Con casi 500 mil visitantes en un año, el país se consolida como uno de los destinos de mayor incremento para los argentinos
09:16 hs - Sábado 04 de Julio de 2026
Durante años, República Dominicana ocupó un lugar estable dentro del mapa turístico argentino: un destino deseado, asociado al descanso en el Caribe, pero con un comportamiento relativamente constante. Esa lógica empezó a cambiar en los últimos dos años.
Hoy, el país se convirtió en uno de los destinos internacionales con mayor crecimiento entre los viajeros argentinos, con un flujo que se mantiene activo durante todo el año y ya no concentrado únicamente en la temporada alta. Punta Cana sigue siendo la principal puerta de entrada, pero el fenómeno excede a una sola playa o a un solo formato de viaje.
Las cifras ayudan a dimensionarlo: entre 2023 y 2024 el turismo argentino hacia República Dominicana creció más del 35%, y en 2025 el salto fue del 65%, alcanzando cerca de 500 mil visitantes en un solo año. Con estos números, la Argentina se posiciona como el tercer mercado emisor hacia el país caribeño, detrás de Estados Unidos y Canadá.
En paralelo, el mapa interno del destino también comenzó a diversificarse. Si bien alrededor del 80% de los turistas argentinos continúa eligiendo Punta Cana, otras zonas como La Romana, Miches y Samaná empiezan a ganar presencia en las decisiones de viaje.
El fenómeno se apoya en una combinación de factores: precios competitivos dentro del Caribe, una oferta hotelera fuertemente orientada al sistema all inclusive, percepción de seguridad y, sobre todo, una mejora sostenida en la conectividad aérea.
Ignacio Fleming, CEO de Turismo Carey, agencia especializada en el destino, explicó los factores que impulsan este crecimiento.
—¿Cómo se explica el crecimiento tan fuerte de República Dominicana entre los viajeros argentinos?
Es una combinación de factores. El destino tiene playas paradisíacas, una hotelería muy desarrollada y un sistema de all inclusive que encaja muy bien con lo que hoy busca el viajero argentino. Además, es un país seguro para el turismo, con buena relación precio-servicio y una oferta muy pensada para familias.
—¿Sigue siendo Punta Cana el principal punto de llegada?
Sí, todavía concentra cerca del 80% de los visitantes argentinos. Pero eso está cambiando. Hace unos años era prácticamente el 95%. Hoy empiezan a aparecer otros destinos como La Romana, Miches y Samaná, que están creciendo mucho dentro del interés del público.
—¿Qué rol tiene la conectividad aérea en este crecimiento?
Es fundamental. En 2025 hubo 965 vuelos directos entre Argentina y República Dominicana, un 83,1% más que el año anterior. Eso cambia por completo la accesibilidad del destino.
Aerolíneas Argentinas opera rutas desde Buenos Aires, Córdoba, Rosario y Tucumán. Arajet sumó frecuencias desde Rosario y Mendoza. Y además están las conexiones vía Copa, Latam y Avianca, que amplían muchísimo las opciones.
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—¿Qué expectativas manejan para los próximos meses?
El crecimiento va a continuar. Rosario, por ejemplo, ya incorporó vuelos directos de Arajet, con tres frecuencias semanales que llegan a Punta Cana por la mañana, lo que permite aprovechar prácticamente el primer día de viaje.
Además, las agencias ya están asegurando cupos para temporadas fuertes como invierno y verano. Los paquetes suelen incluir vuelos, alojamiento en resorts all inclusive, traslados y asistencia médica, lo que hace que el destino sea muy elegido por familias que buscan previsibilidad y costos cerrados.
El crecimiento sostenido de República Dominicana en el mercado argentino refleja un cambio más amplio en la forma de viajar al Caribe. Ya no se trata únicamente de un destino aspiracional, sino de una opción cada vez más integrada al calendario de viajes, con mayor accesibilidad, más oferta aérea y una demanda que se mantiene activa durante todo el año.
En ese escenario, el país caribeño consolida su posición como uno de los grandes protagonistas del turismo internacional para los argentinos.