Palito Ortega recordó cómo fue el reencuentro con su madre que lo abandonó cuando era chico
El cantante se conmovió al hablar de cómo fueron sus primeros tiempos en Buenos Aires. "Fui lustrabotas y limpiaba en el cementerio", contó en "Los Mammones".

Jueves 25 de Noviembre de 2021

Palito Ortega no tuvo una infancia del todo feliz, todo lo contrario ya que vivió momentos de carencias materiales. Pero eso no le impidió tener una pasión que lo llevó a ser una de las grandes estrellas de la música. Con carisma y un don especial se volvió un líder de masas que traspasó el ámbito artístico: llegó a ser gobernador de su Tucumán natal y también lanzó una candidatura para la vicepresidencia de la Nación y el Senado, en un momento donde la política apostó por la fama de las personas.

Palito transitó los estados de la pobreza a convertirse en un cantante que batió récords y formó una familia que se transformó en una de las mas queridas del país. Y parte de su historia la compartió en “Los Mammones”, donde recordó su dura historia familiar por el abandono de su madre. “Se había separado de mi padre y no supimos más nada”, relató.

“Yo la reencontré en Buenos Aires. Había empezado a cantar en una radio con El Club del Clan (un grupo musical de los sesenta) y me escribió una carta. Como llegaban cuatro o cinco las guardaba”, sostuvo el artista.

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“Yo vivía en una pensión y me llevaba las cartas y no las abría hasta que no tenía veinte o treinta. De repente, abro una y decía: «querido hijo…». Tenía casi 19 años. Fue fuerte. De alguna manera venia fogueado. Cuando empezás a trabajar de chico…”, comentó.

En el programa recordó que trabajó en su provincia repartiendo diarios y se entretenía cantando tangos en una radio local. “Fui lustrabotas y limpiaba en el cementerio. Yo cantaba en el cementerio y me venían a callar. «Pibe, pará», me decían. Yo no me daba cuenta. Cantaba y cantaba”, contó entre carcajadas con el conductor del ciclo.

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Palito arribó a Buenos Aires con solo 14 años, comenzó trabajando en un bar a cambio de un sueldo muy bajo y un lugar para dormir en el sótano del local. Después vendió café en las calles y se instaló en las puertas de Canal 7 y Radio Belgrano, en donde el destino lo comenzó a cruzar con el mundo del espectáculo. Y a partir de ahí, con las oportunidades que le brindaron, inició una carrera de ascenso notable.