Domingo 01 de Agosto de 2021
“It's A Sin” ya figura en todas las listas de los medios especializados como una de las mejores ficciones en lo que va del año. Y motivos sobran. La miniserie de cinco capítulos, recientemente estrenada en HBO Max, contaba de antemano con varias cartas ganadoras. Su creador es Russell T. Davies, el mismo de “Years And Years” y “A Very English Scandal”, y su temática es cruda, potente y además tiene resonancias en el presente. “It's A Sin” se centra en la aparición del sida en el Londres de los años 80.
Davies, que viene explorando el mundo queer desde la pionera “Queer As Folk”, trabaja aquí sobre una historia de difícil abordaje pero que él conoce de primera mano. La miniserie se enfoca en tres jóvenes que llegan a la capital británica en 1981, tres chicos gays que sueñan con estudiar, con ganar su propio dinero y, por sobre todo, con vivir su sexualidad en un ambiente más libre, lejos de sus familias homofóbicas y llenas de prejuicios. Los comienzos en la gran ciudad no son fáciles, pero juntos a otros jóvenes, en una casa alquilada, encontrarán su lugar en el mundo: el descubrimiento de la sexualidad tras años de opresión, la amistad cómplice e inquebrantable, las noches de fiesta, los proyectos laborales, la esperanza en un futuro que parece promisorio. Sin embargo, ya desde el primer capítulo, van asomando las noticias y los escasos datos sobre un virus letal: se habla de cinco casos de hombres homosexuales con una “extraña” neumonía en Los Angeles, después se habla del “cáncer gay”, y finalmente se encuentran las características del virus y las formas de contagio.
La miniserie se desarrolla entre 1981 y 1991, cuando la comunidad gay sufrió la enfermedad, la muerte en silencio, la discriminación y la indiferencia en medio de la pandemia del sida. Las similitudes con la actual pandemia del Covid causan escalofríos. Salvando las distancias, hay ciclos que se repiten: la negación, el miedo al contagio, el desconcierto, las acusaciones cruzadas, la polémica por las políticas sanitarias. Russell T. Davies explora cada uno de estos aspectos en las vivencias de sus personajes y en la tensa relación con sus familias, con su habitual talento para manejar los tonos y para infundir humanidad a sus criaturas.
“It's A Sin” es genuinamente conmovedora, nunca cae en el melodrama ni en la lágrima fácil, y eso sucede también porque tiene humor, además de un soundtrack con canciones gloriosas (Pet Shop Boys, Blondie, Joy Division, Culture Club). En una escena, uno de los personajes, ya gravemente enfermo, pronuncia una frase que resume muy bien el espíritu de la serie y su retrato de una época: “Todos van a hablar de la enfermedad y la muerte. Nadie va a contar lo libres que fuimos, lo divertido que fue”.