Sábado 11 de Febrero de 2023
Guirnaldas, globos, sorpresitas, torta y show de magia. Todo lo que tiene que tener un cumpleaños estuvo presente la última semana de enero en la Escuela Nº 1.326 Maestro Sergio del Coro. La celebración contó con detalles que la hicieron aún más atractiva: se trató de un festejo colectivo en honor a los chicos y chicas que cumplieron años durante el primer mes del año, y el escenario fue el espacio escolar, donde en adelante se realizarán mensualmente los cumpleaños de los pibes y pibas de barrio Ludueña, para que nadie se quede sin su fiesta.
Los protagonistas de esta fiesta fueron Román de 3, Aiya de 7, Esteban de 5 y Angelina de 9 años, que llenaron el patio de la escuela de Solís 191 de unos 60 chicos y chicas del barrio que asistieron como invitados. En la organización de esta iniciativa fue clave el rol del Programa Alfabetización Santa Fe, un colectivo de voluntarios alfabetizadores con sede en la primaria, que en contacto directo con familias, organizaciones sociales y docentes, supo fortalecer la modalidad de trabajo en red en favor de la comunidad. Ollas populares, ropero y la gestión de herramientas de trabajo para quienes las necesiten son algunas de las actividades que los convoca, además de la estrictamente educativa.
La idea de celebrar en forma comunitaria los cumpleaños de las infancias en el espacio escolar nació a partir de la preocupación de una mamá del barrio que no tenía recursos para organizarle una fiesta a su hijo. “En ese momento surgió la idea de hacer una celebración comunitaria el último viernes de cada mes, así que decidimos reemplazar la comida que ofrecemos en el comedor y transformarla en fiesta de cumpleaños”, explicó a La Capital Guillermo Cabruja, referente de la agrupación de alfabetizadores.
¿Cómo se organizaron? Si en algo tienen experiencia los miembros de Alfabetización Santa Fe es en recorrer barrios, golpear puertas y propiciar el contacto directo. Con un grupo de madres colaboradoras tomaron como referencia la vía, y por calle Solís hacia el oeste y el este avanzaron una cuadra y media sobre los pasillos, visitando casa por casa para relevar información sobre los cumpleaños de los niños y niñas de todas las familias. “Ese contacto directo es lo que genera la comunicación con la gente, y de ese modo es que van surgiendo las propuestas”, afirmó el referente.
El relevamiento duró unas tres semanas y el resultado arrojó un listado con cuatro protagonistas del mes de enero, pero además, “contamos unos 90 niños y niñas que ya sabemos cuándo hay que celebrarles el cumpleaños”, dijo Cabruja.
La escuela que aloja
La escuela Nº 1.326 es parada obligada de Alfabetización Santa Fe y base de muchas de las propuestas que se ofrecen a la comunidad. El cuerpo directivo de la institución educativa les habilitó un espacio donde las y los voluntarios organizan semanalmente sus actividades. “La escuela es nuestro soporte, toda nuestra logística está allí”, dice Cabruja y señala que el grupo comenzó su trabajo en Ludueña antes de la pandemia, aunque la crisis sanitaria los obligó a un impasse.
En agosto de 2022 los alfabetizadores retomaron sus actividades. Las maestras les informaron que tenían alumnos que asistían a clases sin comer, por eso comenzaron a implementar un refuerzo alimentario los viernes, un día en el que no había en el barrio ningún tipo de asistencia. Cabruja explica que si bien la escuela cuenta con comedor comunitario, durante las vacaciones se acordó brindar a las familias una comida por la noche: “Así empezamos en la casa Roberto y Josefa, una pareja que alfabetizamos que puso su casa a disposición y se engancharon con la idea de hacer la comida todos los viernes por la noche”.
Del grupo de comunicación donde Alfabetización Santa Fe propone y escucha propuestas también forman parte y participan la directora de la Escuela 1.326 y sus docentes, que se comprometen en cada iniciativa. En la charla con La Capital, la directora Luciana Silva también señala la relevancia de trabajar con organizaciones a la hora de desarrollar el trabajo social que necesita el barrio. La docente tiene la convicción que para llegar a buen puerto tiene que existir una institución de puertas abiertas, que abrace a las familias organizadas, preste sus ollas, ofrezca espacio y brinde cobijo.
A lo largo de estos años, el vínculo de Alfabetización Santa Fe con la escuela se vio fortalecido por la experiencia del trabajo conjunto y el respaldo mutuo. Los alfabetizadores no solo trabajan con la población adulta del barrio, sino también con los alumnos y alumnas de la escuela primaria, en vinculación directa con sus docentes. Por ejemplo, durante el año pasado los voluntarios brindaron apoyo escolar a los alumnos y alumnas de 4º grado de la primaria que requerían de un refuerzo en la lectoescritura, a pedido de las propias maestras. “Trabajamos en comunión con las docentes de la escuela”, indicó el referente.
Aunque algunas actividades de alfabetización no se realicen en el espacio escolar —porque los voluntarios se adaptan a las necesidades de sus alumnos y muchas veces asisten a sus casas— el trabajo constante de la organización permitió que muchas familias del barrio puedan apropiarse del territorio escolar y sentirlo como propio. “Hay que alfabetizar con la conciencia clara de que esa persona tiene que terminar en la educación pública, sino entonces eso que hacemos es un taller”, sostiene Cabruja.
Ludueña, como otros barrios de Rosario, se ve afectado en su cotidiano por situaciones de violencia. Por eso los alfabetizadores ponderan todas aquellas actividades que se desarrollan en el marco escolar, en la medida que contribuyen a promover una buena convivencia y solidaridad entre los vecinos del barrio. Y porque además, estrechan aun más los vínculos entre las familias y la escuela.
En la 1.326 no solo se refuerza el sentido comunitario, también se alojan servicios que son garantes de derechos. Como el Punto de acceso a la Justicia que acercó Alfabetización Santa Fe en alianza a las facultades de Derecho, Humanidades, Psicología y Ciencia Política, pertenecientes a la Universidad Nacional de Rosario (UNR).
Sin guardapolvos
“Ver en la cocina de la escuela a las madres de nuestros alumnos para ser parte de una jornada comunitaria nos vincula desde otro lugar, y es favorable a las potencialidades de sus hijos, nuestros alumnos”, dice la directora Luciana Silva, y agrega: “Es interesante vernos desde otro lugar, sin guardapolvo y trabajando juntos, para que en este caso los cumpleaños sean tan lindos, con todo lo que implica un cumpleaños, porque no faltó nada”. Cabruja acuerda con Silva y confirma que el viernes del festejo se vivió “una jornada mágica” y los pibes estaban “re contentos” y que en la organización del cumpleaños colectivo la organización contó con la ayuda de donaciones y el trabajo conjunto de voluntarios, madres y varones colaboradores del barrio.
Como no podía faltar, la fiesta también tuvo su mago. Juan Bautista, un adolescente de 16 años que llegó de la mano de los alfabetizadores y se abocó a animar la fiesta con éxito. “El disfrute de los chicos por poder festejar su cumpleaños y el poder compartirlo con sus compañeros de la escuela y vecinos del barrio fue hermoso”, señala la directora, que junto con otras docentes y asistentes escolares también disfrutaron del espectáculo. Silva es consciente de que el compromiso que asumen los docentes excede la labor estrictamente pedagógica. “Somos una institución educativa en un contexto determinado que requiere de este compromiso, y lo que hacemos lo realizamos con total amor. Acá no hay obligaciones, se propone y el que puede acompaña las iniciativas, siendo parte de la manera que puede”, explica. La directiva destaca el valor de las ideas que nacen por fuera de la institución y logran comprometerla: “Creo que muchas de las cosas que vamos pudiendo lograr surgen por las voluntades de la gente que sin ningún tipo de interés da de su tiempo y de su espacio”.
La docente sostiene además, que acompañar este tipo de iniciativas contribuye a fortalecer el vínculo de la escuela con las familias, “porque favorecen una mejor convivencia, vinculan y entrelazan vínculos desde otro lugar”.