Lunes 18 de Octubre de 2010
Raphael no quiso dejar pasar el año en el que celebra sus bodas de oro con la música sin rendir
un homenaje que cree obligado. El cantante español presentó en Madrid “Te llevo en el
corazón”, un disco triple con el que rinde tributo a la música popular latinoamericana y que
califica como “el trabajo más ambicioso” de su carrera.
“América latina es como mi casa y creo que se merecía este disco
de parte mía, porque lleva 50 años apoyando mi carrera”, manifestó en la presentación, en un
lujoso hotel de la capital española. Cada uno de los CDs está dedicado a un género diferente:
tango, bolero y ranchera. “He cantado a los tres géneros más universales que hay en América
latina y son sobre todo los que más a mí me van”.
En total, 40 canciones que saldrán a la venta mañana. Y a partir de ahí
y a sus 67 años, el cantante iniciará una gira de presentación. Desde finales de noviembre y
durante tres semanas estará actuando en Madrid y a finales de enero viajará ya por toda
Latinoamérica con su nuevo trabajo, que lo llevará también a Nueva York y Moscú.
“Van a ver el concierto más completo que yo puedo dar. Que no piense el público que
estoy huyendo de mis canciones, porque las intercalaré” entre los tangos, los boleros y las
rancheras, dijo.
La selección de los temas de su nuevo trabajo le costó mucho. “Yo
quería cantar todos y me he dejado muchísimos temas fuera, pero creo que está muy escogido, y he
disfrutado muchísimo, sobre todo con la parte de tango, que es la primera vez que lo hago”,
explicó Raphael.
Para grabar ese primer CD, que arranca con “La cumparsita” y
cuenta entre sus 16 temas con “Caminito”, “Cuesta abajo”, “A media
luz”, “Cambalache” y “Volver”, el cantante viajó a Buenos Aires,
donde contó con los arreglos de Juan Esteban Cuacci y Jacobo Calderón y donde disfrutó grabando en
vivo con una orquesta de músicos argentinos. Su primera incursión en el tango la hizo Raphael
“desde el respeto absoluto a un género fantástico”. “Aporto mi granito de
arena”, dijo, y se mostró muy satisfecho con el resultado.
El segundo CD, dedicado al bolero, lo grabó en Madrid con músicos
cubanos, que lo acompañaron en temas como “Historia de un amor”, “Toda una
vida”, “Mira que eres linda” o “Angelitos negros”. Y para grabar el
tercero, que se compone de 12 rancheras, viajó a México, donde Fernando de Santiago Casanova y
Miguel Peña le hicieron los arreglos de los temas, entre ellos varios de José Alfredo Jiménez como
“Ella”, “La media vuelta” y “Amanecí en tus brazos”.
“José Alfredo Jiménez es para mí uno de los tres compositores punteros de México”,
destacó Raphael, que reveló que el hijo de Jiménez lo llamó para agradecerle el tratamiento de las
canciones de su padre en el disco.
Los viajes a Argentina y a México, confesó el cantante, hicieron de este
álbum “el más costoso” económicamente. “Pero para mí eso no tiene importancia, lo
importante es que me ilusionan las cosas”.
Y se le nota una vitalidad que llama la atención y que mantiene a sus 67
años y tras el trasplante de riñón que superó con éxito en 2003. “Yo tengo una ilusión
tremenda en todas las cosas”, dijo. De hecho, acaba de terminar su nuevo disco y ya está
pensando en su próximo proyecto. Y es que, “tampoco hay tanto tiempo. Cada uno tiene los años
que tiene”.
Considera que sus 50 años de carrera fueron un
“aprendizaje”. “Y ahora voy a empezar a demostrar las cosas”. De momento,
con la experiencia de “Te llevo en el corazón” el español decidió que ya sólo grabará
sus discos en vivo. Es “bastante aburrido” grabar solo en el estudio, dijo. Y cantando
con las orquestas, viendo la cara a los músicos, disfruta mucho, como hacía años atrás cuando ésa
era la forma de grabar. “Así empecé y así quiero terminar”, sentenció.