Antes de convertirse en furor global, el puertorriqueño hizo una pequeña gira por Argentina que incluyó un show en Metropolitano
Martes 17 de Febrero de 2026
Bad Bunny es, sin dudas, el artista del momento. El puertorriqueño hizo historia en los premios Grammy y en el SuperBowl, a fuerza de contundencia artística y convicción política. También acaba de hacer delirar al público argentino con tres shows explosivos en River en el fin de semana de Carnaval. Pero varios años antes de todo eso, pasó por Rosario.
Durante sus presentaciones en el Estadio Monumental, Benito habló en varias oportunidades sobre su vínculo histórico con Argentina. Aseguró que fue uno de los primeros países de esta parte del mundo en recibirlo y celebrar su música, mucho antes de que fuera furor a nivel global o incluso latinoamericano.
>> Leer más: Rosario en la casita de Bad Bunny: Nicki Nicole dijo presente en el tercer show
De hecho, en los días previos a esta esperada visita en plena cresta de la ola, muchos recordaron la primera presentación del artista en el país: un show en Pinar de Rocha en 2017, histórico boliche del conurbano bonaerense. El propio protagonista agradeció en River a quienes estuvieron esa noche “hace casi diez años atrás” y afirmó que tocar en Argentina “se siente como volver a casa”.
La visita de Bad Bunny a Rosario
Por entonces, Benito era un fenómeno incipiente y la música urbana todavía no se había instalado como máxima del mainstream. El puertorriqueño volvió pronto: en 2018, regresó al país en el marco de su primera gira oficial titulada “La Nueva Religión Tour”, la cual incluyó 85 presentaciones en Latinoamérica y 16 en Europa.
En ese tour inaugural de su carrera, Argentina fue el destino donde más ciudades visitó: pasó por Buenos Aires, Córdoba, La Plata, Mendoza, Tucumán, Corrientes y Rosario. El show fue el 18 de mayo en Metropolitano, aunque estaba inicialmente programado en el estadio cubierto de Newell's.
Boffe GP, influencer rosarino, estuvo presente esa noche y la recordó en redes, con video incluido. “Pagamos la entrada $ 1.200 (lo que hoy sería menos de un dólar) y había sólo campo y campo delantero. ‘Amorfoda’ y ‘Loca Remix’ habían salido un par de meses atrás. Fiesta total”, recordó.
En las imágenes se ve a un Benito de 24 años desplegando su usual energía en el escenario, cantando “Krippy Kush”, un tema que había lanzado el año anterior junto al rapero puertorriqueño Farruko, con colaboración del productor jamaicano Rvssian. El público estalla en entusiasmo y corea la letra, como si fuese el pogo de cualquier show de River, pero a otra escala. Una prueba de lo que el propio Bad Bunny relató en sus recientes shows masivos: Argentina siempre estuvo cerca, mucho antes de que el mundo entero lo ovacionara.