Miércoles 27 de Abril de 2022
La violencia en Rosario no deja espacios sin cubrir. No solo son asesinatos, extorsiones, balaceras y amenazas en un contexto de luchas intestinas del narcotráfico por hacerse cada vez más fuerte en el territorio, sino que se ven atacadas otras instituciones. En este caso puntual se trató de la escuela 117 Islas Malvinas, de España y Uriburu, donde la semana pasada cuarenta vainas de proyectiles fueron esparcidas en su vereda, además de la entrega de una nota dirigida a una docente. En ese contexto, el delegado de la Regional VI del Ministerio de Educación, Osvaldo Biagiotti, señaló este miércoles que "la escuela era, en cierto modo, intocable, sagrada, pero se han ido corriendo los límites. Los incidentes son diarios y estamos desbordados".
En declaraciones al programa "El primero de la mañana", de LT8, el funcionario se refirió puntualmente al caso del establecimiento educativo de Uriburu y España y señaló que "no identificamos ningún conflicto en la comunidad educativa que pueda explicar una actitud de este tipo. Hay una presunción bastante plausible que indica que algunas organizaciones criminales eligen, casi al azar, entidades educativas para sumar más caos e intimidación pública. Probablemente, en la misma línea que las falsas amenazas de bombas concretadas en las últimas horas".
"Estamos muy satisfechos con la presencia policial de agentes preparados para interactuar con la comunidad", confió el funcionario. "Son oficiales que toman contacto, conversan, hacen seguimiento de las percepciones de los vecinos, y eso, al menos para descomprimir la tensión no sólo en la comunidad educativa sino en el barrio, está dando resultado".
Biagiotti dijo que desde la Regional de Educación se han visto obligados "a incrementar la vigilancia con policía adicional apostada en las escuelas; sobre todo, en la franja horaria de 19 a 7 hs, para prevenir el robo y el vandalismo".
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"Hay violencia de todo tipo en las escuelas: desde la interpersonal entre estudiantes a balaceras y hechos de intimidación, pasando por robo y vandalismo. No hay antecedentes de esto y emocionalmente estamos muy afectados", se lamentó el delegado del Ministerio de Educación.
"La escuela era, en cierto modo, intocable, sagrada, pero se han ido corriendo los límites. Los incidentes son diarios y estamos desbordados; el equipo de 40 profesionales de psicología y psicopedagogía y el equipo de bienestar docente no dan abasto. La escuela es hoy una caja de resonancia de la violencia y la conflictividad que se viven en la sociedad", concluyó Biagiotti.