Murió Guillermo Rico y el humor perdió a uno de sus grandes
El reconocido actor y  cantante, quien fuera miembro de “Los cinco grandes del buen humor”, falleció hoy a los 93 años. Sus restos serán trasladados al panteón de  actores del cementerio de Chacarita.

Domingo 19 de Mayo de 2013

Buenos Aires.- El reconocido actor y  cantante Guillermo Rico, quien fue miembro de “Los cinco grandes  del buen humor”, falleció a los 93 años a raíz de un deterioro en  su estado de salud y sus restos serán trasladados al panteón de  actores del cementerio de Chacarita.
Acompañado de Jorge Luz, Rafael Carret, Zelmar Gueñol y Juan  Carlos Cambón, Rico integró el popular grupo que filmó entre las  décadas del 40 y del 50 “Cuidado con las imitaciones” -con  Blanquita Amaro-, “Cinco grandes y una chica” -junto a Pepita  Muñoz, Laura Hidalgo y Tono Andreu-, “Locuras, tiros y mambo” -con  Juan Verdaguer- y “Veraneo en Mar del Plata”, entre otras.
El intérprete, dueño de una extensa trayectoria en el cine  -se desempeñó en más de 20 películas-, radio y televisión, murió  anoche en una clínica porteña donde permanecía internado desde  hacía una semana.

Nacido en Lanús en 1920, dio sus primeros pasos en 1937 como  cantor de tango en el Club Talleres de Remedios de Escalada y luego  integró el conjunto Los Bohemios, bajo la dirección de Mario  Pugliese.
Más tarde, en 1938 hizo imitaciones en el ciclo de radio “La  caravana del buen humor”, que luego se llamó “La cruzada del buen  humor”, que dirigía Tito Martínez del Bo y contaba con libretos de  Máximo Aguirre, junto a quienes debutó en cine en 1943 en la  película “El fabricante de estrella”.
En 1945 se incorporó como cantor a la orquesta de Francisco  Canaro: realizó en el teatro Alvear “El tango en París”, con libro  de Ivo Pelay, en una adaptación libre de la pieza de Enrique García  Velloso.
Con Canaro grabó los tangos “Tres palabras”, “En la noche de  tus ojos”, “Muriéndome de amor” y los valses “Tristeza criolla”,  “Incomprensión” y “En un barco velero”.

Tres años más tarde Rico creó junto a Rafael Carret -el  último sobreviviente del grupo-, Jorge Luz, Zelmar Gueñol y el  músico Juan Carlos Cambón “Los cinco grandes del buen humor”, uno  de los primeros grupos cómicos argentinos creado en los 40.
En el conjunto, cuyo éxito fue espectacular, Rico era el  galán e interpretaba las piezas musicales haciendo imitaciones de  conocidos cantantes.
“Algunos de nosotros invertimos y en mi caso me dediqué a  vivir. La profesión me dio dinero, pero eso viene y va”, dijo en  una entrevista que dio en 1983.

También trabajó en el teatro de revistas junto a Pepe Arias,  Zulma Faiad y el “Pato” Carret.
Tras la desaparición del grupo cómico, Rico volvió a la  pantalla grande con películas como “El fantástico mundo de María  Montiel” (1978) y filmó “Sentimental” (réquiem para un amigo)  (1981), dirigido por Sergio Renán.
Tuvo una gran participación en televisión y su labor más  importante fue en la emblemática telenovela “Rolando Rivas,  taxista” (1972), de Alberto Migré, que lo ayudó a mostrar una veta  dramática como intérprete.

“A Migré siempre le voy a estar agradecido, se jugó por mí  cuando me puso el personaje de aquel tachero a la antigua dentro de  la tira protagonizada por García Satur. De ahí cumplí papeles muy  distintos, con ribetes dramáticos”, destacó Rico.
Además participó en tiras como “Como pan caliente”, “Dos para  una mentira”, “Sola”, “No es un juego vivir”, “Un hombre como vos”  y “Ella contra mí”, entre muchas otras.
Familiares y amigos del artista despidieron al actor en la  casa velatoria de Zuccotti y sus restos serán trasladados al  panteón de actores del cementerio de la Chacarita. (Télam).-