Qué dice el "gurú" rosarino del blue sobre el dólar y por qué ve posible que llegue a $1.500

Salvador Di Stefano aseguró que los $1.400 ya funcionan como piso para la cotización y sostuvo que una suba hasta $1.500 no sería descabellada en el actual contexto económico.

Domingo 22 de Marzo de 2026

Salvador Di Stefano volvió a dejar una definición contundente sobre el dólar y su posible recorrido en la coyuntura actual: para el economista, conocido como el "gurú" rosarino del blue, los $1.400 ya funcionan como un piso de cotización y un valor de $1.500 no debería sorprender. La afirmación no sólo apuntó al mercado cambiario, sino también al esquema económico que, según interpreta, está empujando el gobierno nacional para que el tipo de cambio vuelva a acompañar la inflación.

“El dólar hoy en 1.400 es piso”, remarcó el consultor, muy allegado al presidente Javier Milei, al insistir en que desde ese nivel “no baja”. En esa misma línea, fue todavía más lejos al sostener: “Yo hoy un dólar a 1.500 no me parece una cosa loca”. El argumento central de Di Stefano pasa por una idea que repitió varias veces en su análisis: si el dólar queda atrasado mientras los precios internos siguen subiendo, los costos en dólares se encarecen y golpean de lleno sobre la competitividad.

Qué dijo Salvador Di Stefano sobre el dólar en $1.400

En sus declaraciones al canal de streaming Ahora Play, el economista planteó que en las últimas semanas se produjo una combinación que considera delicada: el dólar bajó de $1.460 a $1.400, mientras la inflación avanzó en torno al 10%. Para Di Stefano, ese movimiento implica una fuerte “inflación en dólares”, es decir, un encarecimiento interno medido en moneda estadounidense.

“El dólar bajó de 1.460 a 1.400, y la inflación te subió el 10%. O sea que vos estás teniendo una inflación en dólares importante”, explicó. Y agregó que, si el índice de precios de este mes vuelve a ubicarse en niveles elevados, el fenómeno se profundizará aún más: “Este mes si viene un índice de precios, que yo creo que va a venir alto, vas a tener una inflación en dólares muy importante”.

Sobre esa base, Di Stefano concluyó que el valor actual del dólar ya no tiene demasiado recorrido hacia abajo. “Para mí el dólar hoy en 1.400 es piso, piso, piso, piso. De acá no baja. Yo creo que de acá el dólar tiene que ir a un proceso de acompañar a la inflación”, enfatizó.

Por qué Di Stefano cree que el gobierno quiere que suba el dólar

El análisis del consultor rosarino no se quedó en la foto del mercado. También buscó leer la estrategia oficial detrás de esa dinámica. Según sostuvo, el gobierno está bajando deliberadamente la tasa de interés para dejar espacio a una mayor demanda de dólares y, de ese modo, permitir que el tipo de cambio se ajuste.

“¿Qué es lo que creo que está haciendo el gobierno? El gobierno está bajando claramente la tasa de interés”, dijo. Como ejemplo mencionó que la tasa de caución ronda hoy el 20%, mientras que la inflación proyectada para el año se ubicaría cerca del 30%. “Vos ya hoy estás teniendo tasa de interés negativa”, señaló.

Para Di Stefano, esa decisión no sería casual. “¿Para qué? Para dejar espacio de que haya una mayor demanda de dólares, y que el dólar empiece ajustar acompañando los niveles de inflación”, resumió.

Ese punto es central en su mirada. Si los rendimientos en pesos quedan por debajo de la inflación, se desalienta la permanencia en instrumentos en moneda local y se abre una ventana para que el dólar recupere terreno. En otras palabras, el consultor interpreta que el gobierno podría estar permitiendo, e incluso facilitando, una corrección cambiaria gradual.

Dólar a $1.500: por qué no le parece un valor exagerado

La frase más resonante de Di Stefano fue, precisamente, la que corrió el eje desde el piso de $1.400 hacia un posible valor superior. “Yo hoy un dólar a 1.500 no me parece una cosa loca”, sostuvo, y vinculó esa eventual suba con la necesidad de recomponer márgenes en sectores ligados a la exportación.

“Porque eso ayudaría al que está en la exportación a recuperar algo de margen”, argumentó. Antes había puesto un ejemplo concreto: “Porque sino a mí me quedan los costos en dólares muy altos, y yo si tengo que vender maíz, el flete se me va tan arriba que me deja afuera de la cancha”.

Ahí aparece una de las preocupaciones de fondo del economista: el riesgo de que un dólar retrasado frente a la inflación termine encareciendo la estructura productiva argentina en moneda dura. En ese escenario, actividades vinculadas al agro, la logística y la exportación pierden competitividad, aun en un contexto internacional que por momentos podría resultar favorable para el ingreso de divisas.

El informe del gurú rosarino del blue y el impacto de la crisis en Medio Oriente

La lectura de Di Stefano sobre el dólar también quedó reflejada en un informe, en medio de un contexto internacional atravesado por la crisis bélica en Medio Oriente. Según planteó, la guerra profundiza la incertidumbre global, golpea a los mercados financieros y fortalece al dólar como moneda de refugio.

En ese marco, remarcó que las monedas emergentes se devalúan y la renta variable comienza a retroceder. “En América Latina, el real ya está en 5,30 por dólar y el peso mexicano llegando a 18 por dólar. Argentina no escapa al ruido externo, aunque el alza de las materias primas le juega a favor”, señaló.

Para el analista, en este escenario Argentina tiene una ventaja relativa: la suba del petróleo y de sus sustitutos, como los biocombustibles, empuja también al alza a productos clave para la economía local como la soja y el maíz. A eso sumó que el trigo “copia a la suba al petróleo” y que el precio de la carne vacuna sigue en niveles elevados, factores que, a su juicio, alientan un mayor ingreso de divisas.

Sin embargo, esa entrada de dólares no supone necesariamente una baja sostenida del tipo de cambio. Más bien al contrario. “Este ingreso de divisas hace que el Banco Central tenga que redoblar esfuerzos para mantener el precio del dólar en el mercado; desde nuestro punto de vista, creemos que en torno de $ 1400 el dólar está construyendo un piso”, señaló en su último informe.

Bonos en dólares: la apuesta de Di Stefano con un dólar en $1.400

Además de su análisis cambiario, el gurú del blue aprovechó para trazar recomendaciones de inversión. En ese punto, sostuvo que un dólar en torno a $1.400 constituye “un buen piso para construir una posición interesante de bonos en dólares”.

Distinguió entre los títulos más cortos y los más largos. Señaló que el AO27 rinde 5,5% anual, mientras que papeles más extensos como AL35, AE38 y AL41 rinden cerca del 10% anual, lo que definió como “dos veces y media la tasa internacional”.

Pero incluso en ese terreno introdujo un factor de cautela: el mercado, dijo, está poniendo precio al riesgo político. Según explicó, los bonos bajo el actual gobierno tienen un riesgo país de 220 puntos, aunque si el vencimiento se proyecta bajo otro mandato presidencial, ese riesgo escala hasta 560 puntos.

“Los inversores locales e internacionales creen que el país puede volver a las andadas, el fantasma de Macri sobrevuela la cabeza de los inversores”, indicó.

Acciones, bancos y letras en pesos: dónde ve oportunidades y dónde no

En renta variable, Di Stefano se mostró más selectivo. Entendió que las acciones bancarias vienen demasiado castigadas y por eso recomendó prudencia. Su definición fue gráfica: “desensillar hasta que aclare”.

Sobre Mercado Libre, en cambio, trazó una diferencia. Reconoció que también fue muy golpeada, aunque por razones distintas. Según su visión, el castigo obedeció en buena medida a temores ligados a la inteligencia artificial, pero subrayó que la empresa “gana mucho dinero” y dejó abierta la puerta a una oportunidad futura. “Cuando encuentre un piso, no hay que dejar pasar la oportunidad”, advirtió.

Donde sí fue más terminante es en el mercado de letras en pesos. Allí el veredicto resultó desfavorable. Con tasas ubicadas entre el 33% y el 35% anual, no ve demasiado atractivo si la inflación termina moviéndose entre el 28% y el 30% anual en un escenario de persistencia del shock de precios internacionales.