Sábado 20 de Mayo de 2023
Hace cinco años el director sueco de origen egipcio Tarik Saleh sorprendió con su premiada “Crimen en El Cairo”, un policial que indagaba sobre un crimen que salpicaba al poder. Aquel trabajo se llevó galardones en Sundance y Valladolid y aspiró al premio mayor en los César, aunque luego de su estreno el director declaró que ya no podría volver a ingresar al país de sus padres. Por eso, y aunque la trama de la ficción se desarrolla en Egipto, “Conspiración divina” fue filmada en Turquía, mayormente en Estambul, y es una película en la que Saleh vuelve a abordar las dinámicas del poder, en este caso, político y religioso.
El director declaró que uno de los disparadores del film fue “El nombre de la rosa”, la novela de Umberto Eco ambientada en el siglo XIV en la que el protagonista investiga una serie de crímenes en una abadía italiana. Y la religión es central en “Conspiración divina”, ganadora de la Palma de Oro a mejor guión en Cannes 2022. El protagonista es Adam, el hijo de un pescador de un pequeño pueblo de la costa egipcia que, para sorprensa de todos, es admitido como estudiante en la Universidad de Al-Azhar en El Cairo, el epicentro del poder del Islam suní.
Días después de su llegada, el Gran Imán del lugar muere imprevistamente ante la vista de todo el alumnado. A partir de ese momento, distintas facciones políticas y religiosas, dentro y fuera de la universidad, intentan controlar la situación para quedarse con el influyente cargo, el más alto de la prestigiosa institución. Y a los pocos días, Adam ve desde lo alto de un alminar cómo uno de sus compañeros más cercanos es asesinado en el patio de la universidad. Es el mismo que poco antes le había dicho “tu alma sigue siendo pura, pero cada segundo en este lugar la corromperá”.
Poco a poco, Adam, una persona inteligente pero carente de malicia que paulatinamente va perdiendo su timidez, es captada por las dos facciones en pugna que intentan imponer a sus candidatos a suceder al fallecido imán. Mientras, el chico va descubriendo la cara oculta de la fe. Con ese telón de fondo, el director dispara en su ficción críticas tanto al poder político como al religioso, en una trama de thriller muy bien logrado, en la que no faltan chantajes, secretos, manipulaciones y traiciones.