La icónica artista vuelve a Rosario este sábado para presentar su show “Poner el cuerpo” y repasar su extenso repertorio
Viernes 30 de Agosto de 2024
Sandra Mihanovich sabe bastante de poner el cuerpo. A lo largo de su vida y su carrera, la artista se plantó en los escenarios con un repertorio donde las canciones de amor se salen de la norma y se vuelven políticas. A sus 67 años, y a cuarenta del lanzamiento de “Soy lo que soy”, uno de sus discos bisagra (entre los más de veinte que lleva publicados), vuelve a Rosario para presentar su show “Poner el cuerpo”. La cita es este sábado 31, a las 21, en el Teatro La Comedia (Mitre 958).
Las entradas se pueden adquirir en boletería o de forma virtual a través de la plataforma 1000Tickets. Socios de Tarjeta BLC tienen un 20% de descuento y acceso a sorteos exclusivos.
Sandra no tuvo que decir nada, porque lo cantó todo. “Soy lo que soy” se convirtió en un himno de la comunidad LGBTIQ+ en todo el mundo, porque esa reivindicación identitaria sostenida desde los albores de la democracia fue y es un gesto de orgullo. Un gesto amplio, que abraza a quien lo elija.
Este año, es el aniversario número cuarenta del lanzamiento de aquel tema y el disco homónimo que lo contiene (grabado en los estudios ION, con la producción de Ricardo Kleinman), y sin dudas la efeméride carga de sentidos ese “poner el cuerpo” que la artista elige como eje conceptual de su actual espectáculo. Para su presentación en La Comedia, anticipó que contará con la presencia de Fabián Gallardo y Sandra Corizzo como invitados, y con Ele Mariani como telonera.
En diálogo con La Capital, Sandra habló de la historia y la vigencia de “Soy lo que soy”, de la política como parte de la vida y de la música como un acto sanador.
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- El show se llama “Poner el cuerpo”, que es el nombre de una canción de Celeste Carballo, y lo presentás el año en que cumple cuarenta años “Soy lo que soy”, un disco que tuvo mucho de poner el cuerpo. ¿Cómo pensás este cruce?
Nada es casual, todo es causal. Yo arranqué el 2024 pensando en un nuevo show. Cada año le quiero dar un enfoque, un encare diferente a los shows. Este año, con (María) Sánchez, mi mánager, productora y mano derecha,pensamos desde dónde hacer un show diferente. Le dije que sería lindo hacer algo el 8 de marzo, por el Día de la Mujer. Caía viernes, averiguábamos que estaba disponible La Trastienda. Se armó todo un show con la impronta de “Poner el cuerpo”, esa canción preciosa de Celeste, y con un montón de canciones que giraban en torno a la temática de la mujer. Algunas en broma, otras en serio, algunas que tenían que ver con mi historia. Para ese espectáculo, hicimos un flyer donde yo reproduje la foto de tapa icónica de ‘Soy lo que soy’. Fue increíble, se agotaron las entradas quince días antes. Y ahí dije: ‘Epa, esto está bueno’. Evidentemente hay quórum. Y pensé que podía ser un show para hacer extensivo a todo el año y más allá de la mujer. Porque la idea de poner el cuerpo no es algo excluyente.
- ¿A qué te remite la idea de “poner el cuerpo”?
Yo asocio poner el cuerpo también con estar viva, sobre todo a partir de la terrible experiencia de la pandemia, donde estuvimos aislados y jodidos mal. Tomamos conciencia de lo importante y necesario que es encontrarse, abrazarse, socializar, emocionarse con el otro. medida que fui transcurriendo el año fui haciendo ‘Poner el cuerpo’ en distintos lugares, Asunción de Paraguay, en Montevideo, ahora estamos yendo a Córdoba y Rosario, lo haremos en septiembre en Mar del Plata y La Plata. Y hay otro tema que se cruza en este 2024 que son los 40 años de ‘Soy lo que soy’. Evidentemente todo tiene que ver con todo. Yo toda mi vida puse el cuerpo, pero en esa etapa de “Soy lo que soy” me mandé fuerte. No diría de una forma transgresora porque no buscaba transgredir. Para mí la imagen de ‘Soy lo que soy’ tenía que ser como vine al mundo, despojada de todo ropaje, de maquillaje, de toda cosa que altere mi ser, mi esencia. Así que fui a sacarme esas fotos con Rubén Antón, que era el gran gran fotógrafo del rock nacional. Y vino ‘Soy lo que soy’ que evidentemente fue un disco importante, un disco bisagra.
- “Poner el cuerpo” es una frase que en los últimos tiempos está particularmente vinculada a la militancia política, a disponerse a lo colectivo. Y creo que en ese sentido, aunque no haya sido buscado, hubo un gesto claramente político en “Soy lo que soy”.
Sí, claro. A veces se equivoca el concepto de política pensando que es política partidaria. Y la política es una forma de pensar la vida, los vínculos, y cómo cada uno se expresa ante los distintos acontecimientos. No pasa por ser peronista o radical. La política tiene que ver con la identidad, con quiénes somos, con cómo nos manifestamos. A veces los argentinos mezclamos todo y pensamos que todo lo que tiene que ver con la política es una porquería, pero la política tiene que ver con la vida.
- También hubo un acto de rebeldía desde lo musical. En ese momento, tu productor y el mercado pedían que hicieras un disco de baladas, y elegiste meter una canción disco como “Soy lo que soy”, y otras tres que vienen de comedias musicales, con los arreglos de Ángel Mahler y Leo Sujatovich.
Desde el punto de vista de la forma y del estilo, Ángel y Leo son diametralmente opuestos. Sin embargo, conviven. Leo lo contesta muy bien en el documental que hicimos, donde dice que ellos seguramente fueron funcionales a lo que yo necesitaba. Y creo que eso fue lo que sucedió. Yo normalmente no figuro como productora de mis discos pero indudablemente lo soy porque opino, pienso, quiero, pongo y saco, tanto en las canciones, como con los músicos, los arreglos, todo lo que se desprende del disco. Si te ponés a buscar, todas las letras de ‘Soy lo que soy’ van hacia un mismo lugar sin que yo me lo proponga. Hay temáticas que están presentes siempre que tienen que ver con la libertad de elegir, en primer lugar. Con la opción de cantarle al amor tratando de ser creativa y original, de no caer en el lugar común, buscar las canciones de amor diferentes, no porque el amor en sí sea diferente sino por las formas de relatarlo, de contarlo, de abordarlo. Estoy bastante orgullosa y contenta de toda esa historia. Con el correr de los años las canciones se han resignificado y potenciado. Y canciones como ‘Soy lo que soy’ adquirieron un peso muy fuerte. Es la canción más inclusiva de todas.
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- Muchas veces en tus letras no se habla del género de las personas.
Eso siempre lo intenté, fue ex profeso. Por ahí recién ahora lo estoy confesando. En aquella época no lo decía, pero siempre buscaba canciones que no definieran el género. Que no dijeran ‘los dos’ sino ‘de a dos’ por ejemplo. Ese dos pueden ser dos varones, dos mujeres, un varón y una mujer, lo que sea. Es la forma más perfecta de hablar del amor.
- ¿Cómo pensás el armado de los shows?
Voy sumando, por un lado, lo que tengo ganas de cantar y, por otro lado, lo que siento que tengo que cantar. Después también hay cosas que van pintando en el momento, como esto de agregar ‘Poner el cuerpo’. Es más, estamos en este momento haciendo una grabación que seguramente vamos a subir a las plataformas digitales dentro de no mucho tiempo. Porque mi sensación era que el arreglo original de la canción no se condice con mi manera de cantarla hoy. Entonces me parece que le venía bien un aggiornamento al sonido, a la onda. Y esta es una gran época para hacer estas cosas porque podés grabar y subir lo que quieras. Antes era una tarea muy complicada, costosa y difícil. Había que tener una compañía discográfica, plata y un montón de voluntades que se sumaran para concretar. Hoy si se me ocurre hacer una versión nueva de ‘Poner el cuerpo’, la hacemos y la compartimos. Eso es hermoso. En vivo ya tiene otro color, van a reconocer otro color, otro matiz.
- Con tantos años de carrera, ¿qué te sorprende todavía?
Todo me sorprende un poco. El paso del tiempo, por ejemplo, sigue resultándome algo difícil de entender. No sólo los cuarenta años de ‘Soy lo que soy’, sino que estemos en el año 24 de este siglo. Yo nací en el 57, tengo 67 años, y no hace tanto tiempo atrás pensaba en la edad que iba a tener cuando llegara el 2000. ¿Cómo pasé de decir eso a estar en el 2024? Me siguen sorprendiendo también las cosas bellas: la linda música, los encuentros, el amor de la gente, la buena energía. Y poder celebrar y compartir la maravilla de la música, que es total y absolutamente sanadora.