Viernes 18 de Marzo de 2022
Gerardo Sofovich es un nombre asociado al espectáculo argentino, una marca registrada casi. El gran productor tuvo una extensa trayectoria: desde la producción y escritura de programas, a la dirección de cine y teatro, en incluso la conducción de sus propios programas.
Acompañado de grandes capocómicos y divas de la televisión, el emporio Sovofich tuvo enormes éxitos con los que hizo reír y entretuvo a muchos argentinos.
Si bien sufrió muchos problemas de salud, Gerardo siempre parecía volver como un triunfador. Quizás aquella característica de su personalidad se deba al accidente que cambió su vida y forjó su carácter.
Su partida, un 8 de marzo de 2015, fue el final de una muerte anunciada por él mismo, cuando luego de tantas intervenciones, sintió que ya había vivido todo lo que podía vivir.
El accidente que marcó su vida
Gerardo Andrés Sofovich nació el 18 de marzo de 1937, en la ciudad de Buenos Aires. Era el mayor de los dos hijos que tuvieron Manuel, su padre, y Regina Levis, su madre. Manuel era dramaturgo y periodista, fue quien inculcó en Gerardo su pasión por la comunicación y el teatro. Tuvo un hermano menor, Hugo, con quien compartieron intereses.
Cuando Gerardo tenía seis años, sufrió un accidente que lo marcó para toda la vida. Había salido con la niñera a comprar unos medicamentos a una farmacia. En un momento, la niñera descuidó a Gerardo quien fue entonces embestido por un tranvía. Las consecuencias fueron graves, la vida de Gerardo corría peligro y la solución por aquellos años fue la amputación de una de sus piernas.
El episodio, lejos de traumatizarlo, fue la base desde donde formó una personalidad fuerte, resistente. Gerardo esperó la cicatrización tras su operación y luego se convirtió en un nadador del club GEBA, corría competencias y nadaba en velocidad.
Tras los pasos de su padre
Antes de ser la figura de la televisión y el teatro argentino, Gerardo se inició en los medios a los 14 años como cronista deportivo en "Noticias Gráficas". Unos años más tarde, fue redactor en una agencia de publicidad y publicó ilustraciones humorísticas en la revista satírica "Tía Vicenta".
Pero pronto se inclinó hacia la carrera artística y comenzó a escribir junto a su hermano Hugo Sofovich. A principios de la década de 1960, se desempeñaban como guionistas y directores de televisión. Su primer guion para la televisión salió al aire de la mano del gran Juan Verdaguer. "Balamicina" (Canal 9) abrió las puertas del éxito a la dupla que formaba junto con su hermano Hugo, aunque su verdadero hito y despegue sería el programa "Operación Ja Ja".
"Operación Ja Ja" marcó la historia de la televisión porque fue el primer programa grabado que llegó a marcar 60 puntos de rating los días martes a las 21. Allí también conoció a Carmen Morales, su mujer y madre de su hijo Gustavo.
Operación Ja Ja
El programa de humor fue creado por Gerardo y su hermano Hugo en la década de 1960, y contó con varias etapas y del que surgieron innumerable cantidad de artistas y personajes.
El programa tenía sketches humorísticos, de los cuales se destacan dos: "La mesa de café" y "La peluquería de Fidel", que derivaron en dos programas, "Polémica en el bar" y "La peluquería de Don Mateo" respectivamente.
El éxito del ciclo ocasionó que el ciclo se extendiera a lo largo de varias temporadas, hasta principios de la década de 1990. Se mudó varias veces de canal y sufrió algunas variaciones en la producción y el contenido.
"Operación Ja Ja" se divide en etapas. La primera es la del inicio, en la década de 1960, con actores como Fidel Pintos, Jorge Porcel, Juan Carlos Altavista, Carlos Carella, Rodolfo Crespi, Alberto Olmedo, Marcia Bell, Javier Portales, Vicente La Russa, Pepe Soriano, Alberto Irizar, Carmen Morales, María Rosa Fugazot, Jorge Luz, y Adolfo García Grau.
Para la segunda etapa, Gerardo se había distanciado de su hermano por lo que, a partir de 1980, tomó la producción en solitario. Ahora, el centro del programa era el sketch de la Peluquería, e incluyeron otro llamado "Los chetos".
La tercera etapa fue una reedición del programa llamada "El contra y el hijo de Don Mateo" y la cuarta duró muy poco tiempo, porque fue cuando se trasladó al canal ATC y Gerardo continuó con otros proyectos.
Domingos de Jenga y manzanas
"La noche del domingo" fue un programa que se hizo muy famoso por los juegos y desafíos que presentaba, entre ellos las pulseadas, el balero, el Jenga y el desafío de partir en mitades exactas una manzana.
Estos juegos lograron obtener una gran audiencia. Los televidentes se pasaban los domingos esperando una definición entre los participantes.
Los juegos del programa se volvieron tan populares que fueron imitados por otros ciclos de entretenimiento. Había segmentos que incluían la búsqueda de perros perdidos, musicales y el desfile de ejemplares todo tipo de razas de animales.
También, el conductor tenía momentos en donde entrevistaba a famosos, además de tener recomendaciones de cine, una sección deportiva y una orquesta en vivo.
Si hay algo que caracterizaba al ciclo de Sofovich se iniciaba a las ocho de la noche y no se sabía cuándo podía terminar, podría ser temprano o cerca de las dos de la mañana.
Larga carrera teatral
Gerardo Sofovich fue un hombre de múltiples proyectos, y muchos de ellos fueron en el ámbito del teatro. Llegó a la dirección teatral con grandes personalidades como Ethel y Gogó Rojo, Norma y Mimí Pons, Moria Casán y Nélida Roca.
Su comedia "El champán las pone mimosas" fue una de las más vistas del teatro nacional. Cuando se estrenó en el teatro Regina de Mar del Plata en la década de 1980, Santiago Bal y Rolo Puente eran parte de la compañía. Florencia de la V y Nazarena Vélez la protagonizaron en sus últimas temporadas.
Pero a principios del año 2004, dio el batacazo cuando convocó para encabezar una revista en la calle Corrientes a Florencia de la V a la que llamó "Diferente". Luego, llegaron "Más que diferente" y "El champán las pone mimosas", éxito que también trasladaría a Villa Carlos Paz durante la temporada veraniega 2007-2008. Durante 2009 se produjo la desvinculación con las actrices Nazarena Vélez y Florencia de la V, lo que generó polémicas en los programas dedicados al espectáculo.
De las tablas a la pantalla grande
Sofovich no dejó de lado el cine. Entre 1983 y 1984 incursionó como actor en las películas "El desquite" y "En retirada", bajo la dirección de Juan Carlos Desanzo. Si bien algunos críticos calificaron sus películas como producciones de mal gusto, las mismas batieron récords de recaudación. Sus películas tuvieron como grandes protagonistas a la dupla de Alberto Olmedo y Jorge Porcel junto a las divas Moria Casán y Susana Giménez.
A pesar de las críticas, sus películas se ganaron al público con la fórmula del éxito de la comedia humanizada en Olmedo y Porcel.
Entre los títulos están "Los caballeros de la cama redonda" (1973), "Los doctores las prefieren desnudas" (1973), "Los vampiros los prefieren gorditos" (1974), "La guerra de los sostenes" (1976), "Las muñecas que hacen ¡pum!" (1979), "La noche viene movida" (1980) y muchas otras.
Las temáticas de sus producciones siempre giraron en torno a un humor hoy caracterizado como machista y cosificador, debido a los chistes que tenían como objeto a las bellas mujeres en poca ropa.
Un amigo menemista
Gerardo fue muy amigo del ex presidente Carlos Saúl Menem. El vínculo venía de muchísimos años: Sofovich solía visitar al presidente en la Quinta Presidencial.
En 1989, Menem nombró a Sofovich como coordinador del zoológico de la ciudad de Buenos Aires, con el objetivo final de privatizarlo. La operación funcionó y luego el presentador vendió su participación.
Por otro lado, Menem le ofreció dirigir Argentina Televisora Color, una emisora estatal a la que Gerardo buscó darle una impronta comercial. Para eso contrató a figuras como Antonio Gasalla, o actrices amigas de Menem. Además, colocó su ciclo "La Noche del Domingo" en la grilla.
Aquella gestión del canal fue bastante controvertida, dada su intención de volverlo una competencia de otros grandes canales, motivo por el cual fue luego investigado. De todas sus acusaciones salió siempre sobreseído.
Carmen, su gran amor
En “Operación Ja Ja” Gerardo conoció a Carmen Morales, quien fue su mujer y la madre de su hijo Gustavo.
Carmen tuvo el papel de Alelí en "La peluquería de Don Mateo". Alelí era el personaje gestualmente gracioso encargada de la manicura del negocio.
A los dos años de conocerse, Gerardo y Carmen se casaron y tuvieron a Gustavo, el único hijo del matrimonio.
Carmen tuvo una destacada trayectoria en cine y televisión, entre las que se destacan producciones como "Doctor Cándido Pérez", "Señoras", "Los que verán a Dios", "Villa Cariño está que arde", "Los caballeros de la cama redonda" y "Me sobra un marido".
Sin embargo, en 1995 el matrimonio entre Gerardo y Carmen se rompió, y ella se alejó de los medios.
Por su parte, Gerardo fue vinculado románticamente con muchas otras mujeres, aunque su relación más conocida fue con su última pareja, Sofía Oleksak.
Al hablar de Carmen, Gerardo la recordaba como "uno de los grandes y únicos amores" de su vida. A los 71 años, Carmen fue diagnosticada con Alzheimer, y once años después, falleció en una clínica especializada en donde se encontraba internada.
El hombre que anticipó su muerte
Su adicción desde una tempranísima edad al cigarrillo le ocasionó que a lo largo de su vida tuviera cada vez más problemas de salud. Llegó a tener que intervenirse unas 15 veces para realizarse angioplastias y hacer llegar sangre a su corazón. También se le colocó un cardiodesfibrilador implantable y un sincronizador cardíaco.
Durante el verano de 2015, Gerardo sufrió una caída en Punta del Este que lo terminó de alertar y que lo llevó a decirle a Gustavo, su hijo: “Ya está, llévame a Buenos Aires, tuve una linda vida”. Pocos meses después, como si lo hubiera anticipado en Uruguay, Gerardo falleció.
El productor murió el 8 de marzo de 2015, a los 77 años, en la Clínica Suizo Argentina, a causa de un choque hipovolémico provocado por una hemorragia digestiva grave. Su hijo Gustavo fue quien confirmó la noticia.
Así se apagó un gigante de la televisión, que trabajó incansablemente cubriendo todos los ámbitos del espectáculo. Desde "Operación Ja Ja" hasta sus más recordadas producciones por un público más joven, como "La noche del domingo" o "Los 8 escalones", Gerardo dejó su impronta en el medio en el que supo divertir y entretener a miles de argentinos a lo largo de tantas décadas.