Miércoles 05 de Octubre de 2022
La Noche de los Magazine es la única fiesta en la que no importa quiénes vengan ni tampoco quiénes falten, porque todos y todas saben que lo que allí ocurra será simplemente el sabor del encuentro.
Y va más allá de alguna frase famosa de una publicidad de cerveza, porque si fuera tan efímero como una promo de tevé no hubiese durado 30 años. Sí, tres décadas celebraron los Magazine en la cálida noche (no sólo por la temperatura, claro) del martes 4 de octubre en Salón Metropolitano.
El autor ideológico de todo esto no es otro que Bermejo, sí, Charly, Carlos, Carlitos, el Gordo, como quieran llamarlo, pero el experimentado periodista de espectáculos es el que levantó la bandera de estas distinciones (no premios) a la trayectoria, destinada preferentemente a protagonistas locales, nacionales e internacionales, en el campo de la cultura y la comunicación.
No fue un Magazine más, nada de eso. Porque Bermejo juega las cartas a pleno, quiere que vengan las figuras, no emisarios a recibir distinciones, y eso es maravilloso cuando están presentes, pero a veces hay circunstancias que van más allá del deseo de los invitados/as. Pasó con Mirtha Legrand que vino decenas de veces pero esta vez no pudo asistir; Graciela Borges, que “se invita sola” (dixit Bermejo) porque aparte de ser una referente del cine argentino es amiga personal de Carlitos; Jairo no vino por cuestiones de salud; Vicky Buchino tenía el pasaje reservado y confirmado pero tuvo un accidente doméstico y no pudo venir; y Sandra Mihanovich tampoco porque el mismo día que se celebraran los 30 años de los Magazine murió César Mascetti, pareja de su madre Mónica Cahen D’Anvers.
Pero hubo estrellas de sobra: Luis Brandoni, que lo señaló a Bermejo para felicitarlo por la permanencia de esta gala y agradecerle en público la posibilidad de encontrarse con gente querida que no suele ver a menudo; Fátima Florez, que ganó el Oro y expuso su sorpresa porque no esperaba recibir ese Magazine; Hilda Lizarazu; Arturo Puig, Selva Alemán, Julia Zenko, Carlos Rotemberg, Oscar Barney Finn, Lito Vitale, Roque Narvaja y el recordado director de orquesta del teatro Colón Mario Perusso, sumado a los distinguidos locales: Juan Carlos Baglietto, Rubén Goldin, Mamita Peyote, Pablo Granados, el músico Carlos Casazza, el programa de El Tres “El lado clásico”, el periodista y conductor radial de La Ocho Raúl "Bigote" Acosta, el periodista Daniel Amoroso, la periodista y conductora Danisa Primo, el periodista deportivo Fernando Lingiardi, el legendario productor de espectáculos Pepe Grimolizzi y el periodista Marcelo Casal.
El premiado sorpresa fue justamente Carlos Bermejo, ni él lo sabía. Pero en un momento de la velada, la siempre elegante y coequiper de lujo Susana Manzelli le dio ante el público el Magazine de Roble, por la fortaleza y la persistencia, y Charly lo recibió a minutos del día de su cumpleaños, 5 de octubre.
Lo mejor de La Noche de los Magazine no pasa arriba del escenario, más allá de que cantaron Hilda Lizarazu, Rubén Goldin a capella como sólo él puede hacerlo, Roque Narvaja, María José Demare, los cada vez más grossos Mamita Peyote y la eterna Julia Zenko en otra versión mágica de “Honrar la vida”, y todo eso, claro que sí, fue maravilloso.
Pero, se insiste, lo mejor sucede en el momento del corte. Cuando en la tele pasan las publicidades y todos y todas se levantan para hablar con ese colega que hace mucho que no ven, para felicitar al que se ganó el Magazine, para sacarse una selfie con Baglietto o con el intendente Pablo Javkin, o para reírse de una anécdota de cuando los que hoy son periodistas experimentados eran la sangre nueva de los medios. “Todos a su mesa, que salimos al aire, Chiqui Abecasis, Gustavo Lorenzati, Agostina Ciandella al escenario. ¿Está Juan Junco?”, dice Charly, y los que son citados interrumpen el lomo gourmet que está en la mesa para acomodarse el saco, el vestido, el peinado, y a alistarse para salir en la tele.
Siempre, abajo y arriba del escenario, fluye la sonrisa, el abrazo, el chiste cómplice. Eso pasa en cada Noche de los Magazine. Carlitos Bermejo dijo que no sabe si el año que viene seguirá él o habrá otra persona que siga la posta. Lo dijo en el marco del cierre de etapa que implican los 30 años. Nadie puede decir si seguirán o no los Magazine. Pero no hay dudas que cada año se espera esta fiesta como no se espera otra en la ciudad, porque es dato, no opinión, pero no hay ninguna que llegue a los talones de los Magazine. Y simplemente porque tiene algo que ninguna otra fiesta de la ciudad tiene ni tendrá: el sabor del encuentro.