A continuación, se reproduce una nota publicada en la edición impresa de La Capital el 10 de diciembre de 1993, bajo el título "Será sólo un show de rock'n roll"
14:30 hs - Viernes 05 de Junio de 2026
La historia del rock'n roll local registra los recitales de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota como hitos inolvidables. Tocaron un par de veces en Sportivo América y una más, el año pasado, en Newell's. Hoy se repite el rito, a las 21:30, en el predio ferial de la Sociedad Rural. Esta vez la banda vuelve sobre sus pasos para presentar su último disco "Lobo suelto, cordero atado", editado a principios del mes pasado.
En declaraciones a La Capital, el cantante del grupo, el Indio Solari, anticipó que "el show es bastante despojado, al menos en comparación con las Madonnas y los Michael Jacksons. No va a haber cohetería, ni pirotecnia. Tampoco voy a saltar de un cañón. Va a ser simplemente un show de rock'n roll. El condimento principal va a ser la gente, como siempre, el show va a estar abajo del escenario".
Por otra parte, el Indio Solari aseguró que durante algún tiempo más todavía seguirá valiendo la pena tocar rock'n roll. "Parece ser que habrá cultura rock hasta el nuevo siglo -dijo-, hasta que haya una nueva visión de la vida, hasta que aparezcan nuevos géneros musicales, nuevas descripciones que den pistas de lo que pasará en el futuro".
"El rock'n roll acumuló cosas, pero al vida no sobrepasó las inquietudes que teníamos hace veinte años -añadió-. Es decir, la ecología es algo que cuando uno la planteaba, cuando era hippie, a la gente no le importaba y hoy sale en la revista Para Ti. Está todo bastardeado, pero se sigue hablando de las mismas cosas, siguen preocupando las mismas. La cultura rock todavía no fue sobrepasada por la vida".
"La vida en las grandes ciudades, en el mundo occidental, en el mundo del rock, que incluso ha invadido lugares muy lejanos y disímiles en cuanto a cultura, mantiene su problemática, sus inquietudes, sus dolores, las quejas de los jóvenes. La cultura rock no es otra cosa que esa cultura de la juventud que empezó hace tanto tiempo y a la que le vendría bien una vuelta de tuerca que, seguramente, a esta altura ya nos dejaría de lado".
"Lobo suelto, cordero atado" contiene, mezclados con el nuevo material, varios viejos temas, que aunque aparecían a menudo, sólo eran tocados en los recitales. Hasta ahora habían permanecido inéditos. Haber tomado la decisión de incluirlos no fue una decisión antojadiza. "Hasta que la cultura rock no decaiga, la inquietud básica, el corazón, será el mismo. De ahí que todavía sea posible que uno cante una canción que escribió hace veinte años", comentó Solari.
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Desde el arte de tapa, los textos del sobre interno, las letras, hasta la música. "Lobo suelto, cordero atado" se insinúa como un trabajo basado en una fuerte idea central. Solari, claro está, reconoció la intención: "El disco tiene un laburo conceptual, pero no es una ópera que, generalmente, tiene un desarrollo, incluso cronológico, sino un grupo de canciones que responden al concepto, que está pintado por dos personajes que se reconocen, a pesar de que aparentemente son antagónicos. La idea básica es que el cordero no fuera tan inocente ni el lobo tan feroz".
Este pensamiento, que se revela en la ilustración de tapa, donde el cordero tiene los ojos del lobo y el lobo los del cordero, atraviesa el álbum y, según su artífice, procura apenas describir el mundo de hoy. "Estamos en un mundo un tanto ambiguo. Quizás no estaría nada mal que descubriéramos que somos criaturas misteriosas, que somos ambiguos, que somos diferentes los unos a los otros, que no somos cubos, que no somos cosas perfectas. El problema de la igualdad es que puede confundirse con uniformidad, porque ambas descripciones están muy cerca".
Pese a que "Lobo suelto, cordero atado" tiene una clara intencionalidad conceptual, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota no pretender dar a los jóvenes ningún mensaje mesiánico. Por ello, el Indio Solari se apresuró a advertir: "No tengo ningún consejo que dar. Lo que más me interesa es escuchar a los jóvenes, a aquellos que no tienen ningún compromiso y, por lo cual, dicen lo que dicen desde un lugar bastante claro, diáfano, sano, y que creo que forzosamente llevan en sus nervios más datos del futuro de los que yo tengo. A partir de ahí, mi negocio, si quiero seguir estando vivo, es escucharlos y escucharlos es tener problemas. Pero cualquier proyecto sencillo de vida es tener problemas".
"Cuando hablo de canciones no hablo de las canciones que uno hace en la intimidad de su casa, sino de las que van al mundo, que van a ser editadas, que van a ser cantadas por la gente. No sé de qué hay que hablarle a la gente, no sé qué hay que decirle que no sea esa cosa irreparable, irrenunciable que nos sale cuando, cada tanto, nos juntamos con el Caperuza para hacer un montón de esas canciones", advirtió el Indio.
El nuevo disco es una colección de esos temas que, por cierto, tienen la fuerza y la ferocidad del rock'n roll y de la vida misma y que al cantante de los Redondos no le costó describir: "Las canciones pueden ser agresivas, violentas, dolientes. El otro día escuché que alguien decía que yo no hago canciones de amor, que hago canciones de odio. Yo no lo veo así. Creo que no hago canciones edulcoradas, no es mi estilo, simplemente porque no conozco a nadie en mi intimidad que viva las aventuras de los boleros y esas cosas. Generalmente mis canciones cuentan historias de amor medio cruditas, en las que pasa un poco de todo".