La titánica lucha de un hombre contra las mentiras de una empresa
La nueva película del director Todd Haynes cuenta la historia real de un abogado que se enfrentó a la poderosa multinacional DuPont.

Miércoles 11 de Marzo de 2020

Todd Haynes es uno de los cineastas más importantes y premiados de las últimas décadas. Sus creaciones, desde “Carol” hasta “Lejos del paraíso”, siempre han reflejado a personajes en conflicto, en retratos tan sensibles como intimistas. Pero ahora el realizador norteamericano cambia de rumbo en su nueva película, “El precio de la verdad”, que se estrena mañana en Rosario. Aquí Haynes se mete con una comprometida historia real, en un filme cercano al cine de denuncia. La película se centra en la dura batalla del abogado Robert Bilott contra DuPont, la empresa química multinacional creadora del nylon, el neopreno y el teflón, que contaminó un río de Virginia Occidental (EEUU) de manera criminal y condenó a muerte, enfermedades y miseria a los habitantes de esa región. El protagonista de esta historia es el versátil Mark Ruffalo y el elenco de lujo incluye a Anne Hathaway, Tim Robbins y Bill Pulman.

   Hace cuatro años, el diario New York Times publicó una nota que contaba la historia de Rob Bilott, un abogado de EEUU que inició una lucha titánica contra un rival que lo superaba en medios y que supuso un gran desgaste personal y profesional para él. Después de convertirse en socio de un bufete en Cincinnati dedicado a defender a empresas del sector petroquímico, Rob (Ruffalo) se topa con un hecho inesperado: dos granjeros de una zona en Virginia Occidental en la que pasaba sus vacaciones cuando era chico se contactan con él para informarle que, debido a unos residuos tóxicos, tanto el ganado como los terrenos cercanos a una planta química se habían visto afectados de manera alarmante por la actividad de una importante empresa.

   En principio Rob les dice que no puede atenderlos, porque está obligado a defender a las grandes corporaciones con las que trabaja en su despacho. Pero después el protagonista empieza a sentir que algo no está bien. Con la ayuda de Tom Terp (Tim Robbins), socio de su bufete, Rob comienza una lucha que lo llevará a descubrir que DuPont, la empresa contaminante, oculta algo mayor que podría repercutir en la salud de muchos ciudadanos.

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   Rob Bilott es un tranquilo hombre de familia, casado con una abogada retirada luego de dar a luz a sus hijos (Anne Hathaway). Pero su vida va a cambiar radicalmente cuando el conflicto con DuPont termina escalando a alturas impensables.

   Para Todd Haynes, “El precio de la verdad” (cuyo título original es “Aguas oscuras”) nos ayuda a reflexionar sobre el mundo en que vivimos hoy. “La película muestra claramente cómo la avaricia corporativa puede llegar a provocar una catástrofe medioambiental”, afirmó. “Ahora nos enfrentamos a problemas de ese tipo y de gran envergadura. Y no sólo en EEUU, sino en todo el mundo. Asuntos que nos afectan a todos. Aunque eso parece algo implícito en una historia que habla de algo oscuro y lleno de corrupción, la película no te dice qué hacer al respecto. El retrato que Mark Ruffalo hace de Rob, una persona real, es un ejemplo de qué debemos hacer. Como dice el propio Mark, Rob no es el héroe que queremos ser, es más bien el héroe que no queremos ser”, explicó.

Generar conciencia   

La topoderosa DuPont no ha criticado directamente a la película. “Diría que su estrategia es más bien no atraer la atención alrededor de este filme”, dijo Haynes. “Creo que ellos prefieren esperar a que, simplemente, desaparezca con el paso del tiempo. Si la empresa que ha dado pie a esta historia comenzara a hacer declaraciones, indudablemente atraería más atención hacia nuestro proyecto. Lo malo es que he descubierto numerosas páginas webs que hablan de que mi filme «está lleno de desinformación». Pero no especifican de qué se trata. No ponen en duda ningún punto específico del largometraje, sólo dicen «no le hagan caso a esta película. Son sólo unos cuantos personajes de Hollywood que quieren llenarse los bolsillos de dinero»”, se explayó.

   Si bien el director no cree en la ingenua afirmación de que el cine puede cambiar el mundo, sí piensa que “El precio de la verdad” es capaz de generar conciencia en algunos espectadores. Este caso puntual de Rob Bilott y DuPont pudo haber concluido sin un triunfo absoluto de la justicia, pero al menos la verdad terminó saliendo a la luz. “Eso es justamente lo que una compañía como DuPont no puede darse el lujo de reconocer: la verdad”, enfatizó Haynes. “Pueden acercar conciliaciones y hacer que la gente se calle la boca y firme acuerdos de confidencialidad. Pueden tratar de cubrir las cosas. Pueden tirar dinero y silenciar y seguir con sus prácticas. Pero lo que ocurrió en este caso es que tuvieron que llegar a acuerdos y pagar indemnizaciones y también reemplazar todos los sistemas de agua potable en los distritos en donde hubo litigios. Es decir, la verdad se conoció. Y esto fue gracias a Rob Bilott y a Wilbur Tennant, el litigante original. Es eso lo que terminó cambiando la manera en la cual vemos a DuPont”, concluyó.