspirantado. Esas denuncias para ellas fueron sanadoras. Pero la historia de amor me parecía tanto o más importante, porque representa la lucha por sobreponerse ante la locura que vivieron”.