Domingo 27 de Agosto de 2023
La nota con Soledad se hizo una tarde complicada en Rosario, una más. Pero esta vez una marcha atravesó el centro por un reclamo social, lo que derivó en un embotellamiento prolongado y que la entrevista con El Tifón de Arequito se vaya corriendo de horario por esa razón. Tras varios mensajes con su agente de prensa, una vez en el diario y con el grabador conectado en el teléfono fijo, a la vieja usanza, llamo al celular de María del Valle, su asistente, quien me iba a conectar con ella. Escucho “hola” y cuando me presento pidiendo disculpas, no me contesta María del Valle: “Hola Pedro, la Sole te habla, estaba esperando tu llamado, pero tranquilo, no pasa nada, estoy en ruta así que charlemos, si se corta es por mala señal, pero lo volvemos a intentar”.
Con esa explicación parecía que no era necesario preguntar por qué el disco que va a presentar en dos funciones, el 24 y 25 de septiembre en el teatro El Círculo, se llama “Natural”. Y aunque la pregunta se hizo igual, Soledad ratifica esa condición a cada paso, desde aquel revoleo del poncho en Cosquín en 1996 hasta este presente de búsqueda y crecimiento constante. Pero siempre manteniendo la misma esencia. Así, tan natural, pedirá que se difunda que se va hacer la peña La Braulio Areco el 7 de octubre en Arequito con su hermana Natalia en el show principal, contará que está manejando su madre en medio de la nota mientras viajan de Arequito a Casilda pasando por Los Molinos, que lo identifica como “el pueblo de mi abuela”, para sacarse una radiografía de rutina; y hasta adelantará que se hará un homenaje por los diez años del disco “Raíz”, que hizo junto a Niña Pastori y Lila Dows, y que ese proyecto tiene “mucho que ver con «Natural»”. Y claro: natural y raíz, palabras que calzan a la medida de Soledad Pastorutti. O, mejor, La Sole: es más natural.
¿Por qué surgió el título “Natural”?
Bueno, el nombre fue lo último que pusimos, habíamos pensado un montón de cosas, yo la verdad que los discos no los empiezo nunca por el nombre, aunque este es de concepto y podría haber sido así. Yo soy una persona que transita el camino y a medida que voy transitando el camino voy reparando en el paisaje, en lo que tengo, lo voy haciendo al andar, como dice el poeta. Y me parece que cuando llego es cuando siento que puedo dar la vuelta atrás, mirar y decir: “todo esto que viví, para mí es esto”. Y me pasó un poco con el disco “Natural”, nos juntamos en un estudio con la idea de generar un trabajo nuevo con un productor que nunca había hecho folclore, que es Nico Cotton, y armamos un lindo equipo con el Colo Vasconcellos, Raly Barrionuevo, Santi Alvarado, que es un pianista becado desde muy chico por Ariel Ramírez y hoy es una de las manos derecha de Bizarrap. De repente escribe la canción de Shakira hablando de Piqué y de repente hace la chacarera “De solo pensar en ti”, que está en mi disco, es increíble los pibes hoy cómo están.
Otro de los hallazgos de este disco es la producción de Nico Cotton, que viene de ser nominado a 17 premios Gardel el año pasado.
—Es un chico joven, de la nueva generación, pero está muy bien preparado, musicalmente tiene un oído increíble y tiene también un respeto muy grande por las diferentes expresiones musicales. Cuando yo lo voy a buscar, él me dijo que tenía mucho miedo de hacer este disco, porque el gran desafío que tenía yo era hacer algo diferente, con esto de que decían que yo volví a las raíces, no, no volví porque nunca me fui. Entonces, si buscaba alguien del folclore iba por lo mismo, así que por eso lo busqué a él. Ya me gustaba cuando salían las guitarras solas en el estudio y cuando lo convocó a Leo Sujatovich y lo escuché se me puso la piel de gallina. Yo le decía “estoy sintiendo cosas que hace rato que no me pasaban en el estudio”. Así que cuando vistió las canciones, yo le dije “ya sé que ganamos, ya sé que estamos bien”.
Desde el cuadernito interno del disco se lee la frase “una melodía viene susurrándome al oído, no puedo escaparle a mi destino” y el disco está dedicado a tus hijas Antonia y Regina. ¿Ahí quizá esté la respuesta a la pregunta de por qué “Natural”?
Sí, tiene que ver con lo simple, con respetar tu esencia, a veces uno se enrosca buscando cosas raras y yo soy esto, un poco menos agreste que lo que fue esa nena que arrancó hace muchos años atrás. El otro día hablaba con Claudia Brant, que es la autora de ese texto que acabás de citar, y es real, uno no puede ir en contra de la propia naturaleza. Te pasa que cuando comenzás a crecer hay cosas que no querés parecerte a tus viejos, pero es inevitable, es así, después te pasa que te empezás a sentir orgullosa de esas cosas. Y yo estoy en ese momento de mi vida, en el que te empezás a sentir orgullosa de todo el camino transitado, y con esto me refiero a mi pasado, no ya puntualmente a este disco, sino que a pesar de que hubo cosas que quizás no se dieron como yo soñaba, pero sabiendo que no fui desde el vamos una persona con un montón de herramientas, entonces me siento orgullosa de haber llegado acá, aprendiendo sobre la marcha y a los ponchazos. Nunca mejor dicho, ¿no? (risas).
En el disco hay un tema llamado “La paloma”, que dice “voy a levantar el vuelo sola”. Tiene que ver con esto de remarla en soledad en todo momento de tu carrera?
Siempre me tocó así, aunque no parezca, mirá, siempre me pasa que algún artista nuevo me pregunta “¿vos qué harías?”. Y yo digo: “vos tenés que sentirte dueño de tu carrera y, sin pensar en algo feo esto que digo, te tenés que sentir que estás solo”. Y es porque vos tomás las decisiones que tenés que tomar, tenés que ser responsable de esas decisiones, y también las consecuencias . Y podés tener una profesora de canto, una compañía discográfica, una estructura, pero la cara visible nunca dejás de ser vos. A mí me pasó eso de enfrentarme a cosas que no las hice yo, ni las generé yo, y sin embargo puse la cara yo, ahí decís: “ya está”.
Sí, tanto en lo artístico como en la vida, es uno y su circunstancia...
Sí, y yo creo que soy una agradecida, porque maduré y me siento en otro lugar, pero hoy me siento con toda la energía, me siento muy joven, me parece que me agarra en un momento del camino en el que estoy sin cansancio, esa es la parte que me agrada de lo que estoy viviendo. Saco un disco que soñé toda la vida, porque siempre soñé con lograr algo más de excelencia siendo una artista popular, habiendo comenzado como comencé y también me pasa que me agarra en un momento en el que también sé que hay mucho por recorrer y por aprender, así que me va dejando tranquila. Siento que es un mojón súper importante en mi carrera, pero es uno de otros más, que creo que deberían estar por venir.
Sé que considerás a “Hispano”, de Jorge Fandermole, como la piedra fundacional de este disco. ¿Por qué?
Cuando escuché “Hispano” dije “cómo puede ser que alguien escriba algo tan lindo y a mí no me salga nada” (risas), aunque obvio que ahí hay un trabajo para llegar a eso. Y se lo dije a Fander cuando cantamos juntos el año pasado para el Día de la Bandera en el Monumento. Le dije “che, grabé este tema” y le pedí la licencia para nombrar a mi pueblo, me dijo “sí, hacé lo que quieras”. Y le dije que esa canción me cambió el rumbo, fue una flecha. Me dije “hay que ir por acá”. Después se vino una interesante porque no era tan fácil acompañar “Hispano”. Es que me pasa algo con la letra, que es una letra súper conciliadora entre una cuestión histórica que todavía nos duele, y en un país como el nuestro en el que todo es blanco-negro, todo es River-Boca, siento que Fander encontró una manera muy bella de hablar de algo que ocurre, para bien o para mal. En un momento él dice “este es el idioma en el que yo sé decir te amo”. Es como decir no sé si es porque vinieron de allá y nos lo impusieron o no, pero es lo que sé hacer. Y es tan lindo empezar a dar otros mensajes, sobre todo desde el folclore, que se ha quedado mucho con esa parte, siempre ha sido el folclore la representación del sentido común de la gente, en su día a día, y también creo que tiene que existir la cuestión ideológica para quien lo quiere ver así.
¿Te pasó algo tan fuerte con otra canción de este disco?
Sí, otra de las que salió casi desde el vamos fue “La Llamadora”, de Raly Barrionuevo, pero hace cinco años que él me la dejó grabada en un audio de WhatsApp, porque nosotros hacemos una peña en mi pueblo que se llama La Braulio Areco, que de paso te digo que la hacemos el 7 de octubre en Arequito y va a cantar Natalia Pastorutti. Se llama así porque Braulio Areco fue el maestro de la posta de Arequito y es una peña de bailarines; bueno, vino el Raly a tocar antes de la pandemia, paró en mi casa, guitarreamos, y toca “La Llamadora” y le digo “qué linda que es”; y cuando se fue le dije “me quedé con esa zamba”. Después me la mandó en un audio tocando el piano, así se fue armando un lindo rompecabezas. Más tarde apareció “Los paisajes”, que para mí es uno de los temas más lindos del disco, con Loli Molina, con Claudia Brant, y Nico Membriani; ahí nos juntamos gente de lugares diferentes e hicimos un laboratorio muy raro y salió eso.
En “Paisajes” hay una suerte de declaración de principios humano y social con esto de que “sueño que haya pan y trabajo”, que “a nadie le falte un techo”, y además reafirmás “creo que ser feliz es nuestro derecho”.
Mirá, no podemos alejarnos de eso, más si hacemos música popular. A mí siempre me costó, quizá por ignorancia propia, pero me sentía media tiernita para dar una opinión o hacer una canción como esta. Yo siento que en lo humano estuve siempre tan cerca de mi público, abrazándolos, yo conozco muchas de las historias de la gente que me viene a ver, sus pesares, y de alguna manera lo empiezo a volcar en las canciones de este disco.
La Sole compositora está más afirmada que nunca en “Natural”. ¿Sentías esa necesidad de expresarte también como autora?
Una vez un grande del folclore me dijo “vos tenés que contar historias, no te tenés que poner de un lado o del otro, después la gente se sentirá representada”. Y creo que tiene que ser así. Yo no creo que uno tenga que hacerlo todo, el artista no tiene por qué bailar, cantar, tocar, con que una sola cosa te salga bien, ya está. Pero en mi caso, desde chiquita escribí canciones, poemas, incluso en la escuela usaba un seudónimo, por no confiar en mí, quizá. Y me quedó eso ahí. Después me encontré con gente que me alentó muchísimo, Afo Verde, Claudia Brant, mis directores musicales, los chicos que trabajan conmigo, entonces dije “compongo, después veo si las grabo o no”. Incluso hago hasta canciones infantiles, pero las tengo en mi casa, algún día van a salir.
¿Cuál es tu próximo proyecto después de “Natural”?
Este año estamos armando la gira de “Natural”, hacemos Rosario el 23 y 24 de septiembre, hacemos Córdoba, volvemos a Buenos Aires, recorremos otras provincias, y después se nos viene encima el verano y hay una idea también que tiene que ver con celebrar el aniversario de un disco que de alguna manera tiene que ver con “Natural”.
¿Se puede adelantar qué disco es?
Es el disco “Raíz”, que hicimos con Lila Downs y Niña Pastori, que es un disco maravilloso y vamos a cumplir diez años desde que lo lanzamos, ganamos el Grammy, nos fue súper bien, pero no pudimos hacer gira en aquel momento. No sé si podremos hacer gira esta vez, pero al menos haremos un reencuentro, para festejar y disfrutar de la música que hicimos en ese disco.
De todos modos, en tu discografía aparecen temas con Natalia Oreiro, Lali, MYA, Natalie Pérez y también los Angeles Azules y Los Palmeras, sos multitasking.
(Risas) Bueno, eso también fue un desafío que se me planteó tiempo atrás, me invitaban a participar en otros géneros musicales y me decían “acá no necesito tanto vibrato” y yo decía “¿de qué me habla este?”. Es que empecé desde muy chiquita a estudiar canto, porque tuve una dificultad con mis nódulos. Tuve una garganta cuya gran debilidad se convirtió en una fortaleza, porque es lo que más le gusta a la gente de mi voz, pero esa cosa de airecito y de ronquera ha venido de esos nódulos. Y al estudiar canto empecé a darme cuenta que mi voz podía sonar por un montón de lugares, que podía ampliar mi registro, que podía cantar otros géneros, que la dicción rítmica y la forma de cantar podían ser diferentes. Y me encanta, es como que quiero ser jugadora de todas las canchas, por supuesto que cuando juego de local gano (risas), o siento que la tengo más fácil, pero me gusta esto de ir de visitante, de disfrutar, me parece que crezco mucho, me hace sentir activa. Hay tantas posibilidades en el arte, yo creo que decir que uno va a hacer una sola cosa es perderse tantas otras que hay.
Como cuando jugaste con Messi en la despedida de Maxi Rodríguez, siempre buscás el gol de media cancha.
(Risas) Trato, trato, pero mirá es que no me conformo con poco, eso es cierto, no sé cuánta energía me va a quedar en el cuerpo a medida que pasen los años. Toda la gente que trabaja conmigo se ríe porque se van cayendo los soldados y voy quedando yo paradita. Es difícil seguirme el ritmo, pero yo soy una apasionada, amo lo que hago, cuando consigo algo me siento orgullosa, pero ya estoy pensando en lo que está por venir, porque como hoy todo es tan inmediato podés hacer el mejor disco del mundo, la mejor canción del mundo y va a quedar para toda la vida, pero si no seguís trabajando no funciona la cosa.