Malvinas: cómo el diario Crónica disparó contra Margaret Thatcher
Para sumar al esfuerzo de guerra y a la construcción del enemigo británico, el diario argentino atacó de varias formas a la ministra británica, usando todo estereotipo a su alcance

Miércoles 11 de Mayo de 2022

Muy lejos ha quedado para los historiadores del siglo XXI, a la hora de estudiar fenómenos bélicos, el poner foco en la cuestión política y militar de los conflictos. Las diferentes innovaciones historiográficas de mediados y finales del siglo XX, permitieron acercarse al estudio de la guerra desde una mirada más polifacética. El estudio de la propaganda, las publicaciones de revistas y diarios, así como también el estudio de las noticias televisivas, dan luz sobre los idearios y estereotipos que circulan en una sociedad, y como estos se van modificando cuando los pueblos se ven cruzados por una guerra. A 40 años de la guerra de Malvinas, un ejemplo de esto, son las publicaciones del diario Crónica durante el enfrentamiento. Y más curioso se pone la situación, si de todas las variopintas noticias que Crónica publicó durante el conflicto, elegimos las que refieren a Margaret Thatcher, primera ministra del Reino Unido durante la guerra. Desde su figura y los estereotipos construidos alrededor de ella, en función de legitimar la guerra, se pueden rastrear diferentes representaciones alrededor de la imagen de las mujeres que circulaban en aquella Argentina, y que Crónica se encargó de capitalizar y reproducir.

El porqué de elegir poner el foco en las noticias sobre la Primer Ministra británica de aquellos años, radica en primer lugar porque era la líder del país enemigo, pero también por su condición de mujer. En los agravios que el diario argentino reproduce sobre ella, podemos rastrear una serie de estereotipos de género que tenían sentido en aquellos años.

La entrada en guerra de la Argentina, en cierto modo sorpresivo, generó en el mundo de la prensa local un sinfín de noticias y publicaciones variopintas sobre la temática. En este caso Crónica, medio fundado en 1963 por Héctor Ricardo García, con una impronta sensacionalista y popular, se dedicó a seguir los acontecimientos de la guerra y sus efectos de manera pormenorizada.

Para acatar a la líder británica, el diario argentino se apropiará de las representaciones tradicionales de lo que era en aquel entonces una “mujer ideal”, para describir en la ministra todo lo contrario. Pero así mismo, apelara a otros estereotipos y construcciones propagandistas relativas a los conflictos bélicos, así como a su tradicional uso del grotesco y del humor popular.

mistretta - 1 La Thatcher está que arde Fuente Crónica 21 de mayo de 1982 unnamed.jpg unnamed.jpg

Margaret, la peor de todas

Como dijimos, la gran parte de los agravios hacia Thatcher serán menciones contrapuestas a la imagen positiva de mujer de esos años. Siguiendo el concepto del arquetipo masculino, viril, blanco y occidental, y la imagen de la mujer que lo complementa, los ataques a Margaret Thatcher se basan en que ella no se adapta a ese estereotipo de mujer, sino que es todo lo contrario.

El primer agravio a Margaret Thatcher aparece varios días después de la recuperación de las islas, cuando se ataca a la ministra por “vieja y fea” en el epígrafe de una foto suya. Por lo tanto, es lo contrario al ideal esperado de una mujer, joven y bella, atractiva para el sexo opuesto. Días después, en otra foto, se le critica su forma de vestir, que no encajaría en los cánones de la moda que las mujeres deben tomar en cuenta.

A finales de abril, se añaden nuevas ofensas. Una noticia sobre la recuperación de las Georgias por los británicos refiere que la ministra intensificó la acción bélica, pero al mismo tiempo que buscaba negociar la paz. Aquí se denota una idea de que la ministra no tiene un plan definido, sino que se va moviendo en un mismo momento en sentidos opuestos. Más adelante y a partir de que la guerra se intensifica, a esto se le sumaran connotaciones negativas como bipolaridad, histeria y cambios repentinos de humor. Para mayo, los agravios van en aumento. Ya Crónica trata de demente a la ministra titulando “Thatcher, esa bucanera delirante”. Sumado a la típica ofensa contra los británicos referido a la piratería, se la trata de loca, uno de los insultos más comunes a la mujer. La locura, como cuestión patológica manifestada en distintas aflicciones, estuvo asociada a la mujer en nuestro país al menos desde finales del siglo XIX.

Unos días después, se vuelve a subir el tono del ataque con la publicación de la revista Tal Cual, revista semanal que se vendía anexa con Crónica, que titula que la ministra “está que arde”. Aquí podemos ver un doble juego entre lo irascible de su temperamento y la alusión a la cuestión sexual.

Para terminar esta construcción negativa de género, al final de la guerra, Crónica titula “El matrimonio en Londres”. Aquí, la noticia refiere a una reunión entre Thatcher y Reagan, después del veto en la ONU a una moción de alto al fuego. En este encuentro, los dos líderes tratarían de “reconciliar sus amores contrariados por las Malvinas”. Pocos días antes, ya se hablaba de cómo el “senil” y la “psicópata” estaban festejando un crimen contra la paz. Entonces, la ministra termina sellando su alianza con un matrimonio con quien sería su aliado (Y marido) más importante, el presidente de Estados Unidos.

En síntesis, Crónica en su afán de deslegitimar la figura de la líder de los británicos, la cuestiona una y otra vez por su condición de mujer. Margaret Thatcher no cumple en ningún aspecto con lo que se espera de una mujer ideal, sino todo lo contrario. Es una anciana desagradable, es una loca que experimenta episodios de histeria y cambios bruscos de humor. Su carácter terco le impide ver más allá de la violencia como solución al conflicto. Y son los personajes masculinos a su alrededor los que deben tratar de contenerla, a la vez que sostenerla en el poder, porque ella sola no puede. Finalmente, su alianza-matrimonio con Ronald Reagan es lo que le da algo de estabilidad.

mistretta - 2 Fig. VIII - 2 La Dama de la Muerte Fuente Crónica 7 de mayo de 1982 unnamed.jpg

El frente interno o nuestros “Quinta columnas”

El segundo elemento para atacar a la ministra británica del que Crónica se apropió, fue de la reiterada mención de organizaciones o sectores de la sociedad británica que le generan complicaciones al gobierno de Margaret Thatcher en relación con el tema Malvinas. Crónica construyo así, una suerte de “aliados” de la Argentina en el conflicto, cuyo máximo exponente es el Partido Laborista inglés, principal partido de oposición.

La intención de esto es dar cuenta de que hay un sector de los británicos que no está a favor de la guerra. Con títulos como “Oposición acorrala a la Thatcher”, la primera ministra recibe una enorme presión de sus contrincantes internos y se da a entender un inminente derrumbe de su gobierno.

Sin embargo, la realidad disto mucho de ser lo que Crónica publicaba en sus ediciones. Los laboristas, que venían de perder las elecciones de 1979, vivieron un tiempo de debate interno. Si bien no se cuestionaba en líneas generales la soberanía británica sobre las islas, las posibilidades de resolver el conflicto iban desde la mediación vía ONU, o las sanciones económicas a la Argentina. Hasta hubo propuestas de ceder la soberanía de las Islas a la Argentina, sin que los kelpers pierdan la ciudadanía británica.

Es más, para toda el ala izquierda de la política británica, la cuestión de la Guerra de las Malvinas fue un detonante de tensiones internas que le hizo perder predominancia política durante toda la década, ya que la derecha y los conservadores pudieron articular un discurso unificado apelando al nacionalismo británico.

Ahora bien, además de los laboristas, a lo largo de la guerra Crónica irá construyendo nuevos enemigos dentro de Gran Bretaña. Algunas noticias aluden a las dudas dentro de su propio partido acerca de si era conveniente dejar que Thatcher manejara la dirección del gobierno.

Con el correr de los días, más integrantes se suman a esta “Quinta columna”. El 20 de abril Crónica publica “Thatcher jaqueada”, noticia según la cual miembros del ejército rechazarían enviar más barcos a Malvinas. A fin de mes, se suman nuevos enemigos a la lista, en este caso ya directamente los ciudadanos británicos. “Me avergüenzo de ti Margaret Thatcher, dice inglés” titula Crónica, refiriéndose a un ciudadano británico que vive en Mendoza. El individuo le envía una nota exigiéndole que se retracte de sus acciones, porque es una amenaza a la paz mundial. Esta interpelación de su propio pueblo se reitera a mediados de mayo, cuando Crónica da cuenta de una marcha de tres mil personas contra la guerra de Malvinas en la ciudad de Londres, y sigue con una encuesta que publica el diario, que muestra una caída de la imagen de la ministra por la guerra.

Luego del hundimiento del Belgrano, algunos artículos recogen críticas internas fuertes. “¡Criminal! Condena a la Thatcher” titula el matutino, refiriendo a la mirada de la oposición ante el hundimiento del Belgrano, que lo ve como un crimen de guerra. En su osadía, Crónica se anima a titular “Se cae el gobierno de la Thatcher”, en relación a que la ministra estaría afrontando la más grave crisis en tres años de poder, sin apoyo de la Comunidad Europea.

Posteriormente, un nuevo enemigo se le suma a la líder del Reino Unido. En este caso, los medios de comunicación, ya que el diario argentino publica noticias en referencia al enojo de la ministra por la cobertura que la televisión inglesa realiza de la guerra. Este punto permite que nos explayemos un poco más, ya que tiene un correlato interesante con la realidad que da verosimilitud a las noticias del diario. Además de que distintos medios ingleses publicaban información crítica sobre la guerra, la propia BBC, lejos de aceptar las instrucciones editoriales del ejecutivo, mantuvo una línea bastante objetiva, tratando de transmitir información con la mayor veracidad posible, cosa que fue públicamente criticado por la primera ministra. Es un punto que llama la atención, en su correlato con los medios en líneas generales a lo largo de la historia durante conflictos bélicos, y más aún si lo pensamos desde la actualidad, donde las “Fake News” son cosa de todos los días.

El último enemigo interno que podemos distinguir contra la ministra aparece a fines de mayo. Lo conforma un sector de la intelectualidad inglesa que se manifiesta a favor de los pedidos de detener la guerra. La noticia que sostiene esto refiere a cerca de 200 profesores de la universidad inglesa Open University que le habrían pedido a la ministra que detenga el derramamiento de sangre en el Atlántico Sur.

Entonces, Margaret Thatcher, además de tener que luchar contra la Argentina, tiene un frente interno que la critica y la quiere sacar del poder. A la oposición política laborista se le fueron sumando miembros su propio partido, sectores del ejército, así como también los medios de comunicación, sectores de intelectuales y finalmente el propio pueblo británico. Todos buscando que detuviera su accionar, sacarla del camino y cercarla, porque era una mujer que tomaba malas decisiones y no estaba preparada para la cuestión. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones estos enemigos internos de Margaret Thatcher son más creaciones del diario argentino que verdaderos enemigos.

mistretta - 3 Fig VIII - 3 La Thatcher peor que Hitler Fuente Crónica 14 de mayo de 1982 unnamed.jpg

Margaret, de vampiro a nazi sin escalas

En tercer lugar, se puede ver un clásico tópico de agravios que se suman a los ataques a la ministra. Este es el más típico en las construcciones de la imagen del enemigo durante los conflictos bélicos. La búsqueda de la demonización y deshumanización del enemigo, para legitimar el propio accionar, lo podemos rastrear desde los antiguos griegos con su construcción de la idea del bárbaro, sino antes. El quitar al enemigo de su otredad humana, facilita la generación de sentimientos negativos en su contra, evitando ver que en definitiva un conflicto bélico es un enfrentamiento entre seres humanos. Será también en estos ataques, donde tomó mayor relevancia la revista Tal Cual y sus fotomontajes contra la ministra.

El primer elemento que sirve para la deshumanización de la ministra es la reiterada utilización del artículo “La” para referirse a Margaret Thatcher. “La Thatcher”, que deviene de una forma corta de “La primera ministra Margaret Thatcher”, se vuelve cotidiano y se reitera en la mayoría de las noticias y referencias a su persona. Es decir, se usa un artículo antes de su apellido, como si fuese un animal. Aunque el uso de los artículos en algunos diarios, según a qué público se orienten suele ser habitual, y no necesariamente implique un intento de animalización, llama la atención que Crónica parece usarlo solo cuando habla de la ministra británica.

La asimilación de Margaret Thatcher con un vampiro se repite en varias publicaciones. A fines de abril, el epígrafe de una foto suya la describe con “ojos de sangrienta rapiña”. La idea del placer por la sangre se repite al poco tiempo, cuando Crónica titula, en color rojo, que “Los laboristas ingleses dicen que la Thatcher esta sedienta de sangre”. Esta construcción sanguinaria y vampírica termina de conformarse con una de las tapas de la revista Tal Cual. Con el título de la Dama de la Muerte, se la puede ver con un fotomontaje donde le sobresalen los colmillos de vampiro.

Para mediados de mayo, Tal Cual titula “La Thatcher peor que Hitler”, inaugurando el uso de uno de los clásicos agravios post Segunda Guerra Mundial. Ahí se la puede ver caricaturizada con los típicos bigotes, y un casco y uniforme de las SS. En los títulos secundarios además se lee que en su juventud la ministra se había adherido al nazismo. Tanto uso tiene este tópico, que la prensa británica también se hizo del mismo, justamente a la inversa. Al comparar a Thatcher como la nueva Churchill, el rol de Hitler fue destinado a la figura de Galtieri.

Para finales de mayo, aparece el último elemento de este cóctel deshumanizador. Titulando “Mas mala que el Diablo”, se apeló a la tradición de la maldad judeocristiana por excelencia, y se asimila a su figura con la del demonio. Es, como dice la propia revista, la “tapa que le faltaba”. Las referencias a su maldad vienen a cuento de que no escuchó el pedido de paz del Papa, y que bajo ningún punto de vista deseaba la paz, generándose así el repudio del mundo. Como foto de portada, de nuevo esta su imagen construida con un fotomontaje que la asemeja al demonio.

Por lo tanto, Crónica termina sintetizando imágenes de la ministra totalmente deshumanizada. Una líder que es peor que Hitler y más mala que el Diablo, a la vez que por su condición femenina se la acusa de bruja y de vampiro, con una sed de sangre que no se sacia nunca, es el enemigo a vencer.

mistretta - 4 Fig VIII- 4 Mas mala que el Diablo Fuente Crónica 28 de mayo de 1982 unnamed.jpg

El “Estilo Crónicapresente

Si hay algo que ha distinguido al perfil periodístico de diario Crónica del resto de la prensa nacional, es su estilo sensacionalista, y la búsqueda de generar impacto en los lectores. Pero también, el uso del humor y el grotesco, en parte por su llegada a un público masivo y de raigambre popular. Este estilo también se manifestó en las noticias que agredían a la ministra británica, completando así el cuarto tópico.

Las primeras menciones de este tipo de las que podemos dar cuenta son las que buscan ridiculizar el apodo de la ministra, la “Dama de Hierro”, en diferentes juegos de palabras. Habrá diversos titulares que utilizarán su apodo de forma graciosa. “A la dama de hierro le mueven las tuercas”, “la dama de hierro hecha un flan”, o “la dama de hierro se funde”, son algunos de estos, en su mayoría como referencias a procesos que estarían desestabilizando su gobierno.

El uso del ridículo llega el 9 de mayo, cuando Crónica titula “¿Elogio para quién? Comparan a la Thatcher con un caballo”. En este caso, la publicación refiere a los dichos de un industrial inglés, que alabando la energía y la dedicación de la ministra afirmó que tiene la vitalidad de un caballo. Esto dio el pie al diario argentino para titular de manera graciosa y volver a apelar a la animalización de la política británica.

Pero si tenemos que encontrar un ejemplo que sintetiza este perfil del humor grotesco del diario argentino, en la sexta edición del 19 de mayo, Crónica titula “Según futurólogo español Margaret Thatcher es una confundida sexual y va a morir de derrame cerebral o por un tiro en la cabeza”. Esta nota habla sobre los dichos de un futurólogo español, el Mago Félix, un escritor barcelonés especializado en temas de astronomía y futurología, y autor de libros sobre la temática. En la noticia se desarrollan los argumentos del astrólogo, que afirma que el conflicto por las Malvinas se eternizará como el de Gibraltar. En referencia a Margaret Thatcher, afirmaba que era homosexual, aunque ella no se hubiera dado cuenta de sus tendencias. Y mientras Leopoldo Galtieri era un “hombre de buen color”, la ministra estaba condenada a morir de un accidente cerebrovascular o de manera violenta con un arma de fuego. Cabe agregar que al menos en su predicción del fallecimiento de Thatcher, “El Mago” acertó, ya que la política británica murió el 8 de abril de 2013 de un accidente cerebrovascular.

En síntesis, Crónica, por su particular perfil editorial, al ir construyendo la imagen negativa de Margaret Thatcher, apeló a un humor constante, desde juegos de palabras hasta lo grotesco y ridículo, logrando asimismo relajar la tensión social que se vive en un conflicto bélico.

Margaret Thatcher fue así demonizada y barbarizada, comparada con el Demonio y con Hitler, deshumanizada y asimilada con seres bestiales. También construyó desde el diario la idea de que segmentos de la sociedad británica estaban contra las intenciones de la ministra y cumplían el rol de aliados de la Argentina. Pero a su vez fue atacada por su condición de mujer, utilizando diversos estereotipos en los cuales no cumplía con el ideal femenino que demandaba el hombre común. Sumado al toque particular humorístico que el perfil editorial de Crónica siempre manifestó, se conformó una imagen del enemigo que utilizó elementos discursivos y estereotipos a los que la sociedad argentina fue receptiva.

(*) Felipe Mistretta es profesor de Historia por la UBA. Se desempeña como Profesor en secundaria, y también en la Universidad Nacional de General Sarmiento. Maestrando en Historia en la UNDEF. Integrante del Grupo de Estudios Históricos de la Guerra (GeHiGue). Su línea de investigación se centra en las representaciones de la prensa gráfica argentina de y durante la Guerra de Malvinas.