El sueño de gloria de un personaje destinado a ser un eterno segundón
“Igor”, la película de animación de Anthony Leondis, explora los misterios del cine de terror. El filme, que se estrena mañana en las salas rosarinos, narra un cuento de hadas oscuro.

Miércoles 02 de Diciembre de 2009

Dirigida por el joven Anthony Leondis, “Igor” es una fantasía inspirada en uno de los personajes emblemáticos del cine de terror: el jorobado asistente de los científicos locos que, con sus experimentos alucinados, pretenden dominar al mundo, vencer a la muerte o simplemente conquistar a la mujer de sus sueños.

Influenciada por clásicos del cine de animación como “La Bella y la Bestia” de Disney, la película, que mañana se estrena en las salas rosarinas, intenta humanizar a uno de los villanos estelares de Hollywood desde que Boris Karloff encarnó al temible doctor creado por Mary Shelley en “Frankenstein”.

Igor, que da título al filme, es el ayudante del Dr. Glickenstein. En un país llamado Malaria los jorobados tienen el destino de ser convertidos en asistente de científicos locos para lo que son destinados a una escuela especial donde les enseñan los secretos más oscuros de su sabiduría. Igor no es la excepción.

Sólo que a diferencia de sus antecesores sus deseos de fama y fortuna lo llevarán a intentar ganar un concurso de experimentos y monstruos en el que nunca había participado un asistente. El problema es que su plan es peligroso y puede volvérsele en contra y amenazar el destino del mundo.

A partir de una trama de aventuras, “Igor” procura reflexionar sobre las capacidades intelectuales, las apariencias físicas y la tendencia que propone las competencias de talentos como forma de alcanzar el éxito. Más allá de su visión crítica, el filme se propone como un entretenimiento.

En su versión original en inglés, la película contó con un reparto de grandes figuras encabezado por John Cusack, Steve Buscemi, Jennifer Coolidge y John Cleese, lo que la ubicó en el mapa de las grandes producciones de animación en 3-D, compitiendo con los estudios más importantes de la meca del cine.

Con una estética que sugiere una ambientación gótica, la fisonomía infantil de sus personajes le da a la trama la inocencia de los cuentos infantiles. Jalonada por experiencias científicas, la historia busca ser un pasatiempo que a los chicos les resulte, además de una sana diversión, una experiencia educativa.

“Igor” es un cuento de hadas que reconoce la inspiración en el filme de Tim Burton “El extraño mundo de Jack”. Monstruos, invenciones disparatadas, conejos inmortales, malos malísimos y, claro está, Igors, desfilan en la pantalla con un humor que pendula entre la oscuridad, el delirio y el slapstick.

Estrenada con gran éxito en Estados Unidos en 2008, “Igor”, una una co-producción Estados Unidos-Francia (Exodus Film Group, The Weinstein Company), llega a los cines con retraso pero sin perder su principal atractivo: hacer una crítica de los modelos de belleza que propone la sociedad de consumo.

La película fue dirigida por Anthony Leondis, quien debutó detrás de cámaras en la secuela de “Lilo & Stitch”. El guión estuvo a cargo de Chris McKenna, un libretista que se destacó en su labor en televisión en la serie de dibujos animados “American Dad”.