Lunes 11 de Julio de 2022
La periodista Carmela Bárbaro, ex esposa de Gerardo Rozín y madre de Elena, la hija de ambos que tiene 12 años, contó que a cuatro meses de la muerte del productor rosarino afronta con mucho dolor su ausencia. "No me queda otra que ser fuerte y en algún momento estar bien, salir adelante con el dolor que conlleva. Esta marca va a estar toda la vida conmigo y con mi hija, quien todavía me hace preguntas y hace difícil sostener la rutina", aseguró.
"Ella tiene dudas, tiene preguntas, yo insisto en que la figura del papá está presente. Todavía está su presencia, hay marcas, hay legados y eso va a estar siempre, si pienso en lo que necesita, es que no sea un tema tabú. Lo difícil es sostener la rutina, el mundo sigue a la misma velocidad pero vos no estás a la misma velocidad", contó.
Sobre cómo fue convivir con la noticia de la enfermedad de Gerardo y respetar su decisión de no contarlo, Carmela recordó: "Fue un proceso duro realmente, no se me ocurre otra manera de describirlo, me enteré cuando se enteró él porque nosotros conversábamos, estábamos conectados, tomamos las decisiones que se daban en cada momento, con algunas estuve de acuerdo y con otras no, pero creo que hice todo lo que pude para respetar su voluntad, no hay una mejor manera y tampoco hay un manual de cómo enfrentar una situación así".
"Creo que fue haciendo lo que él sentía que tenía que hacer, yo agradezco mucho que se haya respetado la voluntad de guardarse esto para la intimidad. Fue un gesto de cuidado, él no lo hizo por él, lo hizo por sus hijos. Gerardo preservó la cotidianidad de los chicos para que sigan adelante, que pudieran seguir adelante sin esa mirada ajena", agregó en diálogo con Catalina Dlugi en el programa radial "Agarrate Catalina".
"No hay una manera de prepararse porque nadie está preparado. Yo soy una mujer adulta y no estoy preparada para que parta mi padre (el político Julio Bárbaro). Pedí ayuda y me apoyé en profesionales, me aconsejaron ir despacio, con información de lo que sucedía en el momento sin adelantar. Las enfermedades son progresivas, van apareciendo cositas, síntomas nuevos. Por eso no había que dar una noticia impactante de golpe, era ir contando lo que iba pasando en el momento", continuó.