Lalo Mir: "Si no hubiera palabras, no habría cosas"
El locutor presenta hoy en Radio Nacional Rosario "El hablador", un ciclo de tres envíos que irá los sábados de 18 a 20. En una charla a viva voz por Zoom habló sobre el oficio de comunicar a lo largo de cuatro décadas.

Viernes 12 de Noviembre de 2021

Lalo Mir habla y la gente escucha. Pero en verdad él escuchó antes y es por eso que habla ahora. El locutor sanpedrino que explotó en los 80 como vocero radial de una generación a través de la Rock & Pop llega a Rosario desde este sábado para conducir “El hablador”, en Radio Nacional Rosario. Se trata de un ciclo de tres envíos enmarcado en el programa “La seguimos x la Radio Pública”, que es una iniciativa conjunta entre la radio y el Ministerio de Cultura de Santa Fe. “Cuando empecé con la locución no sabía que iba a ser un hablador”, dice Lalo en un Zoom con colegas de medios gráficos de la ciudad, con quienes mantuvo una charla distendida para invitar a pensar de qué hablamos cuando hablamos del amor a poner la voz para comunicar una idea, un pensamiento, un sentimiento o una bomba informativa.

  El dato duro dirá que Lalo Mir abrirá el juego con “El hablador” mañana, de 18 a 20, en la primera charla titulada “Hoy todos somos habladores”, transmitida desde el Galpón 15 de Rosario en simultáneo por Radio Nacional y por el canal de YouTube del Ministerio de Cultura provincial. El sábado 20 de noviembre, siempre en el mismo horario, el tema será “Radio de entonces y radio de hoy”; y el último sábado del ciclo, el 4 de diciembre, la trilogía cierra con “Las nuevas formas de comunicarnos: radio digital, podcast, youtubers, streamers”, será desde el Galpón 15, pero con los músicos invitados Franco Luciani, Rubén Goldin y rappers y beat boxs de la ciudad.

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Por Zoom. Lalo Mir disfrutó el diálogo con colegas de medios gráficos.

  Lo jugoso viene cuando Lalo convierte la información de una gacetilla de prensa en comunicación. Ese pulso sensible que maneja hace cuatro décadas y que hace que cuando se lo escuche sea difícil cambiar de dial. Eso, que no se explica tan fácilmente, él lo cuenta así: “El primer programa es lo genérico respecto de esta nueva habilidad de hablar y comunicarse de una manera que no lo había hecho antes. Antes hablaba el que llegaba al púlpito, al estrado. Siempre hubo habladores, oradores, juglares, pero eran los elegidos. Pero después de la revolución digital hablamos todos, todos somos periodistas, todos podemos informar, todos podemos dar una primicia, hasta podemos hacer una revolución de la noche a la mañana como pasó en Egipto o en Libia. Podemos revolucionar el mundo con una buena idea, pero esa es la esencia de la comunicación horizontal”.

  “En ese primer programa vamos a ver que todo lo que hacemos es porque hablamos, desde el avión que pasa por arriba nuestro hasta el Monumento a la Bandera se hicieron porque hablamos. Si no hubiera palabras, no habría cosas, alguien dijo «vamos a hacer un Monumento» y todo arrancó ahí. Después, el otro capítulo es qué decimos. Siempre digo que lo fundamental en este oficio es tener «lo qué decir». Qué digo, por qué, hay una esencia, que es la misma que la de cualquier otro oficio o arte, como el pintor o el escritor”, agregó.

  “Y en el tercer capítulo -prosiguió- es cómo lo digo, que tiene que ver con el contenido y la forma. La forma es fundamental, por qué un posteo mío, muy parecido a otro se ve mil veces más o por qué una sandez, una tontera dicha de una manera determinada, puede replicarse millones de veces mientras que un pensamiento grosso no. No sé, lo pienso, pensémoslo”.

  Lalo habla en el Zoom con la misma naturalidad y calidez que en la radio, o cuando sale por televisión en “Encuentro en el Estudio”, el programa creado por Canal Encuentro, sobre el que adelantó que “ya se está grabando la nueva temporada”.

  “Hoy me di cuenta que tengo una necesidad de hablar y de transmitir cosas que pasan por mi cabeza, son cosas que recibo de otro, y ahí soy un nexo, un medium”, afirmó siempre girando sobre la temática de “El hablador”, cuyo título surgió, tras una charla con el ministro de Cultura Jorge Llonch, inspirado en la novela homónima de Mario Vargas Llosa.

  Aunque dijo que la expresión le suena “rimbombante”, Mir admitió que sus charlas en este ciclo tienen “algo de master class”, pero lo bajó más a tierra: “Es algo que no viene de la academia, viene del hablador de la tribu, es algo inherente a la vida. Cuando yo era chico mis padres tenían miedo de hablar por teléfono, la gente tenía miedo a hablar en público, pero hoy somos una sociedad rediseñada para la comunicación. Todos hablamos, no todos, pero miles de millones de personas de los 7.500 millones que somos utilizamos las redes sociales con bastante soltura, no digo con conocimiento, porque no sabemos cómo mierda funcionan ni para qué están, pero sí que las usamos y las usamos bien, para decir cosas. Entonces todos nos volvimos habladores de alguna manera”.

  Y concluyó: “Mi intención es que todos los habladores, los de la mesa de café, sean amateurs, de las redes, o de la radio o la televisión, reciban algún tipo de experiencia de mi parte que llevo 40 años hablando”. Y aclaró que todo lo que dijo, como hablador, está supeditado a lo que piense el otro, la otra, simplemente porque “no soy un científico, esto no está chequeado”. Pero lo dice Lalo Mir, palabra de un señor hablador. A parar las orejas.