Cinco días para celebrar el teatro en salas y museos rosarinos
La tercera edición del Festival de Artes Escénicas de Rosario comienza mañana y se extenderá hasta el domingo. Habrá invitados especiales y propuestas locales, porteñas y de Uruguay y Chile

Martes 26 de Septiembre de 2023

El Festival de Artes Escénicas de Rosario (Faer) estrenará su tercera edición con cinco días de espectáculos locales e internacionales en distintos teatros y museos de la ciudad. La inaguración está prevista para mañana, a las 18, en el Museo de la Memoria (Córdoba 2019) con una intervención performática. Tras la inauguración y hasta el domingo, se programarán obras en la Sala Lavarden, CEC, Galpón 15, Centro Cultural Parque de España (CCPE), Museo de la Ciudad y el teatro de la Asociación Empleados de Comercio.

Mayra Sánchez y David Gastelú, creadores e impulsores del proyecto, contaron los objetivos, evolución y desafíos de este ambicioso evento que en esta edición amplía su propuesta con invitados especiales y obras de Uruguay, Chile y Buenos Aires, además de una completa grilla de espectáculos rosarinos. La programación completa y la compra de entradas se puede realizar a través de Programación Faer 2023

¿Cómo surgió la idea de realizar el festival y cómo evolucionó?

Mayra Sanchez: El festival surge en el 2021 casi finalizando la pandemia. Con David Gastelú participábamos de la multisectorial de les trabajadores del arte y la cultura conformada por ese entonces, y en ese momento encontramos el festival como una respuesta para la crisis que veníamos atravesando en las artes escénicas. Desde un principio el festival fue pensado como una forma de fortalecer las artes escénicas locales y de poder pensarnos como trabajadores del arte y la cultura. A lo largo del tiempo fuimos descubriendo cómo hacer un festival, siempre supimos que lo que queríamos era encontrar que Rosario pudiera funcionar como un polo cultural y una vidriera para los artistas locales, es por eso que desde el primer año creamos una instancia de mercado como lo tienen otros festivales en donde nosotros invitamos programadores, curadores, gestores de otros encuentros y festivales para que conozcan la diversidad de propuestas que realizamos en Rosario. Este año que es nuestra tercera edición logramos por primera vez además de tener varios programadores invitados y la participación de obras internacionales. Año a año fuimos aprendiendo cómo gestionar un festival y también qué identidad queríamos que tuviese el nuestro.

Embed

¿Cuál fue el objetivo en el momento de lanzar la primera edición?

MS: El objetivo desde un primer momento tuvo que ver con fortalecer las artes escénicas de Rosario, generar nuevas audiencias y lograr nuevos circuitos para las artes escénicas que nos permitieran hacer más sustentable nuestra actividad.

David Gastelú: También pensamos que fortalecernos como comunidad es importantísimo y casi indispensable si queremos que Rosario sea un verdadero polo cultural en clave federal, por eso el diálogo fluido con nuestros compañeres hacedores locales es también uno de los objetivos de este encuentro, y en el marco del festival generamos encuentros, debates, charlas que nos reúnen y nos permiten dialogar y compartir cada vez.

¿Cómo definirían el perfil del festival en base a los objetivos que lo impulsan?

MS: El perfil del festival más que nada tiene que ver con la pluralidad de estéticas y poéticas que se producen en Rosario, con una mirada que entiende la cultura como un espacio de resistencia activo de transformación y de impulso para pensarnos como sujetos políticos en esta sociedad y en el mundo. Por otro lado el festival también cuenta con entradas populares con lo cual buscamos que sea lo más accesible posible dentro de las posibilidades de la autogestión. En esa búsqueda de pluralidad también articulamos con diferentes instituciones para lograr uno de estos objetivos que tiene que ver con la creación de nuevas audiencias.

79481181.jpg

“Todavía no, lo importante de acordarse”, con Laura Copello.

DG: Es un festival popular, que abarca no sólo diversas manifestaciones poéticas y estéticas de creación sino que además abraza a las diversidades y promueve la participación de éstas en el festival. Cada año convocamos a colectivos disidentes a participar y ser parte de la programación, porque creemos que no basta con una convocatoria abierta para generar verdadera inclusión.

¿Se cumplieron esos objetivos?

MS: Al ser un festival muy joven lo que podemos revisar hacia atrás es muy breve pero aún así sentimos que el festival crece año a año haciendo que se legitime de a poco. Sentimos que lo que faltaría tiene que ver con límites económicos. Porque sabemos que es un festival muy grande y con una proyeccion ambiciosa, que pretende no solamente ampliar la participación de compañeros artistas que están produciendo obras en Rosario sino también el alcance en el territorio, la participación de más programadores y artistas nacionales e internacionales para que Rosario pueda ser conocida y reconocida como un polo cultural artístico.

78705062.jpg

“Maricón”, de León Ruiz.

¿Cuál es el plan a largo plazo?

MS: Faer tiene varios objetivos a futuro que tienen que ver con el estímulo a las artes escénicas más allá de la semana del festival. Prevé residencias artísticas para el año próximo con convocatorias y apoyos a la creación. También nos pensamos a futuro como un posible polo federal para las artes escénicas del país en donde no sólo tengamos programación local, sino también programación del resto del país elegida a través de curaduría. Otro de los objetivos tiene que ver con tomar más las calles, ocupar más el espacio público y lograr una articulación mayor con los barrios.

¿Cuál es la dificultad de realizar este tipo de actividades en el marco actual de crisis económica?

MS: La dificultad tiene que ver más que nada con la proyección a corto, mediano y largo plazo. Este año la verdad es que no pensamos que íbamos a tener variables inflacionarias tan grandes de un mes a otro y bueno, eso hace todo el tiempo que uno revise constantemente cuál fue el plan trazado y si lo va a poder realizar o no. Trabajamos con muchísima incertidumbre, intentamos ser lo más precavidos posible para poder llegar con todo. Creo que los artistas un poco estamos acostumbrados a hacer malabares con los números y eso nos da una cintura para para poder sortear las dificultades, pero sí, es difícil. Aún así, estamos muy felices de poder realizarlo y de que lo que logramos plasmar no se alejó tanto del plan que teníamos en febrero cuando empezamos a producir el festival.