Lali Espósito y Natalia Oreiro sorprendieron en Uruguay: regreso, clásicos y un beso viral

En la gira de Cuando el demonio llama, Lali invitó a Oreiro a cantar en Montevideo tras años sin shows en Uruguay

Domingo 07 de Diciembre de 2025

Lali Espósito convirtió su recital en Montevideo en un hito inesperado para la música pop rioplatense. En plena presentación de Cuando el demonio llama, su nuevo disco, la artista sorprendió al público al invitar al escenario a Natalia Oreiro, quien llevaba años sin cantar sus clásicos frente a un público uruguayo. La aparición generó un estallido en la rambla, que desbordó de nostalgia, emoción y euforia.

Oreiro, ícono regional desde los años noventa, no actuaba en Uruguay desde hacía largo tiempo, pese a la vigencia de canciones que marcaron a varias generaciones. Apenas subió al escenario, la multitud la recibió con una ovación que se extendió varios minutos.

Entre gritos y celulares en alto, Oreiro interpretó “Tu veneno” y otros hits, mientras Lali la acompañaba y celebraba ese regreso. Fue un momento de alto voltaje emocional: miles de personas cantaron a coro, fusionando la memoria afectiva de los clásicos con la potencia del show actual de Lali.

Lali y Natalia Oreiro sellaron la noche con un beso

El cierre del segmento compartido le dio al recital su escena más viral: ambas artistas sellaron el reencuentro con un beso en el escenario, gesto que encendió al público y desató una ola de comentarios en redes sociales. La imagen fue replicada en cuestión de minutos y transformada en la postal principal de la noche.

>> Leer más: "La que le gana al tiempo": se estrenó el documental de Lali Espósito en Netflix

La presencia de Oreiro no solo funcionó como sorpresa, sino como reivindicación de una figura central del pop latino que, aun lejos de los escenarios, mantiene un magnetismo indiscutible. Para Lali, en tanto, fue una demostración más de su capacidad para unir generaciones, provocar e instalar momentos que trascienden el concierto.

El show de Montevideo formó parte de la etapa internacional de Cuando el demonio llama, un disco con el que Lali profundiza una estética más oscura y experimental, sin perder su costumbre de convertir cada presentación en un fenómeno cultural.