El director de "Mr. Nobody Against Putin" fue obligado a facturar la estatuilla como equipaje de bodega. El Oscar tardó dos días en llegar a Frankfurt
21:06 hs - Domingo 03 de Mayo de 2026
El director Pavel Talankin tenía planeado volar de Nueva York a Frankfurt sin despegarse ni un centímetro del premio Oscar que recibió a mejor largometraje documental por "Mr. Nobody Against Putin". "No, podría usarlo como arma", argumentaron desde la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) para obligarlo a facturar la estatuilla como equipaje de bodega. Talakin no tuvo otra opción que despacharlo y, ya en Alemania, esperarlo en la cinta. Los pasajeros se llevaron las valijas hasta que no quedó ninguna. El realizador entendió que su Oscar nunca aparecería, por lo que hizo la denuncia correspondiente. Dos días demoró el premio a las manos de su legítimo dueño.
Talankin, codirector de "Mr. Nobody Against Putin", fue el pasado miércoles al aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York para tomar su vuelo a Frankfurt, con el premio Oscar en su mano. "Un agente de la TSA lo detuvo y le dijo que el Oscar podría usarse como arma”, contó en su cuenta de Instagram el otro director del documental, David Borenstein.
“Pavel no tenía valija para facturarlo, así que la TSA metió el Oscar en una caja y lo mandó al fondo del avión. Nunca llegó a Frankfurt”, aseguró Borenstein.
Finalmente, la aerolínea Lufthansa anunció el viernes que había encontrado el Oscar perdido. "Confirmamos que la estatuilla del Oscar ya ha sido localizada y se encuentra a salvo bajo nuestra custodia en Frankfurt", afirmaron en un comunicado, para añadir: "Estamos en contacto directo con el cliente para coordinar su devolución lo antes posible. Lamentamos sinceramente las molestias ocasionadas y hemos pedido disculpas al propietario".
Lufthansa añadió que “se está llevando a cabo una revisión interna de las circunstancias”.
Un premio emotivo
"Mr. Nobody Against Putin" ganó en marzo pasado el premio Oscar al mejor documental, y el discurso de aceptación de Talankin y Borenstein constituyó uno de los momentos más memorables de la ceremonia.
Talankin —el “Señor Nadie” de la película— era profesor y director de actividades en una escuela de un pequeño pueblo de Rusia. Grabó en video las clases, los cánticos y las canciones de sus alumnos que promovían la guerra de Putin en Ucrania. Sacó clandestinamente sus discos duros del país para colaborar con Borenstein, que vive y trabaja en Copenhague, Dinamarca.
Talankin, hablando en ruso a través de un intérprete, dijo desde el escenario: "En nombre de nuestro futuro, en nombre de todos nuestros hijos, ¡detengan todas estas guerras ahora!".