Viernes 15 de Mayo de 2020
Sergio Denis murió este viernes, a los 71 años. El cantante se encontraba internado en la clínica de rehabiltación Alcla, ubicada en el barrio de Núñez de Buenos Aires, tras caer en marzo de 2019 de una altura de tres metros desde el escenario del Teatro Mercedes Sosa de San Miguel de Tucumán y sufrir heridas de gravedad.
Ahora se suceden los recuerdos y los homenajes al artista que quedará inmortalizado en sus canciones que incluso algunas de ellos fueron adaptadas por los hinchas en las canchas del fútbol argentino. "Es muy bueno lo que pasa. Es emocionante", solía decir.
"En el 86, cuando hice 'Te quiero tanto' me di cuenta de que se podía transfomar en hit", contó hace un tiempo en una entrevista con Alejandro Fantino.
Difícil es saber quién fue el primero al que se le ocurrió trasladar el ritmo de una de sus canciones al formato muchas veces vulgar de los estadios. Pero la realidad es que la propagación de una melodía puede tener alcances insólitos.
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Muchas veces los futbolistas argentinos que viajan a Europa se comunican con los hinchas y les enseñan canciones. Fundamentalmente en España. Pero la interacción la trasladó a lugares insospechados.
En algún momento alguien pasó ese estribillo apasionado y romántico ('Yo soy la aventura, tu la realidad, tu la ternura') por una versión igual de pasional, pero en un sentido muy distinto como el: '¡Vamo, Boca, vamo, ustedes pongan huevo que ganamos!'. Quedó como un himno. Para siempre y en cada club, al igual que lo hacen los hinchas de Newell's Old Boys y Rosario Central.
"Boca es el que más la canta -reflexionaba Denis-. Pero también la usan en River. Me sorprendió mucho cuando me empezaron a contar que también la habían escuchado en Atlético de Madrid y en Barcelona. Lo más increíble fue cuando alguien me dijo que la escuchó en la hinchada de Bayern Munich o en la de Chelsea. O que Real Madrid la tiene entre sus mejores 14 canciones de las gradas. También la escuché cuando ganó Estudiantes la Copa en Brasil y empezaron a gritar 'la copa que perdieron los bosteros y las gallinas' ".
No son sus letras, pero son un reflejo de la repercusión de tuvo su música. Lo único que lo incomodó siempre es cuando su música se usó para la agresión. "A veces son demasiados violentos los cantos, pero es la conciencia popular. El fútbol es una mezcla de todo. Es como lo que ocurre con la cumbia villera. La música de la villa habla de lo que viven socialmente. La vida en esos lugares es muy dura y todo se refleja".
El sentir futbolero eternizó la música de Sergio Denis en las canchas. Y de alguna manera, será siempre un homenaje.