Santiago Siri, experto en IA: "El humano no desaparece, sino que encuentra dónde es indispensable"

El especialista analizó en La Capital+ cómo la IA transformará el trabajo, la educación y la economía. También reclamó una estrategia tecnológica para Argentina

18:47 hs - Martes 13 de Octubre de 2026

La inteligencia artificial (IA) puede automatizar tareas, reducir costos y transformar profesiones enteras, pero eso no significa necesariamente que el trabajo humano vaya a desaparecer. Para Santiago Siri, especialista en tecnología y autor de "Tecnosapiens: Cripto, IA y Scaloneta", el desafío es identificar qué actividades pueden delegarse en las máquinas y cuáles requieren capacidades humanas como el criterio, la creatividad y el pensamiento estratégico.

“Lo que la automatización ofrece es justamente tratar de encontrar en qué lugares el humano realmente es indispensable y brilla en sus capacidades”, sostuvo durante una entrevista en Una Tarde Más, el programa de streaming de las tardes en La Capital+.

Siri, quien presentó su libro en la Feria del Libro de Rosario, defendió una mirada optimista sobre el avance tecnológico, aunque reconoció que la inteligencia artificial plantea riesgos concretos. También cuestionó los discursos que presentan su desarrollo como una amenaza inevitable para la humanidad y advirtió que las decisiones que se tomen en los próximos años serán determinantes para el futuro económico y tecnológico de los países.

Inteligencia artificial: cómo cambiará el trabajo

Para Siri, una de las principales transformaciones estará en la automatización de tareas rutinarias, mecánicas y administrativas. Según explicó, estas actividades pueden resultar agobiantes para quienes las realizan y, en muchos casos, podrían resolverse mediante herramientas tecnológicas.

La inteligencia artificial también permite desarrollar productos y proyectos que hasta hace pocos años requerían grandes inversiones. Esa reducción de costos abre oportunidades, pero obliga a las empresas y a los profesionales a revisar sus modelos de negocio.

“Los que usamos inteligencia artificial estamos todo el tiempo: ‘Uy, ahora puedo hacer esto, uy, ahora puedo hacer esto’, y estamos trabajando más, no estamos trabajando menos”, observó en diálogo con Hernán Cabrera, Ileana Luetic, Mariano D'Arrigo y Carmela Gil Pujol.

El especialista explicó que, al bajar las barreras para llevar adelante una idea, aparecen nuevas posibilidades y proyectos que antes quedaban postergados. La paradoja es que una tecnología que promete ahorrar tiempo puede terminar extendiendo la jornada laboral.

El cambio también impacta en profesiones como la abogacía, la medicina, la contabilidad y la programación. Para el tecnólogo, el desafío será adaptarse a un escenario en el que algunos servicios podrán producirse a costos mucho menores y en el que el valor del trabajo deberá redefinirse.

Por qué los chicos deben aprender a pensar sin IA

La educación es otro de los terrenos en los que Siri considera necesario encontrar un equilibrio. Como padre de una hija de 10 años, señaló que las pantallas modifican la atención y las formas de aprender, una preocupación que convive con las oportunidades que ofrecen las nuevas herramientas.

“Es importante que los chicos aprendan en la primaria a pensar sin inteligencia artificial”, afirmó.

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Para el especialista, la escuela primaria debe fortalecer habilidades básicas como escribir, sumar y resolver problemas por cuenta propia. En la secundaria, en cambio, la computadora, la calculadora y la inteligencia artificial pueden incorporarse como herramientas para preparar a los estudiantes para el mundo adulto.

El escritor cuestionó la idea de resolver el debate con una prohibición general de las pantallas. Consideró que el desafío consiste en evitar que la tecnología perjudique la atención sin dejar de preparar a los chicos para una economía cada vez más digital.

También remarcó que las políticas educativas deben contemplar las diferencias entre las distintas regiones del país. Las realidades de las escuelas argentinas son muy diversas y, por eso, una única respuesta no necesariamente funciona en todos los contextos.

El lugar de Argentina en la carrera tecnológica

Siri sostuvo que Argentina necesita una estrategia propia para aprovechar las oportunidades que abre la inteligencia artificial. Entre las fortalezas del país mencionó sus recursos naturales, la disponibilidad de energía y las posibilidades de desarrollar infraestructura tecnológica.

“Argentina es un país que tiene una inmensidad de recursos”, señaló. En ese sentido, reclamó una política “estratégica, proactiva y de desarrollo del país” para que la economía local pueda avanzar en este sector.

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El especialista también cuestionó los discursos sobre los riesgos de la IA cuando, a su entender, pueden utilizarse para favorecer a las empresas que ya dominan el mercado. Vinculó esa discusión con la competencia entre Estados Unidos y China y señaló que los modelos chinos, aunque todavía no alcanzan el nivel de los más avanzados, son cada vez más capaces y considerablemente más baratos.

En materia regulatoria, planteó que deben existir mecanismos más efectivos para sancionar la suplantación de identidad y el uso de imágenes o voces de otras personas sin su consentimiento.

Además, consideró que los dirigentes políticos necesitan asesoramiento especializado para tomar decisiones sobre tecnologías que pueden definir el rumbo del país durante las próximas décadas.

Un noticiero hecho con inteligencia artificial

Siri también habló sobre El Primer Feca, un experimento que creó para automatizar la producción diaria de contenidos informativos para Instagram. La iniciativa buscaba generar cuatro placas y cuatro videos cada mañana mediante inteligencia artificial.

Según explicó, el proyecto le permitió explorar cómo la tecnología interpreta las noticias y construye una mirada sobre la actualidad. Reconoció que los sistemas no están libres de sesgos, pero destacó la posibilidad de experimentar con instrucciones que busquen perspectivas diferentes.

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Ante la pregunta sobre quién se hace responsable de la información producida por una máquina, fue categórico: debe haber una persona que responda por el funcionamiento de la herramienta y por las instrucciones que recibe.

“No creo que tengamos que ir a una sociedad donde solamente hay robots y nadie se hace cargo de nada”, afirmó.

Siri defendió el futuro del periodismo y consideró que la inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta para analizar mejor la información, en lugar de reemplazar a quienes ejercen la profesión.