Lunes 16 de Enero de 2023
La repentina muerte de Lisa Marie Presley, la única hija del Rey del Rock & Roll, a los 54 años, revivió el misterio en torno a una familia en la que todos mueren jóvenes. Una historiadora y fanática de Elvis, Sally A. Hoedel, aseguró que hay que remontarse en el árbol genealógico de los Presley hasta una pareja de primos que se casaron a comienzos del siglo pasado, dando inicio a una "maldición" que se extiende hasta hoy. La muerte de Lisa Marie el jueves pasado fue extrañamente similar a las de una larga fila de familiares, incluido su padre.
La única hija del rey tenía sólo 54 años cuando murió el jueves, supuestamente de un paro cardíaco. Su padre también murió de problemas cardíacos en 1977, incluso a una edad mucho más joven: 42 años. Su gemelo, Jesse, había nacido muerto. La muerte de Elvis ya se había comparado con la de su madre, Gladys Smith Presley, 19 años antes, también por insuficiencia cardíaca y a la edad de 46 años. Algunos de los hermanos de Gladys también murieron en torno a los 40 años.
Estos “acontecimientos impactantes” no son meras coincidencias, según la autora Sally Hoedel, quien hace más de dos años expuso su teoría de que “Elvis estaba destinado a morir joven”. Hoedel escribió el libro “Elvis: Destined to Die Young”, que presenta una teoría alternativa sobre la muerte de Presley. La autora reveló que el cantante tenía un megacolon tóxico, que puede haberse desarrollado debido a factores congénitos que llevaron a Presley a tener problemas digestivos toda su vida. Esta condición rara es causada por complicaciones debido a una enfermedad o infección en el colon, y puede ser mortal si no se trata.
Hoedel también dijo que Presley era portador de la deficiencia de antitripsina alfa 1, una enfermedad genética que puede contribuir a problemas pulmonares. “Los abuelos maternos de Elvis eran primos hermanos”, escribió Hoedel sobre Robert “Bob” Smith y Octavia “Doll” Smith, quienes se casaron en 1903. “Fue esa unión unos 30 años antes del nacimiento de Elvis la que dictaba su corta vida, así como la de otros en la familia”, declaró la autora, culpando al árbol genealógico en el que “las ramas se enredaron”. “La creación de Elvis tomó una rara combinación de ADN que se suponía que no iba a suceder. Se suponía que no debía sobrevivir, y las consecuencias de eso han sido ignoradas durante mucho tiempo”, explicó.
Según el libro de Hoedel, las muertes fueron el resultado de la deficiencia de alfa-1 antitripsina, una condición genética transmitida de generación en generación. “Se sabe por la autopsia de Elvis que era un portador de este trastorno”, escribió la autora, haciendo hincapié en que “puede tener resultados debilitantes, incluso como portador”. Tales “complicaciones genéticas” luego “afectaron a toda la vida” de Elvis: afectaron la función cerebral y los órganos dañados”, añadió.
Paradójicamente, el libro fue publicado dos años antes de la muerte de Lisa Marie. La escritora señaló que la hija del rey se había quejado de dolencias intestinales similares a las de su padre.
Los problemas de salud de Elvis bien pueden haber sido la razón por la que comenzó a tomar pastillas, sugiere Hoedel. También Lisa Marie tuvo serios problemas de adicción. “Sería una negligencia grave asumir que el matrimonio de sus abuelos no afectó a Elvis. Él fue víctima de su propio ADN”, concluyó.
La autora también contó al diario The New York Post que acababa de ver a Lisa Marie hace dos semanas, en Memphis.