Títeres: la vigencia de un arte que atraviesa el tiempo y la tecnología
La titiritera Cecilia Piazza destacó por qué esta disciplina no compite con la tecnología ni las redes. Y dio detalles del ciclo Títeres con Buen y Mal Tiempo, que cumple 13 años y que se desarolla en el Centro Cultural Fisherton y otros espacios de la ciudad

Viernes 30 de Junio de 2023

En el mes de la vacaciones de invierno, la agrupación Titiriterxs Rosarinxs cumple 13 años con su clásico para los más chicos y toda la familia, el ciclo Títeres con Buen y Mal Tiempo. Cecilia Piazza, directora del grupo La Hormiga e integrante de la agrupación, contó a La Capital vía mail las razones de la permanencia de esta iniciativa, los temas y valores que intentan transmitir a través de sus obras los casi 50 artistas involucrados, cómo es la relación de la generación nativa digital y familiarizada con la tecnología con un arte cuya esencia es la presencialidad y si esa singularidad incide o no a la hora de crear en el colectivo de artistas.

La propuesta se desarrollará desde este sábado, y todos los sábados de julio, a las 16, en el Centro Cultural Fisherton; los domingos, a la misma hora en el Complejo Astronómico Municipal y durante el receso escolar, en el Centro Cultural La Toma. Las entradas son con la modalidad a la gorra y la programación completa se puede consultar en las cuentas de Instagram @titiriterxsrosarinxs y @cuentiteres2020.

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El Grupo Espejo Encantado presenta la obra “Los 3 chanchitos”.

¿Cuántos años cumplió el ciclo?   

El Ciclo Títeres con Buen y Mal Tiempo comenzó en el verano de 2010 en el CAR (Centro Audiovisual Rosario) en el Parque Urquiza. Pensamos la idea de elegir espacios que tuvieran la doble opción: si el tiempo está agradable, hacemos la función al aire libre. Si el tiempo no acompaña -mucho viento, frío o lluvia, o incluso demasiado calor-, la función se hace adentro. Con el tiempo fuimos sumando espacios como el Museo de la Ciudad del Parque Independencia en el marco de calle recreativa, el Centro Cultural Fisherton, Las Cuatro Plazas, de Provincias Unidas y Mendoza. A lo largo de estos años fuimos circulando por diferentes espacios. En 2017 comenzó a funcionar “La Estación de los Títeres”, en la Estación Rosario Oeste, frente a la Plaza Ciro Echesortu, de 3 de febrero al 4900, un espacio que nos cedió la Vecinal “La República” y que funcionó como espacio propio de la Agrupación, significando un gran crecimiento. Este espacio nos facilitaba la realización de muchas otras actividades como por ejemplo ensayos, cursos, varietés de títeres para adultxs, realización de filmaciones y otros. Lamentablemente el acuerdo con la Vecinal culminó a fin de 2021. Los ciclos en diferentes espacios siempre continuaron, con la detención obvia de la pandemia, aunque retomamos los ciclos cada vez que se pudo.

¿Cómo cambió la respuesta de los chicos con el tiempo? ¿El acceso a la tecnología transformó los hábitos de los chicos?

Un fenómeno que sucede es que los chicxs un poco más grandes, de 9 años para arriba, en general ya no asisten a ver títeres, prefieren otras propuestas, relacionadas mayormente a distintos tipos de pantallas. Sin embargo cuando ven una obra de títeres, por ejemplo en su escuela, la disfrutan muchísimo. El títere es un lenguaje artístico y las propuestas son muy variadas. Hay obras dedicadas específicamente a los más chiquitxs, pero otras son más abarcativas y las disfrutan lxs más grandes. Así como también hay obras de títeres para adultxs. La respuesta con los títeres sigue siendo maravillosa. La vida que adquieren en la mano de sus animadores, así como el resultado del proceso creador peculiar de cada elenco, en el cuidado y la búsqueda en la dramaturgia, en lo visual, en la música, hace que el público quede atrapado, sin importar la edad. El lenguaje de los títeres es infinito y permite crear propuestas de estética y de contenido que cuentan a través de lo metafórico.

¿La generación nativa digital se entusiasma con un arte presencial?

Sí, absolutamente. Porque el títere y en especial en las obras para infancias, permite un ida y vuelta con el público. Lxs niñxs participan espontáneamente al involucrarse en la historia y los títeres pueden contestarles, tomar lo que proponen y aprovecharlo en la obra. De este modo lxs niñxs se entusiasman ya que lo que sucede es real, está sucediendo en ese mismo momento y ellxs como público son parte de lo que sucede.

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El grupo BBLQ llega con la obra “El bosque azul”.

¿La inmediatez del acceso a propuestas de entretenimiento y educativas online y redes, condicionó el trabajo de los artistas? ¿Los impulsó a cambiar los ritmos y los tiempos de trabajo?

Yo pienso que los títeres son un lenguaje artístico que tiene sus propias reglas y corren por un carril aparte de lo virtual. Por supuesto que lxs artistas formamos parte de este mundo y en nuestras obras lo reflejamos y expresamos, pero creo que la búsqueda creativa corre riesgo si nos condicionamos pensando en “competir” con lo virtual, y obligarnos a tener sus ritmos. Justamente la riqueza de lo cercano y vivo en el mismo momento y lugar es irremplazable. Luego dependerá de la riqueza de la propuesta de cada elenco y de cada obra, pero la herramienta que tenemos que es el lenguaje de los títeres, es irreemplazable. Y siempre podemos seguir buscando mayor riqueza en cómo contar con los títeres, buscando un lenguaje poético.

¿Cuales son los temas que sobresalen en las obras?

Las temáticas son muy diversas, ya que somos veinte elencos y muchos tienen varias obras. Sin embargo aparecen temáticas relacionadas con valores que tienen que ver con el bien común, la inclusión, lo solidario, el amor, la amistad. Sin embargo estos valores no se expresan en forma de bajada de línea, si no a partir de historias llenas de humor y de acción, donde por ejemplo se busca desarmar el accionar injusto de algún poderoso que actúa impunemente sin preocuparse de los demás. También temáticas relacionadas con la valoración de la naturaleza, su disfrute y su necesario cuidado; temáticas sobre nuestra identidad, tanto personal, como la identidad colectiva de pertenecer a esta tierra. En realidad son las mismas temáticas que nos pueden interesar a lxs adultxs, pero se cuentan de otra forma.