12:13 hs - Sábado 19 de Septiembre de 2026
Traslasierra tiene una particularidad que se disfruta especialmente cuando baja el movimiento turístico: el paisaje parece ganar espacio. Los caminos se vuelven más tranquilos, las sierras invitan a detenerse y una escapada puede organizarse sin la necesidad de llenar cada jornada de actividades.
Durante septiembre, octubre y noviembre, la primavera suma temperaturas agradables para recorrer la región y disfrutar tanto de los paisajes como de las propuestas que se encuentran en los distintos pueblos del valle. En ese contexto, Calma Nono plantea una experiencia pensada especialmente para parejas, con alojamiento, gastronomía y bienestar como parte de una misma estadía.
La idea es aprovechar esos días para cambiar de ritmo: desayunar mirando las sierras, recorrer algún camino cercano, volver al alojamiento y terminar la jornada frente al fuego o con una copa de vino. El programa no exige una agenda cargada y deja espacio para que el descanso sea parte del viaje.
Una estadía para quedarse un poco más
Uno de los ejes de la propuesta para estos meses es extender la estadía. Las reservas de dos noches cuentan con un 20 % de descuento; las de tres noches, con un 25 %; y las de cuatro noches, con un 30 %.
Todas incluyen desayuno y una botella de vino de cortesía. En las estadías de cuatro noches se suma además una cena de tres pasos, una alternativa que permite integrar la gastronomía a la experiencia sin necesidad de salir del lugar.
La propuesta está pensada para aprovechar el entorno sin apuro. Las suites cuentan con terraza privada, doble jacuzzi panorámico y hogar a leña, tres elementos que adquieren especial protagonismo cuando el clima invita a pasar más tiempo puertas adentro.
Pero quedarse varios días también permite combinar descanso y recorridos por Traslasierra. Nono y las localidades cercanas ofrecen distintos paseos, caminos serranos, ríos y paisajes para descubrir durante el día y regresar después a un espacio de mayor tranquilidad.
Sabores de la región
La gastronomía ocupa un lugar central en la experiencia. La cocina trabaja con productos regionales, ingredientes agroecológicos y materias primas de estación, con una búsqueda que pone el foco tanto en el sabor como en la procedencia.
La propuesta incorpora trucha de la región, quesos y embutidos artesanales, carnes de productores locales, verduras, panes y otros productos de Traslasierra. Como los ingredientes dependen de la temporada, algunos platos pueden modificarse durante el año de acuerdo con la disponibilidad.
Entre las alternativas aparecen tablas de charcutería y productos regionales, pensadas para compartir y acompañar con una selección de vinos. La idea es que la gastronomía no funcione solamente como un servicio del alojamiento, sino también como otra manera de acercarse al territorio.
La cocina, además, contempla preferencias y necesidades particulares de los huéspedes. El equipo consulta sobre restricciones alimentarias y alergias y adapta las preparaciones cuando es posible, manteniendo como eje los productos disponibles en cada momento del año.
Una opción para quienes no se alojan
El restaurante de Calma Nono no está reservado exclusivamente para quienes pasan la noche en el establecimiento. Con reserva previa, también pueden visitarlo quienes se encuentren recorriendo Nono, Las Calles y otros puntos del Valle de Traslasierra.
Los viernes y sábados el restaurante abre desde las 20.00. De domingo a jueves, el servicio de cena está disponible para huéspedes con aviso previo hasta las 16.00 del mismo día.
Para quienes sí se alojan allí, también existe la posibilidad de consultar las propuestas con media pensión e integrar las cenas a la planificación de la estadía.
Bienestar sin salir de la suite
La propuesta de descanso también busca evitar desplazamientos innecesarios. Durante la estadía se pueden solicitar masajes, reflexología podal y otras experiencias de bienestar, que se suman a los espacios privados de las suites.
El doble jacuzzi panorámico permite disfrutar del paisaje desde otro lugar, mientras que el hogar a leña aporta una alternativa para las noches más frescas. La terraza privada completa un espacio pensado para permanecer allí sin necesidad de trasladarse a un spa o a otro sector del complejo.
Un masaje puede dar paso a un baño de inmersión, una copa de vino o un rato frente al fuego. Son momentos sencillos que forman parte de una tendencia cada vez más presente en las escapadas en pareja: viajar no necesariamente para hacer más cosas, sino para recuperar tiempo.
Traslasierra para compartir
Para una pareja, ese cambio de ritmo puede convertirse en parte central de la escapada. Despertar frente a las Altas Cumbres, desayunar sin apuro, salir a recorrer un pueblo o un camino serrano, volver al alojamiento y terminar el día alrededor de una mesa son planes que no requieren demasiada organización.
También hay opciones para quienes viajan con sus mascotas, que pueden formar parte de la estadía.
Durante septiembre, octubre y noviembre, los beneficios para las reservas de dos, tres y cuatro noches buscan justamente favorecer una permanencia más larga. Los descuentos llegan hasta el 30 %, mientras que todas las estadías incluyen desayuno y una botella de vino de cortesía; las de cuatro noches suman además una cena de tres pasos.
En una región donde el paisaje suele ser protagonista, viajar fuera de los meses de mayor movimiento permite prestarles atención a otros detalles: el silencio, la comida, una tarde sin horarios o la luz de las sierras al final del día.
Y quizá allí esté buena parte del atractivo de una escapada de este tipo: llegar a Traslasierra no para cumplir una lista de actividades, sino para tener unos días en los que el tiempo vuelva a sentirse un poco más propio.
CALMA NONO
Las Calles · Valle de Traslasierra · Córdoba
Instagram: @calmanono