Luego del juicio por asesinato de su ex mujer, Simpson no se libró de la justicia. Fue acusado de varios delitos como hurto, robo a mano armada y secuestro, y cumplió 9 años en la cárcel, tras lo cual quedó en libertad en 2017.
Jueves 11 de Abril de 2024
A lo largo de la historia del mundo del espectáculo han ocurrido muchas atrocidades. Desde artistas que han sido víctimas de fatales acontecimientos hasta las propias estrellas convertidas en criminales despreciados por la sociedad. Uno de los misterios más grandes que conmocionó a todo Estados Unidos fue el caso de El Pueblo contra O. J. Simpson.
Quien fuera superestrella del fútbol americano y un actor requerido por muchos directores y muchas marcas terminó protagonizando uno de los episodios más escandalosos de aquellos fabulosos años 90. El 13 de junio de 1994 se encontraron los cuerpos fallecidos de Nicole Brown Simpson y Ronald Goldman con numerosas heridas de arma blanca. Las pruebas que encontró la policía sirvieron para construir un caso en contra de O. J. Simpson, presunto asesino de las víctimas.
Pero el dream team de abogados que tenía preparados Simpson dieron vuelta todo el caso y lo convirtieron en un intento de perjurio como parte de una creencia racista de la policía y un intento de conspiración en contra del ex jugador de fútbol americano. Hacia el final del juicio, con una brevísima deliberación, Simpson fue encontrado no culpable de los hechos y fue dejado en libertad.
Hasta el día de hoy mucha gente continua acusando a Simpson de haber matado a su ex esposa, pero también fueron creciendo enormemente algunas teorías alternativas que involucraban a mafias y sicarios. Lo único que se sabe, es que, a sus 75 años cumplidos hoy, Simpson continúa libre luego de haber cumplido algunos años por otros delitos como robo y secuestro.
Infancia
El nombre real de Simpson es Orenthal James Simpson: O. J. nació el 9 de julio de1947 en San Francisco, California. Es hijo de Eunice Durden (1921-2001), una administradora de hospital, y Jimmy Lee Simpson (1920-1976), chef y guardia bancario. También tiene un hermano, Melvin Leon, y dos hermanas, Shirley y Carmelita.
A pesar de haber contraído raquitismo de pequeño y de haber utilizado aparatos ortopédicos en las piernas hasta los cinco años de edad, O. J. se destacó desde muy joven en el ámbito del deporte, lo que marcaría su futuro.
En la escuela Galileo High School en San Francisco, Simpson jugó para el equipo de fútbol americano de la escuela, los Galileo Lions. De 1965 a 1966, Simpson fue alumno del City College of San Francisco. Jugó tanto a la ofensiva (running back) como a la defensiva (defensive back) y fue nominado al equipo Junior College All-American team como corredor.
UCLA y NFL
Simpson ganó una beca deportiva con los Southern California Trojans donde jugó como running back en 1967 y 1968. Simpson fue líder nacional (en Estados Unidos) en yardas por tierra en 1967 y 1968. Se destacó en varios partidos en los que fue responsable de llevar a su equipo a la victoria. En 1967, Simpson fue nominado al Trofeo Heisman pero no lo ganó ese año, sino en 1968, cuando también fue galardonado con los premios Maxwell Award y Walter Camp Award.
Pronto fue fichado para su paso a la liga nacional, la NFL. Simpson fue contratado por los Buffalo Bills (que en esa época eran miembros de la AFL), por lo cual consiguieron la primera selección del draft de 1969, al terminar con una marca de 1 juego ganado, 1 empatado y 12 perdidos en la temporada regular de 1968 en la AFL. Simpson no destacó en sus tres primeras campañas como profesional, promediando solo 622 yardas por temporada.
Ya siendo un profesional en el campo, Simpson logró batir el récord de las 2000 yardas en 1973, marcó 2003 yardas, siendo el primer jugador en pasar esa barrera, y también anotó 12 touchdowns. Ese mismo año fue elegido como MVP. Pero con el pasar de los años su desempeño fue pasando cada vez más desapercibido. Hacia el final de su carrera deportiva fue nombrado como el 2º mejor corredor de todos los tiempos (hoy ocupa el puesto 17º), y en 1985 ingresó al Salón de la Fama.
Del deporte a la actuación
Poco antes de retirarse del Fútbol Americano, O. J. se volcó hacia la actuación. Tiene varios trabajos destacados entre los que se pueden nombrar las películas "El puente de Cassandra", "Capricornio Uno", "The Klansman" y "El coloso en llamas". Además, Simpson participó en la trilogía "The Naked Gun", apareció a en la serie de televisión "Roots" y fundó su propia compañía fílmica, Orenthal Productions.
El carisma de O. J. fue clave para la cantidad de contratos que recibió en aquella época. Todos querían algo de Simpson y él se los dio. Se convirtió en vocero de varias marcas y actuó en numeroso comerciales. De ser portavoz de la empresa Pioneer Chicken pasó a poseer dos franquicias.
Como tantas otras superestrellas, Simpson fue anfitrión de un episodio de Saturday Night Live, pero su paso por la televisión también incluye trabajos como comentarista en el deporte que lo lanzó a la fama. O. J. trabajó para los programas Monday Night Football y The NFL de la cadena NBC.
Esposas e hijos
En el año 1967, O. J. conoció a Marguerite L. Whitley, quien fuera la novia de un amigo suyo. Marguerite abandonó a su novio y comenzó a salir con el deportista, y luego de tres meses de relación, en mayo de 1967, se comprometieron. La pareja se casó al mes siguiente, el 24 de junio de 1967.
Junto a Whitley tuvieron tres hijos: Arnelle (4 de diciembre de 1968), Jason (21 de abril de 1970) y Aaren Lashone (24 de septiembre de 1977-1979). En 1979, Aaren se ahogó accidentalmente en la piscina familiar, poco antes del divorcio de la pareja.
Simpson se separó de su primera esposa, y el 2 de febrero de 1985 contrajo matrimonio con Nicole Brown (1985–1992), con la que tuvo dos hijos: Sydney Brooke (17 de octubre de 1985) y Justin Ryan (6 de agosto de 1988). Se divorciaron en 1992. O.J. Simpson es también padre de Jessebelle Susie Parket Jr., aunque se desconoce el nombre de la madre.
Asesinato de Nicole Brown
El matrimonio de Simpson y Brown duró siete años y en todo ese tiempo, Simpson fue investigado varias veces por la policía por violencia doméstica, no habiendo refutado el abuso hacia su pareja. El 25 de febrero de 1992 Nicole finalmente pidió el divorcio.
Lo que nadie se imaginaba era que unos años después, todas aquellas acusaciones de violencia culminarían en un doble homicidio. El 13 de junio de 1994 se encontraron los cuerpos de Nicole Brown Simpson y Ronald Goldman en el exterior del dúplex de Nicole en Los Ángeles. Brown había sido apuñalada numerosas veces en la cabeza y el cuello, y tenía heridas defensivas en sus manos.
En la escena del crimen se encontraron como únicas pruebas un único guante ensangrentado, un gorro de lana que se presume pertenecía a Jason Simpson, y algunos otros objetos. Con aquél gorro, Jason se convirtió en uno de los sospechosos principales, pero cuando los policías se dirigieron al domicilio de O. J. para informarle sobre lo sucedido, encontraron en su patio una camioneta con sangre.
Cuando los policías fueron a entrevistarlo por la mañana, Simpson ya no se encontraba allí, ya que había tomado un vuelo hacia Chicago. Y mientras se encontraba ausente, su casa fue revisada en su interior y allí se encontró un segundo guante ensangrentado, cuyas pruebas de ADN coincidieron con las víctimas. Con estas pruebas en su haber, la policía emitió una orden de arresto para Simpson.
Desaparición y arresto
Los abogados de Simpson acordaron que se entregaría a la policía el 17 de junio a las 11a.m pero el sospechoso nunca apareció. Horas más tarde, Robert Kardashian, amigo y abogado de Simpson leyó públicamente una carta en la que O. J. se declaraba inocente del asesinato de su ex mujer y luego decía "No sientan pena por mí. He tenido una gran vida", lo que para muchos sonó a suicidio.
Inmediatamente todos los periodistas se unieron a la búsqueda de la policía para dar con el sospechoso. Finalmente un testigo vio a la camioneta de Simpson siendo conducida por un amigo del ex jugador y con O. J. como acompañante. Se reportó inmediatamente a la policía quien comenzó una persecución bajo la amenaza de que Simpson se encontraba en el asiento de atrás apuntándose con un arma.
Más de veinte autos y nueve helicópteros se unieron a la persecución a baja velocidad. Durante lo que fue aquella secuencia, el detective Tom Lange llamó por teléfono a Simpson y tuvieron una conversación grabada en donde O. J. se disculpó por no haberse entregado antes y respondió que era el único que merecía ser lastimado y que iba a marcharse con Nicole.
La persecución fue transmitida por las más grandes cadenas televisivas del país así como numerosos medios locales. En total fueron alrededor de 95 millones de espectadores los que siguieron toda la situación en vivo y en directo. Todos se preguntaban cuál sería el desenlace de aquella situación y finalmente Simpson puso como condición para entregarse que antes pudiera hablar con su madre.
Todo terminó a las 8pm en el domicilio de O. J., en donde se le permitió ingresar por una hora para hablar con su madres, tras lo cual se entregó finalmente a las autoridades. En la camioneta en donde se movilizó la policía pudo encontrar 8 mil dólares en efectivo, un cambio de ropa, una .357 Magnum cargada, un pasaporte, fotografías familiares y barba y un bigote falsos.
Juicio penal
Para poder dictaminar el procedimiento legal en su contra, se llevó a acabo una audiencia de causa probable con la que la Corte Superior de California dictaminó el 7 de julio que existía evidencia suficiente para enviar a Simpson a juicio por los asesinatos. Al ser preguntado sobre cómo se declaraba, O. J. dijo "Absolutamente, cien por ciento, no culpable".
Lance Ito fue el juez presidente del caso mientras que Marcia Clark fue la fiscal principal del caso, asistida por Christopher A. Darden. Tom Lange, detective veterano del LAPD, lideró la investigación de los asesinatos. En lugar de pedir una pena de muerte, la fiscalía pidió una sentencia de cadena perpetua.
Simpson quería un juicio rápido, y los abogados de la defensa y de la fiscalía trabajaron día y noche durante varios meses preparando sus casos. El juicio comenzó el 24 de enero de 1995 y fue televisado durante 134 días por el canal Court TV y en parte por otras cadenas de noticias.
Los alegatos de la fiscalía afirmaban que Simpson había asesinado a su exesposa en un ataque de celos y como prueba inicial de ello, reprodujeron una llamada de Nicole al servicio 911 el 1 de enero de 1989. En la misma, Nicole expresó miedo de que Simpson la lastimara físicamente, y en el fondo se le podía escuchar gritándole. La fiscalía presentó también decenas de testigos expertos para ubicar a Simpson en la escena del crimen, en temas tales como la identificación por ADN y el análisis de huellas de calzado, además de presentar el historial de abuso de Simpson hacia Brown.
La defensa intentó convencer al jurado de que Simpson no era físicamente capaz de llevar a cabo los asesinatos, afirmando que Goldman era un joven en forma que luchó firmemente contra su atacante. Simpson era un exjugador de fútbol profesional de 46 años con artritis crónica. Tenía cicatrices en sus rodillas de viejas heridas del fútbol. Pero Clark presentó como evidencia un video de ejercicios que Simpson había realizado unos meses antes de los asesinatos llamado "El mantenimiento mínimo de O. J. Simpson: Fitness para hombres", el cual mostraba que, pese a algunas condiciones y limitaciones físicas, Simpson no era nada frágil.
La defensa de Simpson
Simpson contrató a un equipo de abogados de alto perfil, incluyendo a F. Lee Bailey, Robert Kardashian, Robert Shapiro, Alan Dershowitz, Johnnie Cochran, Gerald Uelmen, Carl E. Douglas y Shawn Holley. Se contrataron dos abogados especializados en pruebas de ADN, Barry Scheck y Peter Neufeld, para intentar desacreditar las evidencias genéticas de la fiscalía, en una época en la que recién habían aparecido este tipo de análisis y resultaban relativamente desconocidos.
Su equipo argumentó que Simpson fue víctima de fraude policial y lo que llamaron procedimientos internos poco rigurosos, los cuales contaminaron la evidencia de ADN. Argumentó también que Mark Fuhrman, detective del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), había plantado evidencia en la escena del crimen.
La defensa de Simpson buscó mostrar que uno o más sicarios contratados por traficantes de drogas fueron quienes asesinaron a Brown y Goldman porque estaban buscando a Faye Resnick, amiga de Brown, una conocida consumidora de cocaína que no había pagado por sus drogas. Esto fue rechazado por el juez Ito por su alto contenido de especulación.
Alegatos finales y veredicto
Toda la evidencia presentada por la fiscalía consistió en numerosas pruebas de ADN en sangre y cabellos que se encontraron tanto en la escena del crimen como en el domicilio de Simpson y en su vehículo. Las pruebas más contundentes (el guante y medias ensangrentadas y la sangre dentro y fuera de la camioneta) fueron puestas en duda tras los cargos de perjuicio que se le otorgaron al oficial de policía Fuhrman (quien los encontró) por haber mentido en su declaración en la que dijo que nunca había usado el adjetivo peyorativo "nigga" contra la gente de color.
Toda la evidencia fue dada vuelta por la defensa de Simpson quienes acusaron a la policía de plantar y modificar las pruebas para poder acusar a Simpson de culpable cuando en realidad era todo parte de una gran mentira racista.
Finalmente, el 3 de octubre de 1995, O. J. Simpson fue declarado no culpable de asesinato en ambos cargos. El único testimonio revisado fue el de Alan Park, conductor de la limusina, quien dijo no haber visto la camioneta de Simpson afuera de la propiedad de Rockingham cuando llegó para levantarlo (después de ocurridos los asesinatos). . Aproximadamente unas 100 millones de personas a nivel mundial miraron por televisión o escucharon por radio el anuncio del veredicto, lo que ocasionó que el trabajo se detuviera a nivel masivo, lo que costó unos 480 millones de dólares en pérdidas de productividad.
Tras la absolución de Simpson, numerosas teorías alternativas intentaron explicar los asesinatos, muchas de las cuales coincidían con la defensa de O. J. que alegaba que los asesinatos fueron cometidos por involucramiento con drogas y mafia. Tanto abogados de la defensa como la fiscal del caso escribieron libros. Incluso en la serie "American Crime Story" se aborda también el caso de El Pueblo contra O. J. Simpson.
Actualidad
En 1997 un tribunal civil declaró a Simpson responsable civil de las muertes y le obligó a pagar una indemnización de 33,5 millones de dólares.
En septiembre de 2007, Simpson fue arrestado en Las Vegas, Nevada, y acusado de numerosos delitos, entre ellos robo a mano armada, coacción y secuestro. En octubre de 2008 fue declarado culpable y condenado a 33 años de prisión, con un mínimo de nueve años. Simpson cumplió su condena en el Centro Correccional Lovelock en Nevada.
El 20 de julio de 2017 se le concedió la libertad condicional tras cumplir el mínimo de su sentencia. Salió de la cárcel el 1 de octubre de ese mismo año.