Sábado 09 de Octubre de 2021
Nada es lo que parece en “El cuarto de Verónica”, obra referente del teatro de suspenso y que en la actualidad está considerada un clásico del género. Escrita por Ira Levin, maestro del misterio y el terror, creador también de “El bebe de Rosemary”, fue un éxito de los años 70 en la escena de Broadway en Nueva York , que rápidamente tuvo sus adaptaciones en el resto del mundo. A la Argentina llegó en 1977, con las actuaciones de María Vaner y Susú Pecoraro, y hace dos años atrás con Esther Goris y Florencia Otero. Esta noche será el turno de Silvia Kutika y Fernanda Provenzano, acompañadas por el rosarino Adrián Lázare y Fabio Aste en los roles protagónicos, bajo la dirección de Virginia Magnago, desde las 21.30, en el teatro Broadway (San Lorenzo 1223).
La acción transcurre en Boston donde Susan, de 20 años, es abordada por una pareja de ancianos mientras cena con su novio en un restaurante. Los ancianos se muestran impresionados por el parecido de Susan con Verónica, una joven fallecida hace mucho tiempo, e insisten a los dos jóvenes a acompañarlos hasta la mansión donde viven para ver el retrato de Verónica, para así comprobar su parecido. Allí comienza esta intrigante pesadilla teatral.
Silvia Kutika está a cargo del rol de la anciana, dulce pero algo macabra. “La obra me llegó en diciembre del año pasado y siempre digo que no pude dejar de leerla. Soy amante del policial, del suspenso y de la cosa fantástica, y me dije «esto lo que tengo que hacer». Es un disfrute, los personajes juegan todo el tiempo a ser algo que no son, se van sacando capas y capas y te vas encontrando con cosas que nunca son lo que de verdad es. Mi personaje es manipulador y algo perverso, lo adoré. Hasta podría ser un policial, no pude dejar de leer la obra cuando me llegó”, contó Kutika en contacto con La Capital.
“Subirse al escenario luego del parate de la pandemia es una sensación de alivio, como de haber tenido una opresión en el pecho o una mochila en la espalda. Somos conscientes de que la pandemia sigue y hay que cuidarse, pero volver a pisar el escenario y con público es una gran alegría. La energía de la gente está, y uno está también ahí para sentirlo. Aunque sea con barbijo, está el ida y vuelta, la presencia del público y esa fuerza es increíble”, agregó.
La actriz, reconocida por sus roles en telenovelas como “Vidas robadas”, “Los médicos de hoy”, “Campeones de la vida” ó “90, 60, 90 modelos”, vuelve al teatro con esta obra y como lo afirma en esta charla, con “mucha alegría”.
“Es una gran obra de texto, tenés ahí el 60 por ciento de todo, el resto se lo agregamos el director y los actores; podés descansar en el texto porque además este autor no da puntada sin hilo, ninguna frase es porque sí. Hay personas que la han visto tres o cuatro veces, yo misma fui descubriendo cosas que pensé eran detalles pero no: una frase o una mirada contaban un montón en el desenlace”, indicó la actriz.
El propio Ira Levin, fallecido en 2007, siempre se negó a que su exitosa obra se llevara al cine porque “la magia” de “El cuarto de Verónica” debía ser presencial en una sala de teatro. Es que este thriller psicológico mantiene al público inmóvil en la platea y, para Kutika, es una apuesta diferente. “Es una obra de suspenso, misterio y tiene algo de terror psicológico; justamente no se puede contar mucho, al principio va tirando data y la gente va armando su historia, pero para la mitad de la obra te das cuenta que toda esa información ya no te cierra, es un rompecabezas. El final de la obra es sorpresivo, es una obra donde los silencios y las miradas son tremendos, cuentan tanto como lo que se dice”.
A la hora de componer su personaje, Silvia explicó que lo encaró de “afuera hacia adentro”, desde el aspecto físico primero:”Cuando una obra está tan bien escrita en algún punto te lleva sola, así que imaginé y fui armando a la señora mayor desde el pelo y el vestuario. Uso un pañuelito que era de mi viejo, que me fue ayudando a construir hasta la postura del personaje. Fabio Aste hace de mi pareja, ambos son los viejitos que invitan a la pareja joven a su casa. Los dos nos vamos potenciando, estos viejitos son muy agradables, cálidos y que se aman, pero en algunos momentos ves algo que no te cierra, algo raro. Desde la primera lectura de la obra los cuatro personajes nos fuimos amalgamando y la directora nos fue guiando, pero no podés moverte mucho más, sino delatás el resto de la historia. El texto es potentísimo, y subirte a este texto ya es todo”.
Un actor y productor local
La joven pareja engañada por estos dos viejecitos son Fernanda Provenzano y Adrián Lázare, rosarino y porteño por adopción. “Estoy muy feliz porque era muy importante arrancar la gira en Rosario, el público rosarino siempre es el público de prueba, es así, no es un mito”, dice Adrián Lázare, quien comenzó sus estudios de teatro con Mirko Buchín, quien es actor, director y escritor de nuestra ciudad, reconocido entre otras obras por “Chechechela”, publicada a comienzos de los años setenta. Además, Lázare fue de la primera camada de graduados del Estudio de Comedias Musicales del teatro El Círculo, aunque se sincera que el musical no es lo suyo.
Sobre “El cuarto de Verónica”, explicó que la obra de Ira Levin le llegó por casualidad, publicada en un libro que nunca pudo dejar de leer hasta el final. “Hace años vengo detrás de los derechos de esta obra, finalmente nos lo cedieron y estoy feliz porque es un género rarísimo, poco visto en teatro. Hacer suspenso en el teatro es un riesgo pero funcionó y la respuesta de la gente es buenísima, es como ver cine pero en vivo. La música de fondo y los climas que va creando el autor te tienen en vilo, la platea está inmóvil. La trama da giros y giros y cuando está por terminar, en el último instante da otro giro más. Por suerte tiene algunas partes donde uno se ríe o descomprime un poco tanta tensión de este rompecabezas macabro”.
Además de interpretar a uno de los personajes, Lázare está a cargo de la producción, los derechos y hasta las redes sociales de la obra. “Estoy como multiuso y autogestivo, pero todo lo hago con mucho placer; hacer esta obra con Silvia Kutika es muy importante, la van a ver hacer algo que en su carrera no la vieron hacer, junto con Fabio y Fernanda que son dos compañeros increíbles”.