Viernes 25 de Septiembre de 2009
En conversaciones grabadas por un amigo, Michael Jackson dijo estar convencido de que
Madonna lo amaba aunque aseguró que ella no le parecía "nada sexy". Ambos se
hicieron buenos amigos a principios de los 90, pero el propio Michael explica en las
declaraciones grabadas que nunca se sintió atraído por ella, a quien consideraba
"absolutamente nada sexy".
"Creo que estaba sinceramente muy enamorada de mí, pero yo no lo estaba de ella. Hizo muchas
cosas completamente absurdas. Siempre supe que no teníamos nada en común", afirma el cantante en la
conversación grabada por su amigo Rabbi Shmuley Boteach, según consigna Europa Press.
"No es nada sexy... creo que ser sexy depende de la forma en la que te presentes", añade.
Después, el Rey del Pop continúa afirmado que Madonna era una de las tantas artistas que
envidiaba su fama: "Te admiran y tú sabes que eres increíble y maravilloso porque ellos sienten
celos... porque les encantaría estar en tu piel. Ella está celosa. Es una chica, una mujer, y creo
que eso es lo que le molesta".
Michael siguió confesando que se planteó la posibilidad de salir con la actriz Elisabeth
Taylor, pero que temía las represalias por parte de la gente y la prensa a causa de los 27 años de
diferencia entre ambos.
"Sé que si hubiéramos salido juntos, la prensa hubiera sido tan mala y repugnante que nos
hubieran llamado la extraña pareja. Se hubiera convertido en un circo y eso lo que me duele de toda
esta historia", dijo.
Sin embargo, Jackson tenía muy claro quién encarnaba a su mujer ideal: La Princesa Diana.
"Era muy especial, muy femenina y con mucha clase. Era mi tipo de mujer, sin duda alguna, más aún
teniendo en cuenta que la mayoría de las chicas no me gustan. Sólo hay unas pocas que entran dentro
de mi molde. Para hacerme feliz busco un molde muy concreto y ella entraba perfectamente dentro de
él", afirma en las conversaciones con Rabbi.
En las cintas el cantante no sólo habla de mujeres: también menciona al líder nazi Adolf
Hitler (al que califica como un "excelente orador") y declara muy convencido que podría
haberlo ayudado a rehabilitarse.
"Hitler como orador era un genio. Para conseguir cambiar a tanta gente y hacerles odiar, hay
que ser un auténtico showman. El lo era", dice.
Sin embargo, también afirmó tener el antídoto contra todos "sus males", declarando que "nadie
puede ser sólo maldad. A esas personas hay que ayudarlas, darles terapia y enseñarles que alguna
vez en su vida hicieron algo mal".
Rabbi Shmuley acaba de publicar estas cintas, recopilándolas en un libro bajo el nombre de
"The Michael Jackson Tapes: A Tragic Icon Reveals His Soul In Intimate Conversation" (Las Cintas de
Michael Jackson: Un icono trágico revela su alma en una conversación íntima), manteniendo que
Jackson quería que se publicaran para que el público y sus fans supieran algo más de su vida
personal y le conocieran más en profundidad.