Miércoles 03 de Agosto de 2022
Mientras sigue avanzando en un plan de pagos con algunos de sus acreedores, el agente de bolsa Daniel Casanovas volverá en agosto al banquillo de los acusados. La Fiscalía ampliará en las próximas semanas las imputaciones en su contra, luego de que en octubre de 2021 lo acusaran de perpetrar delitos por unos 4 millones de dólares. Según pudo conocer La Capital, en la audiencia a celebrarse en el Centro de Justicia Penal comparecerán personas que hasta aquí no aparecieron en la causa, vinculadas a una mesa de dinero perteneciente a una mutual entrerriana.
La crisis de Casanovas data de principios de 2019, cuando a través de su firma Cereales del Sur generó un millonario default -cuya cifra nunca pudo ser precisada al 100%-, que arrastró al resto de las compañías del grupo. A finales de ese año ingresó formalmente en convocatoria de acreedores, pero en paralelo se inició un trámite en el fuero penal, motivado por actores que descreyendo de los argumentos que el empresario esgrimía para explicar su crisis.
Hace poco menos de un año, Casanovas fue imputado por el fiscal Miguel Moreno, quien determinó un perjuicio global cercano a los 4 millones de dólares, provenientes de más de una veintena de personas que confiaron bienes para inversiones nunca recuperadas. Se lo imputó por estafa, administración fraudulenta y violaciones a la ley de warrants (un instrumento financiero respaldado por granos).
En lo que respecta a las estafas, según se ventiló oportunamente en la audiencia celebrada en octubre de 2021, fue que en su carácter de agente de liquidación y compensación, Casanovas vació las cuentas de 17 clientes, quienes le habían confiado su dinero para que lo opere en el mercado de valores.
En parte ante la difusión pública del avance en las investigaciones, nuevos damnificados fueron presentando denuncias. En ese marco la Fiscalía avanzó con sus tareas y solicitó recientemente una nueva audiencia ante la Oficina de Gestión Judicial, para ampliar las imputaciones en cuatro hechos adicionales, por un monto cercano a los 200.000 dólares.
Según la información obtenida por este medio, la mecánica del engaño para los nuevos casos sería similar -captación de fondos que luego no fueron devueltos-, pero con un detalle particular: en algunos de los hechos aparece la figura de una mutual como intermediaria entre los inversores y Casanovas.
La mutual tenía sede en la provincia de Entre Ríos pero operaba físicamente en Rosario, en oficinas manejadas por el agente bursátil. Allí concurrían personas a depositar diversas cantidades de dinero, bajo la promesa de intereses superiores al resto de la plaza. En uno de los casos investigados por la Fiscalía, una familia confió ahorros que iban a utilizar para la fiesta de 15 de una de sus hijas.
Las nuevas imputaciones complicarán aún más la situación del empresario, que igualmente viene trabajando desde hace un tiempo en arreglos extrajudiciales con sus damnificados. El año pasado conformó un fideicomiso -con uno de sus campos como garantía- al que se adhirió un primer grupo de acreedores y ahora tiene en marcha otro, "con gran cantidad de adhesiones", según dijeron desde su entorno.
Mientras todo esto sucede, Casanovas se encuentra en la provincia de Salta, desde donde opera parte de sus negocios agropecuarios. Si bien la Justicia había pedido el secuestro de su pasaporte, no se descartan nuevas medidas cautelares, ante la presunción de que podría llevar a parte de su familia al norte.
En lo que respecta al concurso de sus empresas, el de Cereales del Sur se encuentra virtualmente paralizado, debido a que el juzgado en el que recayó se mantiene acéfalo. El de otra de sus empresas -la financiera Rosario E Trade, con un pasivo más pequeño- se encuentra en etapa de homologación del acuerdo preventivo.