Domingo 02 de Enero de 2022
Las cadenas de kioscos son una red en Rosario que se ha propagado fuertemente en el centro y macrocentro, y entre todas las marcas ya suman unos 60 locales. Además, hay muchos negocios que están ploteados y armados y es cuestión de días para que se habiliten. Ninguno tiene presencia en los barrios de la periferia. ¿Qué hay detrás de esta expansión?
Las cadenas más grandes son Multishop, con 21 locales, entre ellos uno que está por abrir en Francia y 3 de Febrero, lugar de fuerte expansión inmobiliaria; y Market Ya que tiene 11 locales, es el más estratégico frente a Puerto Norte. Otras firmas más chicas tienen cuatro o cinco sucursales, como Coyote, Planeta de los Simios y Milenium.
Abren todos los días, de lunes a lunes y en un amplio rango horario, venden una gran variedad de productos, desde chocolates, bebidas y cigarrillos hasta carne envasada al vacío, pastas, artículos de higiene y limpieza. La publicidad y el marketing están mejor trabajados: algunas tienen promociones de latas de cerveza, y es común ver carteles ofreciendo descuentos por llevar dos unidades de un producto.
Los kioscos tradicionales suelen ser atendidos por sus dueños, una familia, y los hijos trabajan en el local. En las cadenas siempre hay empleados, en general jóvenes, que preguntan al escanear la mercadería si el cliente quiere aprovechar cierta oferta. La estética y la iluminación, muy pulcra y límpida, se asemeja al de los shops de las estaciones de carga de combustible. Son una suerte de autoservicio, con congelados, fiambres y artículos de almacén.
Expansión
No son franquicias, sino que cada una tiene un único dueño. La expansión más grande fue en la pandemia, cuando muchos kioscos no soportaron la caída de las ventas y vendieron sus comercios a muy bajo costo, lo que fue aprovechado por las cadenas que se instalaron con alquileres que estaban razonablemente bajos, en medio de una tendencia a la apertura de comercios esenciales por sobre otros rubros como la vestimenta, que ahora se está equilibrando.
Según fuentes del sector, pagaron en algunos casos un 10 por ciento de su valor real, al comprar fondos de comercio por 100 mil a 150 mil pesos a kiosqueros con 10 o 15 años de trabajo y clientela, pero envueltos en deudas y sin acceso a créditos blandos.
A diferencia de los kioscos tradicionales, manejan economía a escala, otro fenómeno de época: generan convenios y acuerdos comerciales con las principales empresas a nivel nacional y eso les permite manejar costos más bajos, porque compran por cantidad y están en mejor posición para negociar. Pero para agregar a este precio diferencial que pueden ofrecer, otra consecuencia indirecta es que a veces generan desabastecimiento de mercadería en los más chicos, ya que los distribuidores locales privilegian a esas cadenas.
"Se han extendido en el centro de la ciudad en los últimos años gracias a la falta de control por parte de las entidades que deben regular a este tipo de comercios. Violan la ley de Grandes Superficies Comerciales provincial, que estipula un límite de 1.200 metros cuadrados. Multishop los supera, y Market Ya está cerca", denunció desde la Cámara de Kiosqueros y Afines de Rosario y la Región, Marcos Difilippo, aunque esto es una interpretación dentro de una discusión jurídica de larga data.
El referente afirma que la presencia les trae muchos problemas. "No podemos competir porque tienen acuerdos con los abastecedores y compran a precios más baratos”, afirmó. Hoy el total de comercios del rubro en la ciudad marca unos 2.000, entre formales e informales. Según un estudio de la cámara, por cada uno de estos locales de cadenas que abren, en un radio de tres cuadras a la redonda cierran siete kioscos tradicionales.
Hace un mes, los kiosqueros fueron recibidos por autoridades municipales, donde le presentaron toda la problemática y pidieron que se avance en una regulación, que ya ingresaron al Congreso a través del bloque Unidad Ciudadana (ver aparte). Lo mismo hicieron la semana pasada ante la Secretaría de Comercio Interior provincial. La discusión está abierta.
Piden regulación
Desde la Cámara de Kiosqueros de Rosario aclaran que no están en contra de la existencia de las cadenas, pero pretenden que se las regule. A través de la concejal del bloque Unidad Ciudadana, Marina Magnani, presentaron recientemente un proyecto en ese sentido en el Concejo, disponiendo de un techo del tres por ciento del total de puntos habilitados para cada cadena en el rubro minimercados, almacenes y autoservicios. Además, plantean que en los locales que tengan superficies de entre 16 y 100 metros cuadrados haya una distancia mínima de 300 metros.
Magnani marca, además, otra consecuencia: "A través de estos arreglos de precios, las grandes compañías que tienen primeras y segundas marcas de lácteos, bebidas y comestibles, manejan la boca de expendio y no dejan que se instalen otros. Entonces los productores locales, que no tienen lugar en las góndolas de los supermercados, se quedan sin el canal de venta de los kioscos y almacenes de barrio", subrayó. En tanto, dijo que el kiosco es la salida laboral más inmediata para personas que perdieron su trabajo en relación de dependencia a través de una indemnización para mantener a su familia, y estas grandes cadenas compiten con ese segmento desprotegido, y por eso deben ser reguladas.
El tema es álgido. Existe el antecedente de 2010, cuando se sancionó la normativa destinada a limitar a Grido y otras franquicias a no poder ocupar más del 10 por ciento de la cantidad total de heladerías en Rosario. La ordenanza 8.664 aún está discutida judicialmente, con un fallo de la Cámara de Apelaciones de 2018 que permitió a la firma Tento abrir una sucursal por encima del cupo permitido, que a su vez fue apelado ante la Corte Suprema de Justicia provincial.