Lunes 10 de Septiembre de 2012
Si dicen que 20 años no es nada, como reza el tango "Volver", qué decir sobre más de 30 años y encima en pareja. Ese es el dilema que afronta el matrimonio Soames o, en rigor, la señora Kay, quien descubre que a la brasa del amor le hace falta una buena chispa. Y como si fuera poco recurre a la idea de una terapia de pareja, que ofrecerá un abanico de situaciones disparatadas. "¿Qué voy a hacer con mi marido?" se estrena esta semana en Argentina (mañana hay un avant premiere en Rosario), con los protagónicos de Meryl Streep, Tommy Lee Jones y Steve Carell.
Kay (Meryl Streep) y Arnold (Tommy Lee Jones) llevan 31 de matrimonio. Una amiga le pregunta a Kay cómo van a festejar tamaño acontecimiento. Y Kay responde: "Nos regalamos la nueva suscripción al cable". Y ante la mirada desorbitada de su amiga, ella le agrega: "Pero son un montón de canales".
Ese diálogo, ocurrido en medio de una cena en la que a Arnold sólo le interesaba cortar su trozo de pavo, obliga a Kay a repensar qué hacer de su pareja. Su marido transita un hastío propio del paso de los años, y el sexo pasó a estar un tanto relegado en la escala de prioridades. Es hora de barajar y dar de nuevo.
El director David Frankel, que ya dirigió a Streep en la comedia "El diablo viste a la moda", hizo hincapié en esta historia, a partir del momento de un matrimonio clase media, que ronda los 60 años, y en el que los temas que antes eran de agenda inmediata ya no lo son.
Es que los hijos ya volaron del nido y el matrimonio subsiste por la simple rutina, todos los días son iguales y sin alicientes. Kay intenta avivar la llama del amor, pero no lo logra. Atraída por un best-seller para tratar crisis conyugales, Kay pide cita con el doctor Bernie Feld (Steve Carell), que es un terapista especialista en crisis de parejas. Claro, para ello tendrán que viajar a un pequeño pueblo en las afueras de Nueva York, en lo que serán una especie une minivacaciones. Arnold accede a regañadientes, y la pareja se verá sometida a una terapia inusual.
"Me asombra que esta película muestre a gente de mediana edad teniendo escenas románticas", dijo Streep. Y agregó: "Los filmes europeos hace tiempo que han estado más interesados en mostrar a la gente de todas las edades viviendo la vida, incluyendo el sexo. Espero que esta película llegue a un público poco atendido".
La vida de Meryl. Para Meryl Streep, simplemente, "la película es sobre la vida". Y por supuesto que habla de la vida personal, pero también de la compartida con una pareja. "Es sobre cómo puedes vivir con alguien por mucho tiempo e ignorar los problemas que se van acumulando. Creo que ignorar eso crea un peligro en tu propio hogar", apuntó en referencia a la convivencia, aunque esa persona sea el amor de su vida.
La actriz, que se casó con el escultor Donald Gummer en 1978 y tiene cuatro hijos, habló de no perder nunca las esperanzas de avivar el amor, pero más que nada por una cuestión de calidad de vida. "Vale tanto la pena mantener vivo el romance en esta vida, que es la única que tenemos. Vale la pena incluso si es difícil, porque sólo puedes hacerlo si eres completamente abierto con tu pareja. Abrirse así es duro y doloroso y al mismo tiempo, entrega muchas satisfacciones".
"En esta película soy la clase de mujer que no quiere hacer olas. Pero hay un irritante dentro de ella. No se contenta con tener esta vida aburrida. Quiere hacer una perla con ella", agregó.
Y remató: "En este caso, una mujer decide ir a terapia de pareja a pesar de que su marido prácticamente lo prohíbe. Eso es un acto de gran valentía para mí. Es muy valiente iniciar cosas en la vida. Ese es el desafío de mantenerse realmente vivo. Debes iniciar tu propia felicidad".