El cantante y bandoneonista Rubén Juárez es velado en la Legislatura porteña
El artista falleció esta mañana luego de sufrir un intenso deterioro en su salud, producto de un cáncer de próstata que padecía desde hacía varios años. Su hijo Leandro señaló que sus restos serán cremados y sus cenizas esparcidas en Montevideo, Buenos Aires y Villa Carlos Paz, que “era su lugar en el mundo”.

Lunes 31 de Mayo de 2010

El músico Rubén Juárez murió hoy a los 62 años de edad en un sanatorio de esta ciudad como  consecuencia de un cáncer de próstata que provocó un deterioro grave en su  salud y sus restos eran velados en la Legislatura porteña.

Juárez había sido trasladado el viernes de urgencia desde su  casa en Villa Carlos Paz, Córdoba, al Sanatorio Güemes de esta  ciudad, donde murió esta madrugada, informaron sus familiares.
El cáncer de próstata, diagnosticado en 2008, se agravó con  una metástasis en los huesos del cantante, que falleció mientras era asistido en terapia intensiva.

Sus restos eran velados en el Salón Presidente Perón de la  Legislatura porteña y según manifestó su hijo Leandro serán cremados y sus cenizas esparcidas en Montevideo, Buenos Aires y Villa  Carlos Paz, que “era su lugar en el mundo”.

Leandro Juárez dijo que de su padre se queda “con el día a  día, con las cosas que hizo por nosotros y por la música. A parte de  ser mi viejo era una persona excepcional con todo el mundo”.
Su padre, manifestó, “fue un amigo ejemplar, por eso estoy muy  tranquilo” y agregó que “nunca traicionó lo que hizo y trató de  dar lo mejor arriba y abajo del escenario”.

Luego contó que el músico “había bajado mucho de peso, perdió  45 kilos” y mencionó que la metástasis “no lo dejaba ni hablar ni  escuchar bien. La voz y el oído eran todo para él. Era triste  verlo bajar de peso sin poder hacer nada”.

Raúl Lavié, quien actuó junto a Juárez y Guillermo Fernández  en el espectáculo “Los mosqueteros del tango”, rememoró que el  intérprete “era un tipo que disfrutaba la música y vivía, desde que se  despertaba hasta que se dormía, alrededor de ella”.

“Siempre ha sido un tipo de muy buen humor, eso contagiaba y  disfrutábamos muchos sobre el escenario, pero creo que debemos  recordarlo con una sonrisa”, sostuvo.

Lavié señaló que el músico “era un artista cabal” y aseguró  que “un artista nunca se muere y, como dicen, Rubén Juárez se fue de  gira”.

Por su parte, el guitarrista y amigo Juanjo Domínguez contó  que Juárez “era terrible conocedor del género y un fanático de  Carlos Gardel”.

Domínguez recordó luego que el bandoneón era “su instrumento  de cabecera y lo llevaba a todos lados”, lamentó su muerte y dijo  que “el Negro tenía para entregarnos mucho más todavía”.
Juárez había nacido en la localidad de Ballesteros, Córdoba,  el 5 de noviembre de 1947.

El músico tuvo una extensa trayectoria dentro del tango, con  Aníbal Troilo, “Pichuco”, como su maestro y padrino artístico, pero  también admiraba a Astor Piazzolla, y una de sus asignaturas  pendiente fue grabar con ambos músicos.

Fue designado “Ciudadano Ilustre de Buenos Aires” en 2005, con  59 años de edad, por sus “condiciones de bandoneonista y de  cantante”, y el mismo año recibió el premio “Konex de Platino” al mejor  cantante de tangos de la década.