La Casa Gris apunta a sancionar en agosto la reforma de los comicios locales, diferenciándose de la Nación. Primeros movimientos precompetitivos en el oficialismo y la oposición. Balcarce 50, en modo reelección
06:10 hs - Domingo 05 de Julio de 2026
La Casa Gris busca materializar en agosto próximo -consumado el receso parlamentario de invierno- la actualización del marco que regula las elecciones en Santa Fe. Una instancia a la que el oficialismo (que hasta ahora logró concretar todas las reformas que se propuso desde 2023) le baja los decibeles. “Es un ordenamiento de leyes”, describen. El objetivo es despegar la iniciativa de la movida que a nivel nacional fogonea el gobierno de Javier Milei y que, a diferencia del debate local, se apalanca en la eliminación de las Paso.
En Unidos machacan, respecto de la discusión por venir (hasta el momento ingresaron siete proyectos reformistas a la Legislatura), con que el diálogo interno y con la oposición será la llave que -al igual que ocurrió con la reforma constitucional de 2025- abrirá la puerta a los cambios electorales. Sin embargo, el tiempo vuela y toda proximidad a los comicios implica el riesgo de empantanar las conversaciones.
El tema tampoco está exento de tensiones en la coalición oficialista. Así lo reflejan las diferencias entre los proyectos presentados por la UCR y el socialismo (que generó ruido en la alianza al invitar a referentes kicillofistas a una actividad partidaria) sobre la cantidad de boletas a utilizar para las generales de 2027. No obstante, el frente ya supo sortear con éxito cortocircuitos de ese tipo en el pasado.
Calentando motores
A su vez, en Unidos empiezan a calentar motores para el año próximo. El propio gobernador Maximiliano Pullaro pulsó el botón de encendido esta semana al afirmar que “es el momento de acelerar y terminar las transformaciones” que su administración viene llevando adelante. Lo hizo durante un encuentro interministerial y, pocas horas después, anunció que Santa Fe registró el semestre con menos homicidios en 25 años, consolidando una fuerte baja de la violencia.
Paralelamente, después de decirle “buena suerte y hasta luego” a Manuel Adorni, en Balcarce 50 activaron el modo reelección. El gobierno libertario procura dar vuelta la página tras casi cuatro meses dominados por la crisis política que terminó con la salida del jefe de Gabinete y la reformulación del equipo ministerial.
Con Diego Santilli apoltronado en la Jefatura de Gabinete, la Casa Rosada intenta recuperar la iniciativa política, restañar el vínculo con los gobernadores y reinstalar su agenda reformista (con la lógica necesidad de asegurar votos parlamentarios), la cual incluye los cambios electorales.
Santilli, todavía afiliado al PRO, agarró una papa caliente que, al mismo tiempo, lo posiciona como favorito en la puja por la Gobernación de Buenos Aires. En tanto, el fundador del partido amarillo, Mauricio Macri, sigue buscando su destino mientras observa cómo integrantes de su espacio ensanchan la vereda violeta.
Movimientos precompetitivos
A menos de un año para que Santa Fe rediseñe su mapa político -con la oportunidad de reelegir, por primera vez y merced a la reciente reforma constitucional, su gobernador y vice-, lentamente se activa la danza de nombres para la disputa en las urnas por la Casa Gris.
En Unidos, prácticamente todos sus componentes dan por sentado que Pullaro irá por otro mandato en 2027. Si bien el radical insiste en que la definición se adoptará en su momento dentro de la coalición oficialista, no deja de alimentar las expectativas alentado por la evaluación positiva de su administración. “Estoy muy entusiasmado con la gestión que llevamos adelante”, dijo pocos días atrás.
La unidad del frente gobernante luce sólida más allá de las lógicas tensiones, producto de su variopinta integración, al momento de abordar determinados proyectos legislativos. Otro ejemplo es el rechazo explícito del socialismo a la posibilidad de abrochar una sociedad política con La Libertad Avanza (LLA), una idea estimulada por algunos dirigentes del PRO y del radicalismo de cara al año próximo.
Peronistas y libertarios
Si bien el peronismo santafesino todavía está lejos de irradiar cohesión -hoy por hoy, la única garantía de competitividad electoral-, las distintas tribus comenzaron a dar sus primeros pasos hacia una estrategia común, espoleadas por el incipiente debate sobre la reforma de la normativa que regula los comicios que impulsa el gobierno provincial.
Al tiempo que el Mundial y la marcha de la Scaloneta imantan gran parte de la atención ciudadana, el exgobernador Omar Perotti mensura si se anota en la carrera hacia la Casa Gris o vuelve a jugar como candidato a diputado provincial con el fin de consolidar un bloque propio de mayor volumen.
Desde el taco de la Bota, quien otea la Gobernación es el diputado nacional Diego Giuliano, titular del Frente Renovador (FR) de Sergio Massa, quien en breve presentará un libro que compila su plan de gestión.
Los movimientos precompetitivos incluyen al jefe del bloque de Unión por la Patria (UP) en la Cámara baja nacional, Germán Martínez, referente del espacio de Agustín Rossi (La Corriente +). Tanto él como Giuliano promueven la postulación de Juan Monteverde (Ciudad Futura) a intendente de Rosario.
El menú preliminar del PJ santafesino suma al intendente de Pérez, Pablo Corsalini, quien viene mostrándose como uno de los arietes del reclamo a la Casa Rosada por la poda de recursos. Otra porción de la expectativa es atraída por el senador nacional Marcelo Lewandowski (¿ir por la Gobernación o disputar una interna en Rosario?, las dudas por develar).
Sin embargo, otros actores del peronismo provincial exploran el ecosistema empresarial en busca de un candidato con suficiente combustible para enfilar hacia la Gobernación. Con Unidos y La Libertad Avanza compartiendo votantes, la gran misión del justicialismo es reordenarse del mejor modo posible.
En la LLA de Santa Fe la apuesta sigue siendo sustentarse en la propia marca. Frente al desafío electoral de 2027, y el desgaste provocado por el caso Adorni, su suerte parece ir de la mano con la necesidad de que las políticas de la administración de Milei empiecen a insuflarles oxígeno a los sectores medios.
Perfilar postulante es la otra tarea en ciernes para el partido violeta en Santa Fe, que comanda, Romina Diez, diputada nacional muy cercana a la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y en su momento considerada la candidata natural del espacio. Tampoco descartan abrirles la puerta a referentes de otros sectores políticos que eventualmente decidan saltar al redil libertario.
Más actores
Pero hay más: se espera que la diputada provincial Amalia Granata defina cerca de fin de año su candidatura a la Gobernación. Quienes la conocen bien deslizaron a La Capital que la expanelista considera casi cumplida su etapa legislativa y que, por ese motivo, pretendería escalar posiciones.
La eventual postulación de Granata por la escudería Somos Vida, o por La Libertad Avanza (hipótesis que vuelve a crecer por su cercanía al sector del asesor presidencial Santiago Caputo), es un enigma a dilucidar sobre el cierre de 2026, cuando ya esté materializada la reforma electoral en Santa Fe.